Jorge Zeno junto a su pieza “Sombra de caracol”, pieza de su llamado “periodo azul”. (semisquare-x3)
Jorge Zeno junto a su pieza “Sombra de caracol”, pieza de su llamado “periodo azul”. (Ramón “Tonito” Zayas)

Durante 16 años el galerista José Alegría deseó organizar una exposición con piezas de lo que él cataloga como el “período azul” en la obra del pintor Jorge Zeno. La oportunidad llegó repentinamente a través de una propuesta que le hizo un coleccionista privado y anónimo, propietario de muchas de las 13 obras que serán expuestas en Obra Galería Alegría en el Condado a partir de hoy, martes.

Alegría considera que al organizar esta muestra -que se llevará a cabo por invitación- cumple con una de las metas en su “bucket list” como galerista, pues desde que conoció el trabajo de Zeno, y específicamente cuando visitó una exhibición que llevó a cabo el artista en la desaparecida Galería Botello hace alrededor de 30 años, se impresionó muchísimo con su talento.

“Toda la vida me acuerdo de ese show. Llevo de galerista 18 años y, sin exageración, llevo 16 años pensando: ‘si pudiera hacer una exposición con la colección azul de Jorge’”, recordó Alegría, quien incluso alteró los planes que tenía en su espacio para este mes al llegar la propuesta de celebrar el evento.

Zeno, por su parte, aclaró que ha sido la audiencia la que ha nombrado un “período azul” en su trayectoria artística y eso le parece maravilloso. Sin embargo, sostuvo que sigue realizando piezas con variaciones de ese color. Incluso en su taller en el Viejo San Juan trabaja una pintura con tonalidades similares en la que aparece una mujer joven caminando por El Yunque y paseando hongos.

“La dama de la mariposa” de Jorge Zeno (Ramón “Tonito” Zayas)

“Esa es la parte donde la audiencia entra y empieza a alucinar. Estas piezas te motivan a ir a otro espacio donde es tu experiencia”, comentó el pintor al abundar acerca de lo que le inspira.

“Son mis ideas. O sea, yo no tengo que hacer cubismo porque está hecho, no tengo que pintar La Mona Lisa porque está pintada, pero puedo pintar para mí algo que se me ocurre a través de esa invitación de imaginar. Lo que hace una gran obra de arte es como la audiencia se afecta. Cuando necesitas a alguien explicándote la obra, vamos a ver qué hace la obra cuando esa explicación no exista” reflexionó.

Las pinturas de Zeno sobre paisajes de El Yunque forman parte de las colecciones permanentes del Museo de Arte de Puerto Rico y el Museo de Arte de Ponce. El bosque nacional también está representado en una de las obras de la presente exhibición en la que aparece una mujer desnuda rodeada del follaje.

Entre esculturas, lunas y “floreros negros”

Hace varios años que Zeno decidió dejar de hacer exhibiciones porque no se siente atraído a la atención que conllevan y al intercambio social que requieren. No obstante, decidió apoyar la iniciativa de Obra Galería Alegría porquese siente “honrado”, aunque no podrá estar presente en la apertura. Al reencontrarse con sus pinturas nuevamente, después de 30 años, quedó impresionado por “lo fresco que está el trabajo”.

Zeno, quien además de pintor es escultor de varias piezas que se encuentran en espacios abiertos -incluyendo frente al desaparecido Museo del Niño y el Banco Popular en el Viejo San Juan- vive entre Nueva York y Puerto Rico. Ocupa su tiempo pintando y realizando más proyectos de arte público. En cuanto a la pintura, ha finalizado varios cuadros de una serie de floreros negros que en inglés nombró “Dark Vases”, basados en versiones de floreros holandeses del siglo XVII.

Mientras, también trabaja en varias esculturas, una para un cliente privado y otras dos que serán ubicadas en el entorno público. Esto incluye una escultura que forma parte de su proyecto “Pescador de lunas”, inspirado en su interpretación de la leyenda del conocido “perro de piedra” en la playa del Condado. Explicó que una de las historias originales en torno a la desaparecida figura de piedra que formó parte del folclor popular es que corresponde al can llamado ‘Amigo’ que un soldado español dejó esperando mientras estaba en combate. En lugar del final triste del perro que espera eternamente a su amo, Zeno ideó como desenlace que el hombre regresa, cargando una gran luna.

“Dama azul” de Jorge Zeno. (Ramón “Tonito” Zayas)

Sobre la oportunidad de realizar obras que permanecerán a la vista de todos, Zeno sostuvo que le provoca una enorme satisfacción.

“Me honra saber que puedo lograr algo. Que en el riesgo que me tomo, puedo lograr que se celebre algo, o que me puedan odiar. Es un riesgo”, apuntó. “El riesgo es lo que me gusta. En un momento en que me estoy jugando todo. La posibilidad del fracaso es atractiva”, puntualizó.


💬Ver 0 comentarios