En el 2015, el presidente de la Federación Internacional de Tenis de Mesa, Thomas Weikert, participó en la inauguración del campeonato nacional en Corozal. Allí conoció a Adriana Díaz (abajo) por primera vez. (GFR Media) (semisquare-x3)
En el 2015, el presidente de la Federación Internacional de Tenis de Mesa, Thomas Weikert, participó en la inauguración del campeonato nacional en Corozal. Allí conoció a Adriana Díaz (abajo) por primera vez. (GFR Media)

Hace tres años, Thomas Weikert, presidente de la Federación Internacional de Tenis de Mesa, viajó a la isla y tuvo su primer encuentro con la utuadeña Adriana Díaz.

En aquel momento, se inauguraba el campeonato nacional en la cancha Carmen Zoraida Figueroa, de Corozal, y Weikert estuvo presente en la primera jornada. Y al tener la oportunidad de compartir con la joven tenismesista, el ejecutivo alemán dijo que supo una cosa en aquel entonces: que Adriana iba camino a convertirse en una “superestrella”.

Hoy día, Weikert está impresionado con el enorme desarrollo de la puertorriqueña al verla ubicarse en la posición 44 del mundo. Y este año ha seguido muy de cerca el desempeño de Adriana, especialmente, en las competencias efectuadas en Europa.

 A finales de agosto en República Checa, el nombre de Adriana sonó con fuerza entre la elite de este deporte al eliminar a dos jugadoras clasificadas entre las mejores 30 del mundo en ese entonces: a la número 17 y primera raqueta de Europa, la austríaca Sofía Polcanova, y a la número 28, la sueca Matilda Ekholm.

Así avanzó a los cuartos de final para enfrentar por primera vez a una top 10 del mundo: a la cuarta clasificada, la japonesa Kasumi Ishikawa. Adriana cayó 4-2.

La utuadeña es la primera raqueta en Latinoamérica y la segunda en el continente americano con apenas 17 años.

El crecimiento del tenis de mesa en la isla, según el líder internacional, “puede ser un caso de estudio” al reconocer el rápido ascenso de atletas boricuas en esta disciplina en los últimos años.

El tenis de mesa boricua viene de conquistar medallas a nivel centroamericano y panamericano, a la vez que colocó a dos de sus atletas en los pasados Juegos Olímpicos de Río 2016 por primera vez en la historia con Adriana y su primo Brian Afanador.

Díaz, además, será la abanderada de la delegación puertorriqueña que participará en los Juegos Olímpicos de la Juventud que iniciarán el sábado.

En pasados días, Weikert contestó algunas preguntas de El Nuevo Día sobre el progreso de Adriana y el desarrollo del tenis de mesa puertorriqueño en la región.

¿Cuándo fue la primera vez que viste a Adriana Díaz en una competencia y qué recuerdas de ese momento?

—Conocí a Adriana por primera vez en un evento en Puerto Rico en 2015. Fue durante un campeonato nacional, donde Adriana me acompañó en una clínica escolar (como parte del Programa Escolar de Tenis de Mesa para Escuelas Elementales) y quedé muy impresionado con su profesionalismo y cómo se relacionó con los niños y los motivó a jugar. Desde ese momento supe que iba a ser una superestrella y he estado siguiendo su progreso con inmenso interés.

¿Cómo puedes describir el progreso de Adriana en los últimos años, cuando en pasadas semanas logró vencer a dos jugadoras que figuran entre las mejores 30 del mundo en el Abierto de República Checa?

—Ha sido sorprendente ver el ascenso de Adriana. De (ser) un talento de cadete a convertirse en una jugadora competitiva a nivel adulto. Sus resultados en República Checa y en Bulgaria fueron muy impresionantes y he visto su gran mejoría en su juego. Esto se ha reflejado en su ascenso en el ranking.

¿Cuán positivo es para la Federación Internacional que una jugadora del Caribe esté obteniendo tan buenos resultados a nivel internacional?

—El objetivo de la Federación Internacional es contar con los mejores jugadores de todos los rincones del mundo, por lo que es muy agradable ver a una jugadora joven tan talentosa venir del Caribe.

¿Está usted al tanto del gran impacto de Adriana en el deporte puertorriqueño? Es la primera vez en la historia que un atleta de tenis de mesa tiene tanto reconocimiento en la isla.

—Sí, es fantástico. Necesitamos más superestrellas internacionales como Adriana en todo el mundo. Ella puede ser una inspiración para que todos los jugadores jóvenes aspiren a tener éxito en sus respectivos países y regiones.

¿Cómo vislumbra el futuro del tenis de mesa en Puerto Rico?

—Queremos que Adriana y Brian Afanador sean la inspiración para toda una nueva generación de jugadores de tenis de mesa en todo el país para alcanzar similares éxitos en el futuro.

De los países en Latinoamérica, ¿Puerto Rico es uno de los que más crecimiento ha experimentado en los últimos años?

—Sí, es asombroso ver el éxito que Puerto Rico ha logrado en tan poco tiempo. Puerto Rico puede ser un caso de estudio y un plan para otros países de América Latina para que puedan alcanzar un éxito similar en el futuro.


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