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Hay una diferencia muy grande entre tocar guitarra y entender cómo se toca guitarra. Digamos que lo primero se parece a cocinar siguiendo al dedillo una receta. Lo segundo es cocinar como lo hacen las abuelas, a ojo y guiado por la   intuición.

Y así como un plato preparado por las manos expertas de la abuela sabe distinto al que intentamos preparar en casa, una melodía tocada por un guitarrista capaz de manipular los acordes también conmueve como ninguna.

Para demostrarlo, el músico y compositor Luis Rodríguez Sánchez, toma el instrumento y con un sencillo roce a las cuerdas libera un sonido suave y hondo. 

“¿Verdad que te produce algo?”, pregunta seguro de la respuesta: “sí, claro...paz”.

Inmediatamente después, con los dedos colocados casi exactamente en la misma posición, deja escapar otro ritmo totalmente diferente; esta vez tenso y fuerte.

Lograr esas fluctuaciones no es una destreza que todos los guitarristas dominan. A menudo, según ha podido observar Rodríguez en su experiencia de casi dos décadas como músico y profesor, muchos  aprenden cierto número de acordes y luego “no pueden salir de ellos”. Es decir, tocan las melodías quizás perfectamente, pero encasillados en una estructura.

A Rodríguez le tomó muchos años de práctica, investigación y estudio salir de esa prisión musical. Primero, empezó a tocar de oído las melodías de famosos cantautores. Quería ser como su hermano mayor, Leo Rodríguez, quien posee un talento natural para cantar y tocar la guitarra. Luego, se dedicó a estudiar música formalmente en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y en la Universidad de Massachusetts, donde obtuvo una maestría en composición clásica. Con tanta educación, procuraba entender la música en su dimensión más básica y profunda.

Cuando por fin logró comprender cómo utilizar la guitarra para crear música de una manera más intuitiva y, sobre todo, libre, no pudo quedarse con ese conocimiento adentro. Entendió que era necesario entregarlo a otros. Así creó el curso virtual La música en la guitarra que se accede en (www.musicaenlaguitarra.com).

A través del módulo los estudiantes aprenden primero a sentir la música, luego a entenderla y, por último, leerla en el pentagrama. Esta manera de acercarse a la guitarra es muy distinta a la conocida popularmente. El método de enseñanza tradicional, especialmente a nivel profesional, puede resultar frío, doloroso e intimidante, tanto como para apartar del arte a gente talentosa que se frustra en el intento.

“Quiero enseñar que el proceso de aprender música en la guitarra puede y debe ser distinto”, aseguró el músico.

Las clases virtuales comienzan con ejercicios de relajación para que el estudiante se acerque a cada lección enfocado en la tarea, en lugar de sentirse intimidado. Los primeros videos explican conceptos básicos de teoría musical de manera sencilla con sesiones de práctica guiadas. Inicialmente, se utilizan solamente dos cuerdas de la guitarra hasta alcanzar el progreso para tocarlas todas.

El curso incluye clases magistrales con reconocidos maestros de guitarra, incluyendo a Juan Sorroche, sesiones para abordar temas específicos (como los intervalos), posturas, afinación, escalas y armonía. Todo el material está dirigido a personas “que nunca hayan tenido una guitarra en las manos” o conocedores del instrumento deseosos de alcanzar otro nivel de comprensión y ejecución.

A quien sabe tocar guitarra el curso le dará libertad”, señaló el cantautor, quien creó la plataforma virtual con la ayuda de una campaña digital de recaudación de fondos.

Para  Rodríguez, el inicio de la relación con la guitarra fue a los 15 años, tras intentar sin éxito que sus padres le compraran una batería. Además de su hermano Leo, su otro modelo en la música fue su hermana Rossana, quien posee una hermosa voz aunque no canta profesionalmente.

Mientras estudiaba un bachillerato en Humanidades con concentración en música un amigo cantautor, Fernandito Ferrer, le ofreció uno de los “guisos” que tenía para tocar en un local en Humacao. Aceptó y esa noche fue trascendental en su vida. Pagó la novatada al quedar sin voz porque arropado de nerviosismo llegó a tocar 52 canciones. Y desde entonces nunca paró de tocar.

Además de sus presentaciones alrededor de toda la isla, Rodríguez ha impartido cursos en la Universidad de Puerto Rico. En 2013 y 2014 creó el proyecto “En clave de poesía”, para el Festival Internacional de la Palabra en Puerto Rico. El músico también cuenta con cinco producciones discográficas. La sexta, “Fronteras líquidas”, está en proceso de edición y saldrá al mercado a principios de 2017.