Las salas de teatro del país permancen cerradas desde el pasado mes de marzo. (Archivo)

Luego de que la gobernadora, Wanda Vázquez Garced, informara el jueves que algunos comercios y las iglesias podrán reabrir con la nueva orden ejecutiva, varios actores y actrices, así como productores del país, han cuestionado por qué los teatros no pueden hacer lo propio con los debidos protocolos y restricciones.

Vázquez Garced dijo que con el sector religioso se está haciendo una “excepción” particular porque están cobijados por una protección constitucional religiosa y recomendó que se abran los templos con una serie de recomendaciones que incluyen limitación en la duración de los servicios y distanciamiento físico entre las personas. En cuanto a los centros comerciales, dijo que a pesar de que sus asesores tenías "reservas", se alcanzaron consensos.

Hoy, a su vez, la primera ejecutiva, compartió un mensaje en su cuenta de Twitter dirigido a los galleros del país, indicando que está “evaluando” el momento para reabrir las operaciones en las galleras, a pesar de que esta actividad es ilegal en la isla desde el pasado mes de diciembre por orden federal. Pero sobre la apertura de los teatros no se ha expresado.

Varios miembros de la clase artísticas arguyen que ellos pueden tomar las mismas precauciones que los centros comerciales y las iglesias en los teatros, los cuales permanecen cerrados desde que se decretó la cuarentena por el coronavirus el pasado mes de marzo. Son decenas de trabajadores y trabajadoras de las artes que dependen del teatro para llevar el sustento a sus hogares y que de la noche a la mañana se quedaron desprovistos de esa fuente de ingreso.

“Las iglesias pueden recibir a sus feligreses, pero el teatro tiene que ser virtual. NO GOBERNADORA. Si ellos van, NOSOSTROS TAMBIÉN, con las medidas de seguridad necesarias, por el bien de nuestro equipo de trabajo y el público general”, escribió en su cuenta de Twitter el productor y actor Raymond Gerena.

De forma similar se expresó el actor Jorge Castro, quien dijo que no entendía cuál era la diferencia. “Es la definición de una doble vara. El teatro no se puede hacer virtual. Si trasmites el teatro por vídeo, ya no es teatro, es televisión. Que conste que no estoy diciendo que debemos abrir los teatros, solo que es lo mismo que las iglesias”, dijo el talento del programa “Raymond y sus amigos”.

La también productora y actriz Alfonsina Molinari, por su parte, opinó que si se siguen las normas de seguridad que adoptarán las iglesias y los restaurantes, no ve por qué no podrían reabrir los teatros. En esa misma línea la relacionista pública y creadora de la serie de monólogos “Titantos”, Uka Green, observó que “si se puede controlar la cantidad de feligreses, también se puede la cantidad de público. Si la iglesia tiene un app para ver cuándo puedes ir, el teatro también puede tenerlo. Si se puede desinfectar a los asistentes de una misa o culto, también se puede con los amantes del teatro. Etcétera, etcétera, etcétera. Me alegra que permitan la apertura controlada de las iglesias, pero igual quiero que abran los teatros”, puntualizó.

Otro que reflexionó sobre el tema fue el actor y dramaturgo Carlos Vega, quien cuestionó por qué incluso los centros comerciales podrán abrir sus puertas y no así los teatros. Destacó que no se opone a los espectáculos virtuales y que cada artista está en todo su derecho de presentar sus propuestas como mejore les parezca, pero abogó por la pronta reapertura de estos espacios.

La artista multidisciplinaria y gestora cultural, Helen Ceballos, también lanzó varias preguntas a través de su cuenta de Facebook. “¿Por qué lxs artistas debemos traducir nuestro oficio a luz y pixel y las iglesias pueden, según la sagrada orden ejecutiva, continuar congregándose? ¿Qué diferencia hay entre los creyentes que se congregan y un público que se reúne para presenciar un acto artístico? Aquellxs quienes trabajamos las artes vivas, sean escénicas, performáticas, musicales, visuales, etc., partimos de un oficio que se completa con un intercambio directo con lxs otrxs, sin esx otrx presente, nuestro trabajo no solo se virtualiza, de paso se desvirtúa”, puntualizó.

Los creadores del reconocido CircoFest, Maite Rivera Carbonell y Maximiliano Rivas, fueron otras de las voces que se sumaron al reclamo de que se abran los teatros y las salas experimentales con los debidos protocolos, aludiendo a que si abrirán iglesias y centros comerciales, deben hacer lo propio con estos espacios dedicados al arte.

“Ya tenemos nuestros templos, se llaman teatros o salas teatrales o espacios culturales. Sigamos nuestro impulso y devoción, y continuemos con nuestra misión divina, generar arte para desarrollar la cultura del país. Venimos haciendo un trabajo de años para conseguir sensibilizar y educar al público de lo importante de las artes en sus vidas… No nos quitemos, sigamos en la línea de romper estructuras para defender un bien de [email protected]”, escribió Maximiliano Rivas.

Cabe destacar que el Instituto de Cultura Puertorriqueña(ICP) informó ayer en comunicado de prensa que no estará cobrando por el uso de los teatros Victoria Espinosa y Francisco Arriví, ambos en Santurce, los cuales estarán disponibles únicamente para proyectos de rodaje o transmisiones sin público en lo que reabren oficialmente los teatros.

De otra parte, el secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Osvaldo Soto García, precisó esta tarde en entrevista con El Nuevo Día que en la nueva orden ejecutiva hay un "lenguaje específico" para atender al sector de las artes y el entretenimiento a través de espectáculos y eventos virtuales sin público. Si los encargados de un espacio desean llevar a cabo conciertos o espectáculos de este tipo, pueden solicitar un permiso especial, el cual será evaluado por el secretario de la Gobernación, Antonio Luis Pabón Batlle.


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