“Los miembros de la Junta para, precisamente, proteger las obras del museo las separaron para que no estén como un activo de nuestros estados financieros. Son un activo, pero no es un activo desde el punto de vista legal que tú puedes vender. Están ahí pa (horizontal-x3)
“Los miembros de la Junta para, precisamente, proteger las obras del museo las separaron para que no estén como un activo de nuestros estados financieros. Son un activo, pero no es un activo desde el punto de vista legal que tú puedes vender. Están ahí pa

El Museo de Arte de Puerto Rico (MAPR) cuenta con un hogar seguro desde  mayo, cuando se aprobó la Ley 29-2017, que crea un fideicomiso de conservación para la institución.

Esta nueva entidad jurídica le permitirá al museo asegurar su continuidad, ya que las deudas y obligaciones del fideicomiso no serán deudas u obligaciones del gobierno ni de sus subdivisiones políticas. Previo a aprobarse la ley, el edificio y los terrenos donde se encuentra la sede del MAPR pertenecían al Banco Gubernamental de Fomento (BGF), que se encuentra en un estado crítico ante la falta de liquidez y de capital.

Dicha situación representaba un riesgo para el museo, una entidad sin fines de lucro, que se rige por una Junta de Síndicos, compuesta por 21 miembros, tres de ellos nombrados por el gobernador de turno.

El licenciado Arturo García-Solá, presidente de la Junta de Síndicos del MAPR, explicó en entrevista reciente con El Nuevo Día que -desde que inició la nueva administración de Ricardo Rosselló- todos los miembros de dicho cuerpo se dieron a la tarea de buscar alternativas ante la crisis fiscal, específicamente ante la que atraviesa el BGF. Luego de barajar alternativas optaron por la creación del Fideicomiso del MAPR, el cual comentó, contó con el aval inmediato del gobernador, así como de los presidentes de la Cámara de Representantes y del Senado.  Destacó, además, la ayuda que les ofreció el presidente del BGF, Christian Sobrino.

“Fuimos creados por el primer gobernador Rosselló y ahora  el segundo nos ha dado un hogar seguro”, expresó García-Solá, quien precisó que ya se hizo el cambio de registro y titularidad a nombre del Fideicomiso del Museo de Arte de Puerto Rico.

Destacó que la legislación permitirá, entre otras cosas, allegar más fondos a la institución, ya que “no cabe duda” de que todo lo que se recaude irá directo al museo. Agregó que una vez esté redactado y aprobado el nuevo reglamento de funcionamiento del fideicomiso, podrán comenzar a trazar nuevos planes para la institución.

Explicó que el nuevo estatuto reconoce que el edificio donde está la sede del MAPR, así como la propia institución, son parte del patrimonio nacional, por lo que en dicho espacio no se puede desarrollar otro proyecto que no sea específicamente para la institución.  “Tenemos la posibilidad de hacer otras cosas en la propiedad, se puede, por ejemplo, construir algo sobre el estacionamiento, pero no podemos cambiar el uso de este edificio, que tiene que ser a perpetuidad el Museo de Arte de Puerto Rico y las obras tienen que estar aquí en el depósito”, dijo.

La Junta de Síndicos del MAPR, Inc. fungirá como el agente fiduciario del fideicomiso, según establece la ley. La diferencia entre MAPR, Inc. y el Fideicomiso del Museo de Arte de Puerto Rico es que la primera es una entidad sin fines de lucro a cargo de la colección, preservación, interpretación, exhibición y divulgación de las obras, y la segunda es una entidad privada sin fines de lucro, cuyo corpus está comprendido por toda propiedad mueble o inmueble que comprende el museo. Las obras de arte seguirán siendo parte del MAPR, Inc.

“Las obras de arte del Museo de Arte de Puerto Rico no pertenecen al fideicomiso, pertenecen en su gran mayoría al Museo de Arte de Puerto Rico Inc.”, reiteró García-Solá. “Los miembros de la junta para, precisamente, proteger las obras del museo las separaron para que no estén como un activo de nuestros estados financieros. Son un activo, pero no es un activo desde el punto de vista legal que tú puedes vender. Están ahí para el futuro”, puntualizó.

Ajustes

El presupuesto aprobado este año para el museo  fue de $1.5 millones, lo que representa una disminución de $200 mil en comparación con el año pasado. Estos fondos se utilizarán para los gastos operacionales y de funcionamiento de la institución, según informó el presidente de la Junta de Síndicos.

Ante este nuevo escenario fiscal se han tomado una serie de medidas para economizar gastos, entre ellos una reducción en el horario del MAPR que, en vez de seis, ahora abre cinco días a la semana en horario de miércoles a domingo, siendo la entrada gratuita todos los miércoles de 2:00 p.m. a 8:00 p.m.

“Lo hicimos para ahorrarnos mantenimiento, agua, seguridad… Cada medida que vas tomando tiene un impacto que es difícil porque tienes unas obras de arte maravillosas y lo que quieres es que la gente pueda verlas, pero tenemos que hacer un balance y hacer cambios para asegurar el futuro del museo a las próximas generaciones”, compartió.

