Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

La intérprete de "María Chuzema" reaccionó al cierre de librerías con una inusual oferta recreativa.

Hemos quedado en la playa de Ocean Park, en San Juan, cerca de la calle Santa Ana. Nos ha dicho que estará ahí desde las 10:00 a.m. y el reloj marca las 10:30 a.m.  A esta hora no hay mucha gente en la playa, la cual se muestra inmensa y apacible. Aun así, se observan escenas habituales: gente tendida al sol, nadando en el mar, corriendo o caminando por la arena. 

Pero entre esas estampas, destaca una en particular, una poco común para un sábado en este lugar. Debajo de una palma, se abre un estante -parecido a un maletín gigante- con decenas de libros para niños y niñas. Justo enfrente, una niña de 3 años y otro niño de 8 están tendidos sobre una manta azul disfrutando en soledad de un cuento. De pie, observando la escena, encontramos a la escritora y cuentacuentos Tere Marichal, quien como nos alertó, lleva desde temprano en la playa preparando lo que ha llamado la “Lotebiblio”. 

Se trata de una biblioteca móvil que utiliza los estantes de venta de lotería tradicional para guardar y llevar libros a diversos puntos del país con el fin de fomentar la lectura, sobre todo entre los niños y niñas. El cierre de las escuelas públicas y de sus bibliotecas y la falta de bibliotecas públicas en el país motivaron a Marichal a gestar este proyecto, que espera extender a otros puntos de la isla junto con otras cuentacuentos.

Han cerrado demasiadas bibliotecas en el país, demasiadas”, dice, mientras la interrumpe el sonido del viento. “En este país tú buscas bibliotecas y tienes que ir prácticamente a las universidades y yo creo que toda ciudad debe tener una gran biblioteca, que todo pueblo debe tener una biblioteca pública. Entonces, al eliminar todas esas bibliotecas escolares… He visitado escuelas toda mi vida y la biblioteca representaba el corazón de la escuela, el lugar en el que muchos niños se protegían, el lugar donde había clubes, el lugar donde las bibliotecarias fomentaban la poesía, la oratoria, el compartir de una forma armoniosa, un lugar donde se aprende a escuchar y a mantener silencio, algo bien importante para esta generación, y todo eso se perdió con el cierre de bibliotecas escolares”, afirma Marichal. 

A esto se suma, dice, que no todos los niños y niñas en el país tienen libros en sus casas. Algunos por la falta de recursos y otros porque no es la prioridad en sus hogares. “El libro en muchas partes en Puerto Rico no se valoriza, tener libros en la casa es como un estorbo. Es más importante tener unos tenis de marca o un celular caro que tener un libro. Entonces, el problema es que el niño se va acostumbrando a que el libro es solamente algo que se usa para estudiar en la escuela, por eso no quiere leer después, porque asocia la lectura como algo obligatorio para coger un examen. Y nosotros tenemos que hoy, más que nunca, fomentar la lectura entre los niños porque esta nueva generación se está olvidando leer, se está olvidando de las palabras”, opina. 

Al cuestionarle si no piensa que, contrario a lo que observa, hoy quizás se lee más que nunca debido a las redes sociales y al acceso a internet, reflexiona y dice que puede ser pero que es “otro tipo de lectura”. “No es que la gente esté todo el tiempo leyendo literatura porque yo a los padres lo que les digo es ‘mire, si usted lo que lee es el periódico, léalo’, pero que el niño lo vea, que el niño vea que la lectura forma parte de su vida que, para todo en su vida, él va a necesitar leer”, expresa. 

Con la “Lotebiblio” lo que desea es justo eso, ponerle un libro en las manos a cada niño, y que asocien la lectura con espacios de diversión, de esparcimiento, de libertad. De ahí, que lleve su biblioteca móvil a la playa, donde por lo general, los adultos leen, pero no necesariamente los niños. “Es importante entender que los niños necesitan un libro tanto como necesitan zapatos y ropa. Yo creo que es bien importante que los padres entiendan que es importante que ellos compartan con sus hijos la lectura. Leer con ellos y darles la oportunidad a que seleccionen un libro y que lo disfruten”, sostiene sobre uno de los propósitos de este proyecto. 

Una curiosidad de esta particular biblioteca es que utiliza como estante el maletín de los billeteros de la lotería tradicional. Marichal comenta que siempre le ha parecido un objeto “bello” y que la idea surgió porque quería que el proyecto tuviera una conexión con nuestra cultura. “Me pareció perfecto para fomentar que tener un buen libro en la mano también es una lotería. ¡Usted se ganó la lotería al tener ese libro tan bello en sus manos y disfrutar de esa lectura!”, manifiesta con una sonrisa, toda vez que nos muestra la diversidad de títulos y temas que hay para los niños y las niñas. Desde cuentos para niños, bebés, cómics, cuentos que promueven la equidad, libros sobre la protección del ambiente y libros para la comunidad LGBTT y sus hijos e hijas, en esta biblioteca hay una gran variedad de selección que hacen de la lectura toda una aventura.

Mientras nos orienta sobre la oferta literaria y van acercándose tímidamente algunos niños y niñas en traje de baño para disfrutar la lectura, Marichal comenta que no necesariamente saldrá con su Lotebiblio todos los fines de semana porque es un trabajo voluntario. Lo que asegura es que llevará a cabo el proyecto con regularidad para que tenga presencia y genere interés en el público. “Nunca me frustro si no viene mucha gente al principio porque en Puerto Rico el nada más empezar algo implica ya un logro. Hacerlo es un logro”, concluye esta incansable cuentacuentos, quien insiste en esa frase que popularizó con su personaje “María Chuzema”, al decir que “un libro en manoes un amigo asegurado”.

Para conocer la ruta de la “Lotebiblio” acceda a la página de Facebook Los Cuentacuentos de Puerto Rico.  Las personas que deseen servir de voluntarios del proyecto llevando esta particular biblioteca a diversos puntos, pueden escribir a [email protected] 



💬Ver 0 comentarios