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La repetición instantánea de vídeo podría ser una solución para optimizar el sistema de puntuación. (horizontal-x3)
La repetición instantánea de vídeo podría ser una solución para optimizar el sistema de puntuación. (Archivo)

Imagine que usted está viendo un partido de baloncesto entre los Celtics de Boston y los Warriors de Golden State por televisión, cuando Stephen Curry se coloca cómodamente detrás del arco de tres y hace un tiro que se cuela perfectamente por el aro, haciendo sonar la malla.

Entonces imagine que el anotador oficial de la liga, sentado en la mesa técnica, disiente con la cabeza y anota el canasto como uno de dos puntos o, peor aún, ni lo anota.

Este escenario causaría controversias sísmicas en la liga, sanciones y hasta la expulsión del oficial en cuestión.

En el boxeo, sin embargo, es asunto cotidiano el que los oficiales anoten en favor de un boxeador asaltos que –según la apreciación casi unánime de múltiples expertos, analistas, periodistas y fanáticos– los ganó el otro peleador.

La situación luce peor aún cuando se toma en consideración lo siguiente: mientras la Asociación de Tenistas Profesionales, la Asociación de Tenis de Mujeres, las Grandes Ligas y el baloncesto de la NBA –entre muchos otros– integran avances tecnológicos para minimizar la ocurrencia del inevitable error humano de los oficiales y para mostrar mayor transparencia en el proceso, el boxeo sigue estancado, utilizando un sistema de votación arcaico y con fallas en su diseño que hace más difícil aún la tabulación efectiva de los combates.

La reciente derrota del veterano campeón Manny Pacquiao ante el desconocido Jeff Horn el pasado 2 de julio –ante más de 50,000 fanáticos en el patio de la casa del australiano Horn– es el ejemplo más reciente de un combate en el que los tres jueces oficiales apreciaron la pelea muy distinto a la mayoría de los expertos, comentaristas y televidentes.

Pacquiao-Horn volvió a traer al ruedo el debate de los problemas con el sistema de votación de 10 puntos que se utiliza en el boxeo profesional.

El tercer ojo: ‘instant replay’

Una tecnología que ha sido adoptada por las ligas antes mencionadas y que parece hecha a la medida para el boxeo es la repetición instantánea de vídeo, la cual ha tenido efectos positivos tanto en la NBA, el tenis profesional y, más recientemente, en Grandes Ligas.

Pero el boxeo, en especial los organismos que sancionan las peleas de campeonato, hasta ahora han sido renuentes de adoptarlo.

“Esa idea del ‘instant replay’ es muy buena para el árbitro. Yo llevo años pidiéndolo en la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y eso debe existir ya”, aseveró el destacado árbitro Luis Pabón, quien asesora a estos organismos en asuntos relacionados al trabajo de los oficiales.

“El béisbol ha cambiado grandemente gracias a la integración de la repetición instantánea. La NBA lo usa. En el tenis gracias al ‘replay’ a cada rato se dan cuenta que la bola sí tocó la línea, cuando antes con solo el ojo humano no se podía ver”.

“Eso (la repetición inmediata) revolucionó el deporte y nos hemos quedado atrás. Eso debe existir ya”, sentenció Pabón. “El ‘instant replay’ va a obligar a los árbitros a estar más pendientes y a ser más honestos”.

Tabletas interactivas para los jueces

Pabón también acogió positivamente la idea de que cada juez trabaje con una tableta de pantalla táctil. Una tableta digital extinguiría finalmente la práctica arcaica de votar en papeletas individuales asalto por asalto –lo que en el pasado ha permitido que se alteren las votaciones–, y además les podría dar la capacidad de ver repeticiones de momentos particulares del asalto previo antes de votar.

El presidente de la OMB, el licenciado Francisco Valcárcel Mulero, estuvo parcialmente de acuerdo con la opinión de Pabón.

“Lo de repetición instantánea lo haría más para los cabezazos y golpes bajos. O para verificar si fue una caída por golpe o un resbalón”, indicó. “Y no hay que detener la pelea, lo pueden decidir en la mesa de la comisión”.

Pabón y Valcárcel difirieron en torno a la práctica de conteo de golpes vía un sistema electrónico manejado por el juez. Esta idea fue implantada y desarrollada por la Asociación Internacional de Boxeo Aficionado (AIBA) luego de la controversia en la que le robaron descaradamente la pelea por la medalla de oro olímpico a Roy Jones, Jr. en Seúl 1988. Sin embargo, aunque la AIBA continuó afinando el concepto por años, las malas decisiones continuaron y el ente retornó al sistema de votación profesional, en el cual se le otorgan 10 puntos obligatorios al ganador de un asalto y nueve puntos o menos al perdedor.

Mientras Pabón argumentó que el contar golpes conectados en ocasiones puede ser una herramienta útil, Valcárcel dijo que “la votación por (conteo de golpes conectados utilizando) máquinas ya fracasó en el boxeo aficionado”.

No es la flecha, es el arquero

Sin embargo, el veterano juez y árbitro aficionado a nivel internacional José Bonet explicó que “el sistema (de votación vía conteo de golpes conectados) no era malo. Lo que pasa es que ellos tenían un sistema de cinco criterios que le metían mucha presión a los jueces. Eso era lo malo”.

“Y además se seguían viendo malas decisiones”, agregó Bonet, quien trabajó en Atenas 2004 y Río 2016. “Ese factor humano sigue siendo clave”.

Del lado profesional, Pabón fue más allá.

“Mi pensar es que ya es hora de limpiar la casa. Hay demasiados oficiales y no es que sean deshonestos, es que son incompetentes”, dijo Pabón. “Hay demasiada de mucha gente, a menudo porque son amigos de alguien en el organismo y este trabajo no es para todo el mundo”.

En resumen, el trío estuvo de acuerdo en que la tecnología tiene mucho que ofrecerle al boxeo para minimizar errores involuntarios y limitar el aspecto de criterio abierto que, a menudo, solo sirve para justificar la mala votación de un juez o el pobre desempeño de un referí.

Sin embargo, también se ha hecho un llamado para una purga de la matrícula de juecesy árbitros activos, dejando trabajar solamente al grupo de estos que han demostrado objetividad y buen ojo. Esa combinación realmente podría minimizar las continuas controversias que asedian al boxeo y poner su credibilidad al nivel de otros deportes.


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