

5 de noviembre de 2019 - 12:00 AM


Nueva York - Por 20 años, Carlos Beltrán se entregó en cuerpo y alma a ser jugador de Grandes Ligas y a desempeñarse como el mejor esposo y padre de familia al que podía aspirar.
Pero, obviamente, el estar más de la mitad del año jugando béisbol y constantemente viajando limitaban algunas de sus funciones en el hogar.
Así que, tan pronto jugó su último partido de Grandes Ligas en el 2017, el mensaje de Beltrán a su esposa Jessica Beltrán fue que había llegado el momento de dedicarse de lleno a la familia.
Pero ese retiro solo duró dos años, luego que Beltrán fuera presentado ayer, de manera oficial, como el próximo dirigente de los Mets de Nueva York. Beltrán volverá al trajín diario del béisbol. Y llegó a un término medio con Jessica, pues el manatieño fue siempre claro que solo le interesaba dirigir a los Mets debido a que la familia se ha establecido en Nueva York.
Para Jessica, la conversión de jugador a dirigente por parte de su esposo era cuestión de tiempo. Y aunque solo estuvo dos años en el retiro, reconoció que ese era el paso a seguir de su esposo.
“Siempre supe que este era el próximo paso de Carlos en su carrera”, expresó Jessica en entrevista con El Nuevo Día al concluir la presentación en el Citi Field. “Nunca supe qué tan rápido sería, ni sabía qué equipo iba a ser. Pero siempre lo tenía claro, que iba a ser dirigente de algún equipo de Grandes Ligas. Era una oportunidad que iba a buscar”.
Jessica recordó que justo después que Beltrán colgará los spikes en el 2017, los Yankees de Nueva York llamaron interesados en entrevistarlo para su vacante de dirigente. Sin embargo, los Yankees optaron por Aaron Boone. Y dentro de la decepción de no conseguir un trabajo histórico con los Yankees, también hubo alegría que, dentro de todo, iban a poder tener ese ansiado tiempo libre alejado de los trajines diarios de las Grandes Ligas.
“Carlos acababa de salir fresquecito de jugar béisbol, y nosotros con veinte mil planes de viajar, de dedicarle tiempo a los niños (Kiara, Ivana y Evan), y él tener la oportunidad de llevarlos a la escuela a buscarlos. Y llegó la oportunidad de entrevistarse con los Yankees. Estábamos contentos, era una oportunidad increíble. Pero, igual, cuando le dieron la noticia que no iba a ser dirigente de los Yankees, brindamos con la misma felicidad que hubiéramos tenido si hubiera sido nombrado dirigente” rememoró sonriente Jessica, quien este mes de noviembre cumple 20 años de matrimonio con Beltrán.
“(Los Yankees) eran una oportunidad única, especial e histórica, pero a la misma vez, luego de jugar 20 años y no tener la oportunidad de tener las experiencias de familia, no era el momento indicado”, añadió.
Los Mets llegaron en el momento indicado
La pasada temporada, Beltrán se desempeñó como consejero especial de los Yankees, un trabajo que no lo tenía atado al día a día del clubhouse como un dirigente o coach. Era un trabajo “flexible”, según recuerda Jessica.
Pero los Mets llegaron tocando la puerta, y en esta ocasión fue diferente. En un aparte con los medios luego de su presentación, Beltrán dijo que en los pasados dos años logró conseguir ese estilo de vida al cual aspiraba con Jessica, por lo que en esta ocasión fue un panorama muy distinto a cuando se le presentó la oportunidad con los Yankees hace dos años.
“Mi esposa y yo siempre nos comunicamos. Siempre le decía ‘bueno, este es mi plan de tres años. Y luego de mi temporada 17 (como jugador), yo sabía que el retiro iba a llegar en algún punto. Y llegó en el año 20. Luego de eso, le dije a mi esposa que me iba a tomar un break. Que íbamos a viajar, que íbamos a disfrutar, íbamos a tener los veranos en Puerto Rico. Hice eso”, reflexionó Beltrán.
“Pero, a la misma vez, la pasión por el juego, de ayudar e impactar la vida de jugadores de una manera positiva, siempre ha estado ahí. Así que esta oportunidad llegó y hablé con ella. ‘Jessica, esta oportunidad llegó, y podría darse. Necesito tu bendición’. Al final del día, esposa feliz, vida feliz. Y lo he entendido. En noviembre va a ser nuestro aniversario 20. Ella me dio su bendición, y para mí, eso es más que suficiente para caer en cuenta que quería hacer esto”, abundó Beltrán, de 42 años.
“Estoy feliz de que acepte el reto”
Para Jessica, la decisión tampoco fue difícil y reconoció que su esposo está listo para el reto de dirigir en un mercado exigente como lo es Nueva York.
“Él está listo, y yo estoy feliz de que acepte el reto. Estoy contenta, porque a la larga eso es lo más que me interesa a mí: que esté feliz, contento, que se sienta realizado, que se sienta con propósito, que siga sus metas”, subrayó Jessica, reconociendo que al dirigir en Nueva York, aún tendrá a su esposo en casa, pues los Beltrán hicieron de la Gran Manzana su casa permanente luego de que se uniera a los Yankees como jugador en el 2014.
Beltrán, intentando mantener esa vida familiar, rechazó entrevistas de trabajo por parte de los Cubs de Chicago y los Padres de San Diego para sus respectivas vacantes de dirigente.
“Eso fue un factor. En Nueva York, nosotros vivimos aquí. Cuando firmó con los Yankees, nos establecimos aquí. Pensamos relocalizarnos a Puerto Rico ahora, pero esta oportunidad se da. Todo tiene un orden divino. Fue llamado por San Diego y los Cubs para ver su interés, pero él dijo que ‘esta oportunidad solo la voy a tomar, en este momento de mi vida, solamente si es en la ciudad donde vivo’”.
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