Señaló que este tipo de ajuste permitió que no se tuviera que reducir la plantilla de empleados, compuesta por 33 personas, quienes son los que cubren todas las áreas. “Ellos han cooperado increíblemente. Dan de su tiempo, se fajan, trabajan de campana a campana y eso nos ayuda a sentirnos un poco más seguros para trabajar con la crisis”, expresó.

García-Solá aseveró que la institución hace varios años reconoció que el país enfrentaba una crisis económica y que tanto la Junta de Síndicos como él comenzaron a desarrollar un plan de trabajo para lidiar con cualquier situación. Una medida que tomaron es que solo se aprueban exposiciones temporales con presupuesto base cero para evitar que el museo tenga déficit.

“Con esa decisión se ha llegado a generar un surplus (excedente) y de ahí hemos podido trabajar para mantenernos a flote, hacer otras exhibiciones y mantenernos para el futuro. Eso es lo que llamo una política conservadora fiscal, pero que lo que nos ha permitido es estar donde estamos hoy en día porque de lo contrario otro hubiese sido el escenario”, señaló García-Solá, quien lleva seis años al frente de la Junta de Síndicos del MAPR.

El abogado resaltó que seguirán trabajando para aumentar los ingresos propios y que para eso es fundamental la parte programática de la institución, la cual es la que genera el interés del público general y del sector privado.

En esa dirección, Marta Mabel Pérez, directora interina del MAPR, adelantó que la institución seguirá celebrando actividades tanto para la comunidad artística como para la comunidad general, las cuales arrojen luz en momentos de tanta incertidumbre.

“Nosotros queremos reunir a la comunidad cultural y por eso la hemos citado para hablar y establecer este diálogo donde nosotros vamos a abrir nuestras puertas para aclarar dudas, escuchar, hacer preguntar puntuales y juntos trabajar hacia el futuro”, comentó Marta Mabel, quien destacó que el museo lleva 12 años trabajando con la comunidad artística a través de diversos programas que tiene la institución.

Una de las actividades que destacó es el simposio “La forma creativa: De Detroit a Puerto Rico”, que se celebrará el 23 y 24 de septiembre, en el MAPR, en el Teatro Raúl Juliá. Este evento libre de costo contará con varios participantes, destacándose Graham Beal, pasado director, presidente y CEO del Detroit Institute of Arts, museo que cuando la ciudad de Detroit se declaró en bancarrota estuvo a punto de venderse para pagar la deuda pública. Después de una batalla judicial, el exjuez del Tribunal de Estados Unidos en el Distrito Este de Michigan, Gerald Rosen, logró un acuerdo que salvó la colección.

Con este simposio, según la directora interina, se pretende analizar la escena del arte actual, compartir impresiones e identificar alternativas y soluciones que permitan continuar desarrollando el arte puertorriqueño aun con las dificultades económicas.

A nivel de exhibiciones, se organiza una de artistas maestros y otra sobre las colecciones privadas en Puerto Rico. Por otro lado, continúa la retrospectiva de Víctor Vázquez, titulada “Pulguero” hasta el 20 de octubre y “Re-encuentros: Obras maestras de la colección del Instituto de Cultura Puertorriqueña” hasta el 3 de diciembre.

Relación con el ICP

El presidente de la Junta de Síndicos del MAPR destacó que existe una buena relación con el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), tanto así, que la institución cuenta con varias obras que pertenecen a la colección del ICP. Destaca “La plena”, de Rafael Tufiño, cuyo préstamo vence pronto y ya están en proceso de renegociar el término.

Sucede lo mismo con la exhibición temporera que mantiene el MAPR con obras maestras de la colección del ICP. García-Solá manifestó que esa relación entre ambas instituciones es fundamental, sobre todo ahora que el ICP no cuenta con un amplio espacio de exhibición, ya que la Galería Nacional lleva cerrada varios años.  Aclaró, sin embargo, que no ha habido ninguna conversación para que la colección del ICP pase al MAPR.

“La pregunta te la voy a contestar contundentemente. No ha habido ninguna conversación para que nos pasen esas obras a nosotros. Eso no es cierto. Si el Instituto interesa que colaboremos con ellos, como lo hemos hecho a través de los años, eso no quiere decir que yo le voy a decir al Instituto que me pase la titularidad de la colección al MAPR. Tengo demasiado respeto al Instituto y conozco a su presidente y he tenido conversaciones con él y nunca hemos hablado sobre el tema”, indicó García-Solá.

“Ahora te digo, somos colaboradores del Instituto  y lo que sea que necesite de nosotros, vamos a estar ahí para ellos, y si ellos interesan que nosotros los ayudemos de alguna manera con el registro de las obras, con la exposición de las obras, aquí estamos, pero reconociendo que esas obras son parte del patrimonio nacional de Puerto Rico y pertenecen al Instituto para guardar y exhibir para las futuras generaciones.


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