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Fajardo, quien cumplía 64 años este 5 de diciembre, fue un artista irreverente, políticamente incorrecto, con una ironía mordaz.

La comunidad artística del País se encuentra de luto tras la muerte del artista mayagüezano Carlos Fajardo, quien falleció el pasado sábado, por complicaciones relacionadas con un  cáncer de hígado que le fue diagnosticado hace dos años. 

Fajardo, quien cumplía 64 años este 5 de diciembre, fue un artista irreverente, políticamente incorrecto, con una ironía mordaz,  quien no temió a plasmar lo que pensaba. Con su muerte deja un vacío inmenso en el País,  expresó la curadora Elsa María Meléndez, del Museo de Arte de Caguas, donde en el 2009 se llevó a cabo su exhibición “VIP”.  

“Es una gran pérdida y lo vamos a extrañar, sobre todo porque tenía una voz líder en cuanto a temas políticos de importancia. Nos deja en un momento crucial, de tanta tristeza emocional después del paso del huracán, donde necesitábamos su trabajo”, lamentó la curadora, quien lo catalogó como maestro de la ironía y de la sátira, quien fiscalizó y concienció  al espectador sobre “las realidades coloniales que nos afectan como pueblo”. 

El artista era profesor en el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), donde ayer su  colega Baruch Vergara, del Departamento de Humanidades, lo elogiaba.   “A nivel artístico es uno de los artistas que   con una franqueza irónica reflejó las circunstancias y problemáticas de la identidad puertorriqueña”, compartió Vergara, toda vez que dijo que  Fajardo estaba próximo a jubilarse.  El profesor indicó que además de  pintor, Fajardo  se destacó como escritor, con sus personajes “Dr. Pitt von Pigg PhD”, con el que satirizó eventos del arte puertorriqueño, y “Thurdmon Capote”, una especie de álter ego con el que publicó varios cuentos. “Jugaba entrelazando la realidad con la ficción y la fantasía, mencionando parte de la sociedad y de la gente de Puerto Rico”, explicó  sobre su faceta como escritor. 

Vergara, en tanto,  compartió que admiró al pintor por sus firmes convicciones y por nunca ceder por ningún tipo de conveniencia. 

Por eso y tantas otras razones también lo recordaba ayer su amigo, el también artista Teo Freytes, quien a través de las redes sociales honraba la vida y obra de quien fuera su “hermano”. Lo hacía compartiendo algunas de sus grandes obras que permanecerán como legado de un artista exigente, quien siempre fue un provocador.  

El cuerpo de Fajardo, se informó, será cremado. Su última exhibición fue el año pasado en la Galería de Humanidades del RUM, donde presentó “Muestras y ejemplos”, la cual  reunió piezas en diversos formatos que nunca había presentado. 


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