“Mi trabajo está centralizado en la existencia de Dios, contra el abuso de poder, el valor que tienen la madre y el padre, y el respeto y cariño que tengo por la mujer”, expresó el trovador Mariano Cotto.
“Mi trabajo está centralizado en la existencia de Dios, contra el abuso de poder, el valor que tienen la madre y el padre, y el respeto y cariño que tengo por la mujer”, expresó el trovador Mariano Cotto. (XAVIER GARCIA)

A Mariano Cotto le llaman “el vate de la espinela” por la riqueza poética que imparte en sus décimas, inspiradas en Dios, la patria y la mujer. También denuncia el abuso de poder a través de sus versos.

El reconocido trovador de 77 años ha hecho una aportación excepcional a la música puertorriqueña a través de la creación de 28 nuevos géneros, en los que estampa la idiosincrasia particular de varios pueblos que ahora cuentan con sus propios seises.

Somos Puerto Rico llegó a la plaza pública de Naranjito para conversar con el artista que, durante décadas, se ha dedicado a esculpir la calidad de los versos que representan el sentir patrio.

“El bagaje mío dentro de la trova viene por familia, porque mi papá era uno de estos trovadores de promesas. Él me inculcó y me llevó de la mano a los cinco o seis años y yo veía esas expresiones musicales, además de culturales- religiosas y me enamoré de eso”, confesó el hijo de Mariano Cotto Cintrón y Petra Cotto Cotto.

“Luego canté en la radio a los 11 años; en la televisión a los 14 años con don Rafael Quiñones Vidal, a través de su programa ‘Tribuna del arte’. Empecé a abrirme paso en la trova, pero entendí que si nuestro folclor cultural, decimalmente hablando, se podía curtir con décimas más completas o más correctas, pues no cabía duda de que iba a tener mejor proyección”, relató el hombre oriundo del barrio Guadiana.

Por eso, estudió arte dramático y se dedicó a seguir la trayectoria de grandes exponentes de la trova en Puerto Rico, Cuba, Uruguay, España, entre otros.

“Yo quería hacer una décima curtida, en el trasfondo de aquellos grandes espinalitas, entiéndase don Pablo León, César Curbelo… muchos grandes que conocí, algunos en mi trayecto y otros los conocí a través de libros. A eso me he dedicado”, expuso.

“Estuve un tiempo fuera de eso en lo que estuve trabajando como comprador de ropa en conocidas líneas de Puerto Rico, hasta después de los 34 años, volví por mis andanzas y aquí estoy a los 77, prácticamente viviendo y haciendo cultura a través de nuestra décima”, confesó.

El trovador se ha caracterizado por presentar varias temáticas que definen su trabajo musical, entre estas, “la existencia de un Dios, que lo puedes mirar en la trayectoria que quieras, con la religión que auspicies, pero es la existencia de un ser superior”.

“Mi trabajo está centralizado en la existencia de Dios, contra el abuso de poder, el valor que tienen la madre y el padre y, el respeto y cariño que tengo por la mujer en todas sus manifestaciones. También, el respeto que tengo por mi pueblo; esas son las cosas más importantes en mi vida y es mi apostolado dentro de la trova puertorriqueña”, apuntó.

El Nuevo Día
(El Nuevo Día)

¿Por qué lo llaman “el vate de la espinela”?

“Ese mote me lo puso un compañero trovador, José Miguel Villanueva, padre de Eduardo y Ricardo. Un día, cuando salimos los jóvenes de aquella época que estábamos despuntando fuerte en la décima, hicimos una disertación decimal en un sitio, y él me dijo: ‘No te había escuchado nunca, pero por la pureza de lo que traes, hay que llamarte el vate de la espinela’. Todo el mundo pensó en el bate de batear. Pero era vate, de poeta”, acotó.

Cabe destacar que, el aporte musical de Mariano Cotto está contenido en un libro de su autoría, titulado ‘Mi vida molida en versos, 70 años de la esencia de la trova’.

“Ese libro recoge todas esas vertientes de cómo hacer una décima más completa, porque el aguinaldo es decimilla; son 10 versos como la décima, pero heptasílabos, no es octosílabos. Aunque se considera décima igual”, manifestó el esposo de Luz Belén Padilla, con quien procreó cuatro hijos.

Yo he hecho para Puerto Rico y el mundo, 28 géneros nuevos, de distintos pueblos, incluyendo el seis de Naranjito, que no tenía un seis; el seis de San Juan, el seis de Ponce, el seis de Coamo, el de Barceloneta. El aguinaldo de Lares. Todos estos nuevos estilos dentro del género de la trova, me di la tarea de hacerlos”, sostuvo.

Con su música, el trovador boricua ha viajado a “España -Tenerife y Canarias - Hawái en dos ocasiones, Alaska, República Dominicana, Venezuela, y te diría que he estado en más de 40 estados de la nación americana llevando nuestra cultura”.

“Estoy muy complacido, pero me duele lo que está pasando con la lírica de los compositores de hoy día. Yo no estoy en contra de los géneros, pero sí estoy en contra de lo que se dice en la lírica y lo he dicho dondequiera. Usted no tiene que maltratar la mujer ni a nadie para usted pegar un número”, advirtió.

La décima ha sobrevivido todo este tiempo porque lo que yo hago es milenario y no hemos estado en la palestra principal de las grandes tarimas, pero hemos sobrevivido. Yo creo que si siguen los grandes exponentes que tienen preparación académica, que son conocedores en la trova, haciendo trova, si siguen haciendo trova van a sobrevivir”, auguró.

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