El documental "El accidente feliz", sobre el artista Antonio Martorell, así como la comedia "Yerba buena", protagonizada por Karla Monroig, tuvieron una buena acogida en cartelera.

Llevar a cabo el documental “El accidente feliz”, sobre el artista Antonio Martorell, fue para la cineasta puertorriqueña Paloma Suau un proceso de aprendizaje constante sobre lo que llama la “escuela de pensamiento de Toño”, refiriéndose a esa manera optimista con la que el artista ve y afronta la vida.

Cada vez que se presentaba un traspié en el camino para completar este proyecto cinematográfico, Suau se preguntaba “¿qué habría hecho Martorell en esta circunstancia?”. Así logró vencer muchos obstáculos -incluyendo lo acontecido después del huracán María-, hasta finalmente lograr el estreno del documental, el pasado 12 de febrero en una de las salas del cine Fine Arts Popular Center, en Hato Rey.

La película logró una gran acogida desde el inicio, pero justo cuando iba a entrar en su sexta semana en cartelera, llegó la pandemia del COVID-19. El cierre de las salas de cine, así como la orden ejecutiva decretando un toque de queda y cierre de negocios, puso nuevamente en pausa este proyecto.

Lejos de desaminarse, Paloma Suau vio la emergencia que se vive como una gran oportunidad para compartir con el público esas “lecciones de vida” de Martorell que entiende son hoy más relevantes que nunca. Estas las comparte en un blog que creó en la página Accidente Feliz, donde publica semanalmente alguna “lección” del artista, junto con pietaje del documental y otro material inédito. Es así, como, por ejemplo, cita al artista hablando acerca de cómo enfrentar el miedo o acerca de la importancia de la disciplina para poder sobrevivir, que son temas que se abordan en el trabajo fílmico.

“Son enseñanzas que podemos aplicar todos los días. Es esa cosa de Toño de reinventarse diariamente de la que podemos aprender mucho”, dijo Suau en entrevista telefónica. “De alguna manera estoy integrando el proyecto a la situación que estamos viviendo y la situación al proyecto. Me gustaríaque con esta iniciativa se pueda crear un diálogo y que la gente pueda comenzar a integrar estos conceptos a esta nueva manera de vivir”, agregó.

Además de ayudar al público, esta iniciativa de la cineasta es una forma de darle continuidad al proyecto mientras se vive en cuarentena. Paloma Suau recordó que el documental apenas comenzaba su vida pública y que ya tenía en agenda participar de varios festivales y actividades que han sido pospuestas. También había mucho interés del público local en ver el trabajo.

Por eso, la directora decidió compartir el documental en la plataforma Vimeo On Demand, donde el público la podrá alquiler únicamente por este viernes y sábado a un costo de nueve dólares con disponibilidad por 24 horas. “Como no la podemos vender ni poner gratis todavía, ya que tenemos una serie de compromisos con el proyecto, decidimos alquilarla en unas fechas específicas, comenzando este fin de semana, a partir del viernes al mediodía. Si la cosa se normaliza pronto, el documental volverá al cine, si no, la iremos compartiendo poco a poco online”, explicó la cineasta, quien ha estado en conversación constante con Martorell para darle la vuelta a este proyecto en tiempos de coronavirus. Si alguien sabe cómo convertir un “accidente” o situación compleja en una oportunidad creativa, es justamente este maestro del arte puertorriqueño, quien como bien dice en el documental: “La vida a veces se encarga de hacer cosas extrañas y uno tiene que continuar de la mejor manera posible”.

"YERBA BUENA"

La misma actitud positiva con la que Paloma Suau ha enfrentado la situación que se vive por el coronavirus, es la que ha guiado al cineasta puertorriqueño Bruno Irizarry, quien el pasado 5 de marzo estrenó en los cines locales la película, “Yerba buena”.

La comedia, protagonizada por la actriz Karla Monroig y que contó con las actuaciones de Isel y Jessica Rodríguez, había tenido un buen arranque con diez días en cartelera, pero ese ritmo se vio alterado ante el cierre de las salas de cine, debido al COVID-19. Irizarry está esperanzado en que la situación se pueda controlar próximamente y que el proyecto continúe su curso. De no ser así, ya está en conversaciones con varias plataformas de “streaming”, como HBO y Netflix, para transmitir la película.

“Quiero esperar un poquito a ver qué va a pasar y cómo va a estar operando después Caribbean Cinemas. Nuestra meta es poder regresar a las salas de cine porque es una película que, al igual que ‘200 Cartas’, diseñé únicamente para Puerto Rico y los ‘streaming services’. Pero si no se puede, veremos qué pasa”, dijo, quien no descarta presentar la película en festivales internacionales, si es que surgen las invitaciones.

Irizarry compartió que se siente “muy orgulloso” de este proyecto, el cual “tiene la mancha de plátano bien presente”, en el sentido de que es una producción con sabor y acento boricua, como ha sido su intención con todos los proyectos que desarrolla en la isla. De hecho, adelantó que, gracias al aislamiento social, se encuentra trabajando lo que será su nuevo largometraje. También afina detalles de su otra película, “23 horas”, un “sci-fi criollo”, protagonizado por la actriz Jeimy Osorio y el actor Roy Sánchez-Vahamonde, la cual espera estrenar en septiembre.


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