Imagen de una manifestación el 6 de junio en Francia en apoyo al movimiento Black Lives Matter y en repudio al asesinato de George Floyd, muestra de cómo han crecido en todo el mundo los reclamos en contra del racismo. (AP)
Imagen de una manifestación el 6 de junio en Francia en apoyo al movimiento Black Lives Matter y en repudio al asesinato de George Floyd, muestra de cómo han crecido en todo el mundo los reclamos en contra del racismo. (AP)

Desde que miles de personas alrededor del mundo se han unido al movimiento Black Lives Matter para denunciar el racismo sistemático que existe en Estados Unidos y en tantos otros países, diversas compañías y figuras públicas se han expresado sobre el tema.

La presión pública ejercida por este movimiento finalmente ha logrado que se tomen posturas y algunas acciones concretas en torno al racismo y el discrimen en los medios de comunicación.

La plataforma Netflix, por ejemplo, lanzó recientemente una nueva categoría llamada Black Lives Matter con más de 50 títulos que sirven para reflexionar y entender el racismo. Del mismo modo, lo han hecho los principales servicios de transmisión de música como Spotify, Apple Music, Amazon Music y YouTube Music que han lanzado diversos “playlist” en el que destacan a artistas negros y negras, para así ampliar sus voces y generar nuevas conversaciones. Algunos, incluso, han transmitido momentos de silencio para honrar la vida del afroamericano George Floyd, cuyo asesinato a manos de la policía, ha provocado multitudinarias manifestaciones en diversas ciudades de Estados Unidos y el mundo.

De igual forma, han surgido cancelaciones de programas televisivos, como fue el caso de “Cops”, reality show que ensalzaba el trabajo de la Policía, y que luego de 33 temporadas al aire fue cancelado por Paramount Network ante la ola de protestas surgidas. Lo mismo pasó con el reality “Live PD”, de A&E Network, que había estado al aire desde 2016. La productora de la exitosa serie estadounidense “Friends”, Marta Kauffman, por su parte, pidió perdón recientemente por la falta de diversidad en la trama de la producción que se transmitió de 1994 hasta el 2004. Y la cadena HBO retiró temporalmente de su catálogo HBO Max la película “Gone With the Wind” (1939), la cual ha sido criticada durante años por ofrecer una visión idealizada de la esclavitud y perpetuar estereotipos racistas. Los directivos de la compañía señalaron que la cinta volverá al catálogo, pero con una explicación de su “contexto histórico” que señale los prejuicios raciales que contiene.

El impacto que ha tenido el movimiento de Black Lives Matter en la industria de la televisión, el cine y la música, sobre todo en Estados Unidos, invita a reflexionar si nos encontramos ante un nuevo paradigma donde finalmente veremos contenidos mediáticos más inclusivos y conscientes.

Para el profesor de comunicaciones de la Universidad del Sagrado Corazón y propulsor de la educación antirracista en el país, Welmo Romero Joseph, si bien las acciones tomadas son un “buen paso”, habrá que estar pendiente a lo que suceda en el futuro. Señaló que reconocer las fallas y pedir disculpas es importante, pero para que ocurra un verdadero cambio se tiene que ir más allá. “Los dueños de estas compañías, así como los productores de la industria no se pueden quedar callados porque hoy en día el silencio habla y para proteger su material y la marca tienen que hacer un comentario. Lo que sucede es que ya llevamos tanto tiempo de este racismo sistemático que, claro, es un buen paso pedir disculpas, pero el daño está hecho, así que más allá de las disculpas, lo que uno quiere empezar a escuchar es qué va a pasar con las próximas producciones”, resaltó Romero Joseph.

En el caso de la serie “Friends”, por ejemplo, precisó que aplaude a la productora por reconocer esa falta de diversidad en el programa, pero cuestionó qué pasará con las repeticiones de la serie. ¿Seguirán? ¿Se hará una especie de ‘disclaimer’? Son preguntas que faltan por contestar.

El comunicador recordó que para lograr la inclusión y representación racial no basta con contratar a un actor o actriz negra y ponerla en una producción, sino que hay que darles espacio a productores/productoras, directores/directoras, así como a guionistas negros y negras para que sea desde sus voces y experiencias que se construyan esos contenidos.

