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Carlos Beltrán jugó su última temporada en las Mayores en 2017 con los Astros, cerrando su carrera de 20 temporadas. (AP)
Carlos Beltrán jugó su última temporada en las Mayores en 2017 con los Astros, cerrando su carrera de 20 temporadas. (AP)

El vínculo del expelotero Carlos Beltrán con el caso de robo de señales por medios electrónicos que se le imputó a los Astros de Houston y que costó los despidos del dirigente, A.J. Hinch, y del gerente, Jeff Luhnow, podría ser una mancha que también afecte el récord del otrora guardabosque boricua y sus posibilidades de entrar al Salón de la Fama, según opinaron dos entrevistados por El Nuevo Día.

Durante la noche del martes, el cagüeño Alex Cora también fue destituido como dirigente de los Red Sox de Boston tras llegar a un acuerdo mutuo con la gerencia de la franquicia.

Cora fue el coach de banco de los Astros en la temporada 2017, cuando el equipo ganó la Serie Mundial. El informe señaló que participó en el segundo esquema junto a Beltrán, quien se retiró como jugador tras una destacada carrera de 20 campañas.

Independientemente de que el comisionado de Grandes Ligas, Rob Manfred, no haya sancionado a Beltrán, ni a ningún otro jugador de los Astros por los hechos que se le imputan al equipo en 2017, el hecho de que el informe señale al manatieño como uno de los jugadores que participó en el desarrollo de uno de los dos esquemas de robos de señales con tecnología, puede ser motivo para que los votantes al Salón de Inmortales le retiren su apoyo cuando sea elegible para exaltación por primera vez en 2023.

Con los números que totalizó en su carrera, Beltrán es candidato para entrar a Cooperstown en algún momento de sus años de elegibilidad. Pero solo la mención de su nombre en el informe de Manfred, ciertamente, podría afectarle.

El informe del comisionado no exonera a Beltrán del todo, pero tampoco lo sanciona. El problema para Beltrán es que el argumento para su entrada al Salón de la Fama es debatible. No es un bombito al pitcher”, opinó el periodista de USA Today, Jorge Ortiz Cervera, quien pertenece a la Asociación de Cronistas de Norteamérica con derecho al voto para el Salón de la Fama. “Y cualquier duda le hace daño a su caso”.

Antes de que surgiera el escándalo por robo de señales, algunos entendidos pensaban que Beltrán no necesariamente es una línea para ser exaltado. Aunque puede que reconozcan que tiene ciertos méritos, para algunos al parecer el caso de Beltrán puede ser de esos que tardan en ser considerados para exaltación, pues entienden que no tiene estadísticas tan sólidas en algunos renglones. Con ese panorama, y encima con un señalamiento tan serio en su contra, según el análisis de Ortiz Cervera, la balanza se puede inclinar en contra del puertorriqueño.

Otros, sin embargo, dan mucho peso al hecho de que como bateador ambidextro que fue, Beltrán está en un selecto grupo en la historia. Por ejemplo, fue el cuarto ambidextro en toda la historia en llegar a los 400 cuadrangulares detrás de los legendarios Mickey Mantle, Eddie Murray y Chipper Jones. Y el boricua es el único ambidextro en los libros de récords con la combinación de 400 o más jonrones y 300 o más bases robadas.

El caso de Alomar

“Recordemos que a Roberto Alomar, cuya entrada era mucho más segura (al Salón de la Fama), el incidente con el árbitro le costó el honor de ser elegido en su primera aparición en la boleta”, recordó Ortiz Cervera sobre el árbitro John Hirschbeck, a quien el exjugador puertorriqueño escupió en un encontronazo en medio de un juego en 1996. “Si tan solo un manojo de electores se rehúsan a votar por Beltrán debido a este escándalo, eso podría costarle el puesto en Cooperstown”.

Por su parte, el historiador de béisbol y escritor salinense, Jossie Alvarado, fue más categórico al asegurar que las posibilidades de Beltrán se verán afectadas a pesar de contar con los números para entrar al Salón de Inmortales.

“Conociendo el comportamiento histórico de los que tienen derecho al voto en el béisbol, no cabe duda de que van a comenzar una campaña. De paso, ya Keith Olberman (exanalista de ESPN), que es un guerrillero y estaba en contra de (la entrada al Salón de) Edgar Martínez, también está pidiendo que los dueños de los Red Sox de Boston y de los Mets de Nueva York boten a los dos”, dijo Alvarado en referencia a Cora y Beltrán.

Y dado a lo que uno está leyendo, sí lo va a afectar. Pero al final del camino no va a haber duda de que va a entrar al Salón de la Fama”, agregó Alvarado, pues piensa que será cuestión de tiempo para que los analistas pesen más su historial de toda una carrera de 20 temporadas en las que Beltrán sacudió 435 cuadrangulares, con bateo de por vida de .279 y 1,587 carreras empujadas, además de 1,582 anotadas.

De paso, Beltrán es uno de solo cuatro bateadores ambidextros que han empujado 1,500 carreras o más. Y en 2016 se convirtió en el cuarto jugador de la historia, detrás de Alex Rodríguez, Barry Bonds y Willie Mays, en combinar de por vida 2,500 hits, 400 o más cuadrangulares, 300 bases robadas y 1,000 bases por bolas recibidas.

Opinión distinta

No pienso que realmente vaya a afectar su caso para el Salón de la Fama o que afecte su legado”, opinó, por su lado, el analista de ESPN, Tim Kurkjian. “Porque él era bueno en el robo de señas, siempre lo ha sido, y eso es un arte. Es algo bueno ser hábil para mirar, y observar qué está pasando en el juego. El hecho de que estuvo involucrado, según el informe, en el uso de tecnología para el robo de señales, eso no es algo bueno. Pero no creo que eso vaya a ser suficiente para mantenerlo fuera del Salón de la Fama cuando entre en la boleta algún día”, dijo Kurkjian.

En otras palabras, los analistas entrevistados por este medio no lo exoneran por haber sido parte del esquema de robo de señas con uso de tecnología, lo que es expresamente prohibido en el reglamento de Grandes Ligas. Pero no creen que deba usarse como pretexto para borrar toda una gloriosa carrera como jugador.

Kurkjian sí entiende que este tema reinará en los entrenamientos primaverales de los Mets el mes próximo.

“Es toda una historia diferente cómo le puede afectar esto como dirigente. Va a ser una distracción mayor para él y para los Mets cuando comience su carrera como dirigente, y va a tener que estar contestando preguntas acerca de esto todo el tiempo”, adviritió Kurkjian en conversación con El Nuevo Día.

Los Mets no lo castigarán

“Va a iniciar tan pronto como en el entrenamiento primaveral y va a ser la primera pregunta que le hagan. Va a tener que lidiar con eso por el hecho de que su nombre salió en el reporte (sobre el caso). Pero el hecho es que él era un jugador en ese momento (2017) y que ningún jugador de los Astros fue castigado. No creo que los Mets ni Grandes Ligas lo vayan a castigar por su rol en esto, pero va a tener que estar contestando preguntas sobre el tema ahora que es dirigente de los Mets”, comentó Kurkjian.