

1 de marzo de 2026 - 11:10 PM


Quienes tienen 60 años o más y sueñan con correr algún día el Medio Maratón San Blas pueden pararse en la meta este domingo en Coamo y observar a otros sexagenarios completar la exigente ruta.
Con disciplina y deseo, cualquier persona puede asumir el reto de los 21 o 42 kilómetros, sin importar los años de edad.
Además del San Blas, en Puerto Rico se celebran otras pruebas de larga distancia —tanto 21K como 42K— que también sirven de meta para corredores de cualquier edad.
Aunque algunas personas de la tercera edad lo piensan dos veces, un veterano entrenador de fondismo sostiene que es posible lograrlo, siempre que se sigan con disciplina las recomendaciones que compartió con este medio.
Aparte de comprarse unas buenas zapatillas, una visita al médico es requisito antes de aspirar a completar un medio maratón o maratón.
“La visita al médico es obligatoria”, dijo el entrenador Freddy Rodríguez, quien llevará sobre 70 corredores al San Blas.
A los 60 años hay que correr con prudencia: no se pretende emular al legendario Jorge “Peco” González, quien todavía ostenta el récord nacional de 42K (2 horas con 12.43 minutos), sino competir con metas acordes a la etapa de vida.
El médico le realizará las evaluaciones pertinentes y ordenará pruebas de laboratorio que determinarán cómo y cuánto debe comenzar a trotar, indicó Rodríguez.
“Dependiendo del médico que tenga de frente, se le harán las evaluaciones. Tiene que presentarle al médico la idea de correr largas distancias. Él lo va a evaluar de pie a cabeza. Se le puede hacer, por ejemplo, un stress test”, dijo Rodríguez al señalar a la evaluación cardiovascular mientras hace algún ejercicio.
Así como se cuida el corazón, también es necesario proteger los pies. Por eso conviene visitar una tienda de calzado deportivo y elegir unas zapatillas adecuadas según la actividad —trotar, correr o caminar—, que cuidarán los pies y, en consecuencia, prolongarán la vida deportiva.
Para enfatizar la importancia del calzado y crear conciencia, Rodríguez comparó el cuerpo humano con un automóvil, explicando que, al igual que un auto necesita los componentes correctos para funcionar bien, el cuerpo requiere el calzado adecuado para rendir y evitar lesiones.
“Usted puede tener un buen motor, pero si el auto tiene las gomas malas, está chavado”, dijo.
Aun así, recuerde que las zapatillas no hacen al atleta: seguramente no se batearán 3,000 hits solo por usar el bate del legendario pelotero, Roberto Clemente.
Tras el visto bueno del médico y elegir las zapatillas que mejor se ajusten, es necesario comenzar desde cero para acondicionar el cuerpo.
Rodríguez recomienda incluso iniciar corriendo sobre superficies planas, evitando las cuestas, hasta que el cuerpo se adapte gradualmente al esfuerzo.
“Puede entrenar en la carretera o en la pista, pero siempre conviene empezar sobre una superficie plana y a una intensidad cómoda, que permita acondicionar el cuerpo de manera gradual y segura”, recomendó Rodríguez.
Más allá de ser un 21K, San Blas representa, en términos de aprendizaje, algo así como la graduación para los joggers: las graduaciones ocurren al final, cuando el estudiante ha pasado por distintos niveles.
Por eso, no conviene empezar directamente con un 21K. Rodríguez recomienda iniciar con un 5K, que en la pista es una distancia alcanzable y permite construir la base necesaria para retos mayores.
Al mismo tiempo, es relevante escuchar el cuerpo.
“Empiece a entrenar entre dos y tres veces en semana. Puede escoger una distancia inicial de 5 kilómetros, que en una pista es el equivalente a 12 vueltas y media. Nunca se hacen 26 millas al principio. Lo mismo aplica aquí”, dijo Rodríguez.
Además del calzado, existen otros implementos que pueden mejorar el rendimiento, como relojes digitales que registran el paso y otras funciones, geles energéticos y botellas de agua que se pueden llevar en una correa en la cintura.
Sin embargo, más allá del calzado, ninguno de estos elementos es estrictamente necesario al inicio, a menos que se quiera “correr bien decorado”.
Rodríguez también recomendó alimentar adecuadamente los músculos que se utilizan al correr, trotar o caminar, intercalando días de descanso entre entrenamientos, para favorecer la recuperación y el rendimiento.
“Correr o caminar gasta el músculo, y hay que acondicionarlo con una rutina de ejercicios”, dijo.
Y, por último, es fundamental darse tiempo y ser paciente, planificando cuidadosamente las distancias. No se puede pretender pasar de 0 a 21 kilómetros en uno o dos meses.
Lo recomendable es programarse con calma para llegar a Coamo en 10 o 12 meses, dijo Rodríguez.
Como en el boxeo, ningún peleador comienza con 12 asaltos; primero se empieza con tres o cuatro, y así se construye la resistencia de manera segura.
“Tiene que tener un tiempo anticipación. Tiene que ir haciendo las distancias más básicas para salir de la zona de comodidad. Y en 10-12 meses, puede ir haciendo ese tipo de carreras”, dijo Rodríguez.
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