De izquierda a derecha, los tenistas Dominic Thiem, Daniil Medvedev, Alexander Zverev y Pablo Carreño Busta. (The Associated Press)

Nueva York — Dominic Thiem se estaba refiriendo a él mismo y al resto de los semifinalistas del cuadro masculino del Abierto de Estados Unidos, pero también podría haber estado ofreciendo un consejo a los aficionados del tenis en todo el mundo.

“Una vez que entras a la cancha, te olvidas de los otros tres”, dijo Thiem.

Esos “otros tres” son más conocidos como los Tres Grandes del tenis masculino: Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. Ninguno pisará la pista del estadio Arthur Ashe al definirse un par de boletos a la final. Thiem, segundo cabeza de serie, se las verá con Daniil Medvedev, el tercero. Y Alexander Zverev (5to) se topará con Pablo Carreño Busta (20).

Ninguno de los cuatro sobrevivientes han ganado un título de Grand Slam. Habría que remontarse a 2014 para encontrar la última vez que un hombre emergió como nuevo campeón de un grande, con Marin Cilic en un US Open.

“Cada uno de nosotros merece su primer título de un major. Todos darán su máximo”, reconoció Thiem. “Eso es lo que está en nuestra mente”.

El eventual campeón será el primero en ganar un Grand Slam nacido después de 1990. El alemán Zverev tiene 23 años, el ruso Medvedev 24, el austriaco Thiem cumplió 27 la semana pasada y el español Carreño Busta tiene 29.

Federer, Nadal y Djokovic simplemente no han dejado espacio para nadie más. Han ganado los últimos 13 títulos de las grandes citas y 56 de los últimos 67. Es la primera ocasión que ninguno está en una semifinal de Grand Slam desde el 2004.

Se necesitó de un conjunción de eventos para que esto suceda.

Federer está fuera el resto del 2020 tras someterse a dos operaciones en la rodilla derecha; Nadal citó la preocupación por los viajes internacionales durante la pandemia de coronavirus en su decisión de no defender su título del torneo que ganó el año pasado; Djokovic fue descalificado en la cuarta ronda durante el duelo ante Carreño Busta por golpear con una bola en el cuello a una jueza de línea accidentalmente tras perder un juego.

“La noticia de Novak nos impactó a todos. Obviamente nosotros los jóvenes lo vemos como una gran oportunidad”, reconoció Zverev.