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A nivel internacional, sus obras han sido expuestas colectivamente en Italia, España, República Dominicana y en Estados Unidos. (GFR MEDIA)

Moisés Castillo Cruz, reconocido artista plástico natural de Peñuelas, falleció el sábado a los 51 años de edad, tras batallar por muchos años con complicaciones de una condición renal.

La condición de salud del artista laureado con la medalla de plata en la Bienal de Florencia, Italia de 2007, no aminoró su creación artística y hasta en su lecho de enfermo en el hospital, le acompañaban el pincel, el lienzo y la paleta de colores, así como su inquebrantable fe religiosa.

Moi, como lo conocían en el ámbito artístico y personal, deja un legado de importantes obras en el arte abstracto contemporáneo como “Puerta a lo desconocido”, obra que lo inmortalizó con el segundo premio en la importante Bienal Internacional de Arte Contemporáneo en Florencia.

“Borinken está de luto y el mundo del arte. Hasta luego colega kerido. Tu obra y tus acciones te transforman en inmortal”, escribió, textualmente, en su cuenta de Facebook el renombrado artista plástico, Dennis Mario Rivera.

El cuerpo de Castillo Cruz estará expuesto mañana, lunes, 2 de marzo en el Teatro Freytes, en el casco de Peñuelas, de 10:00 de la mañana a 11:00 de la noche. Luego será cremado.

En cada matiz de su colección de rostros, Moisés decía que había llegado a la libertad de encontrarse a sí mismo para mirar más allá de la belleza física del ser humano.

Hace más de dos décadas enfrentó una condición renal crónica, que requirió que su hermana Ruth le donara un riñón. Pero, pese a que consiguió órgano consanguíneo con su cuerpo, los efectos secundarios del cúmulo de medicamentos que tenía que ingerir, provocaron complicaciones que le requirieron un prolongado tratamiento de diálisis.

“He escogido la tendencia de crear rostros, porque mi rostro no es el mismo ahora que cuando me casé debido a los golpes que me ha dado la vida. Una mirada puede expresar amor, ternura, cansancio o tristeza”, manifestó el artista en una entrevista con Índice en enero de 2014. Castillo Cruz decía entonces que aprendió a apreciar la esencia del ser humano y no lo estético, lo que consideraba un problema en la sociedad actual.

En 2014 el rostro de Castillo Cruz inspiró a caricaturistas en el país en el certamen “El Reto”.

Con una carrera de más de 30 años, Castillo Cruz, estudió arte en la Universidad Interamericana y en la Escuela de Artes Plásticas de San Juan. Fue discípulo de maestros como Iván Rosario y Wichie Torres, y desde muy jovencito incursionó en las artes bajo la mentoría de su hermano Lucas, también paisajita, así como de la mano de su padre, Samuel Castillo, artesano y ebanista.

Residente de Peñuelas, nació en Ponce el 25 de enero de 1964. Sus obras han recorrido galerías y recintos, como el Museo Francisco Oller, The Art Museum y la Galería San Juan Bautista. Una de sus más recientes exposiciones fue “Semillas que nunca mueren”, en la Galería Trinitaria en Ponce, de noviembre a diciembre de 2014.

El 14 de septiembre del 2013, la Cámara de Representantes de Puerto Rico le rindió reconocimiento con la exposición “Reflexiones”, en la que el artista expuso una colección de sus rostros abstractos.

A nivel internacional, sus obras han sido expuestas colectivamente en Italia, España, República Dominicana y en Estados Unidos.

Le sobreviven su esposa Wanda Cruz Vega, su madre, Ruth Myriam Cruz; y sus hermanos, Ruth y Lucas Castillo Cruz.

Moisés también era un amante de los animales, amor que le manifestó a su perrito Picasso, al que llamó así en honor al pintor del cubismo español.


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