Jonathan Oquendo dice que Jamel Herring estuvo más de dos asaltos sufriendo cada golpe que recibió y pidiéndole al árbitro que parara la pelea porque no podía ver. (Top Rank / Mickey Williams) (Suministrada)

El boricua Jonathan Oquendo admitió que hubo cabezazos en la pelea del sábado, aunque alegó que ninguno fue intencional, y dijo que su descalificación fue injusta.

Oquendo perdió el sábado por descalificación ante el campeón ligero de la Organización Mundial de Boxeo, Jamel Herring, luego de que el árbitro detuviera el combate por una cortadora en el rostro del campeón defensor que el oficial apuntó como una realizada de manera intencional por parte de un cabezazo de Oquendo.

La detención ocurrió en el octavo asalto. La cortadura ocurrió en el quinto asalto.

“Para mí yo gané porque él se quitó. A mí Herring me dio espina de cobarde. No fue una decisión justa”, dijo Oquendo.

Oquendo argumentó que los cabezazos s surgieron sin intención, como consecuencia que implantara una estrategia de pelear adentro ante su rival porque cuando fue derribado en el tercer asalto, fue peleando a distancia, lo que permitió que Herring lo alcanzara con un upper.

Explicó que cuando fue a su esquina tras la caída, su entrenador le dijo que solo peleando adentro tendría oportunidades contra el campeón pues este es más alto en estatura que el boricua. En esa pelea adentro llegaron los cabezazos no intencionados, dijo Oquendo.

Para mí yo gané porque él se quitó. A mí Herring me dio espina de cobarde. No fue una decisión justa

Jonathan Oquendo

“Él es un tipo grande, un muchacho alto. Yo tenía que hacer una pelea adentro. Todo el mundo sabe que mi estilo no es lindo, que es raro, guerrillero, como dicen de ’boxeadores regados’“, contó Oquendo.

Oquendo buscó pelear adentro porque desde afuera la estatura de Jamel Herring era una ventaja difícil de superar. (Top Rank / Mickey Williams)

“Todo el mundo sabía que, para ganarme a Herring, había que meterle presión. De lejitos me metieron el upper, que fue bueno. Luego le dije a mi esquina que iba a pelear a lo bruto, y cuando ya lo tenían enganchado escuchaba su respiración quejándose, y me di cuenta que por la presión no me iba a ganar”, agregó.

Oquendo fue penalizado con un punto restado cuando el árbitro entendió que el cabezazo que provocó la herida en su rival fue intencional. El boricua alegó que no hubo una advertencia previo a que le descontaran un punto.

Herring, quien es un veterano de guerra, se quejó de problemas con la visión con el árbitro, quien se basó en ese argumento para detener el combate.

Oquendo unió la queja del problema de visión de Herring con el cansancio que venía demostrando por la presión del boricua.

“Mi estilo es difícil de cambiar. Trataba de meterme bajito y sí, nos dimos cabezazos. Él también me dio en la nuca, en la espalda y no le dijeron nada. Yo llevaba dos asaltos que lo había cogido y notaba sus quejidos en su respiración y llamaba al árbitro y el árbitro le decía que tenía que seguir peleando y Herring le decía que no podía ver”, contó Oquendo.

“No creo que fue una buena decisión. No era para que se quitara. Herring me dio espina de cobarde”, agregó.

De esa manera concluyó la pelea cancelada en dos ocasiones porque Herring dio positivo a COVID-19. El segundo positivo se reveló estando Herring dentro de la burbuja de la promotora Top Rank en Las Vegas.

Herring tiene programado enfrentar Carl Frampton. No hay una fecha en calendario.