“Si tienes una persona que no ha vivido en la piel de una persona evidentemente negra todas esas experiencias, aun con todo su buen juicio, buen corazón o buena intención, faltará esa visión compleja de los que sí vivimos esas experiencias en carne propia. Así que de alguna manera tienes que estar rodeado de un equipo que pueda exponer la complejidad de esa situación”, enfatizó, toda vez que dijo que, dentro de esa diversidad racial, también hay que incluir diversidad de género y diversidad social, pues las experiencias entre cada grupo son muy distintas.

Romero Joseph indicó que, aunque el tema de la inclusión mediática es complejo, lo que está pasando “por lo menos es un buen paso” para finalmente lograr esa representación racial diversa”.

Señaló, en tanto, que la presión pública será vital para que este debate continúe y no quede únicamente como un “trending topic”. “Hay que mantener esa presión para que el tema siga corriendo porque independientemente de si se va, como quiera lo seguiremos sufriendo hasta que, lamentablemente, venga la próxima situación que esperemos que no”, dijo en clara referencia a que esto no se trata de un tema “de moda”, sino de un problema que ha provocado y sigue provocando mucha desigualdad, dolor y sufrimiento.

Para el profesor y también rapero, esa representación racial digna es vital porque ayuda a la visibilidad, educa y sirve para las personas negras se vean reflejadas y sepan que pertenecen a una sociedad plural. En esa dirección, dijo que la discusión que se está llevando actualmente es positiva porque ha expuesto el problema “como yo nunca lo había visto en las redes sociales”.

Creo que esta nueva generación entiende que tiene que haber una coherencia entre el discurso y los símbolos de la sociedad que representan ese discurso. Por eso, si me dices que Black Lives Matter importa, pues tus actos tienen que demostrarlo”, agregó.

Falta mucho por hacer en Puerto Rico

El profesor, por otro lado, señaló que, si bien ciertos medios y compañías en Estados Unidos están tomando pasos afirmativos en contra del racismo y la representación racial, en Puerto Rico todavía queda mucho trabajo por hacer.

Recordó que todavía son muy pocas las personas negras que figuran en la televisión, en el cine, la publicidad y en los medios de comunicación en general. Y que cuando aparecen, muchas veces su imagen está atada a prejuicios y estereotipos. Un ejemplo reciente, dijo, fue la campaña del Departamento de Salud para prevenir el COVID-19, cuyo arte hecho a modo de caricatura presentaba a una mujer negra enferma y a un hombre y niño blancos protegiéndose con mascarillas contra el coronavirus. Esta campaña fue catalogada como racista y fue eliminada momentáneamente de la página web de la agencia, aunque todavía aparece.

De igual forma, mencionó que hace menos de una década había personajes en la televisión local utilizando el llamado “blackface” (pintarse la cara de negro), que perpetúa la caricaturización y estereotipos de los negros y negras. “Tan reciente como en el 2016, (la organización antirracista) Colectivo Ilé hizo una denuncia pública porque Ángela Meyer quería sacar nuevamente al personaje de ‘Chianita’, un ejemplo de blackface”, indicó, mencionando otras caracterizaciones similares como la del personaje “Pirulo El Colorao”, del actor Raymond Arrieta, quien, ante las múltiples críticas, dejó de interpretarlo. También destacó el caso reciente de un joven “influencer” puertorriqueño que compartía en las redes sociales múltiples comentarios y expresiones racistas disfrazadas de “humor”.

Precisó que uno de los problemas es que muchas personas todavía no entienden y no reconocen racismo en estas acciones y lo ven como “ataques personales”. “De lo que estamos hablando aquí es que hay unas maneras de representar dignamente a las personas sin tener que entrar todo el tiempo en una comedia burda, ofensiva, que lo que hace es perpetuar unos estereotipos y prejuicios infundados en una sociedad racista y colonial como la nuestra”.

“Una persona que desde el prejuicio y los estereotipos crea un personaje se pone una especie de máscara, pero cuando apagan las cámaras esas personas vuelven a su vida. El que vive el ataque directamente (porque es visiblemente negro) lo sigue recibiendo”, agregó, toda vez que invitó a las personas a leer los testimonios que decenas de ciudadanos han compartido en las redes sociales con los hashtags #EnPuertoRicoNoHayRacismoPero y #AquíNoHayRacismoPero, con el que han visibilizado el racismo existente en el país.

El profesor reiteró que la mejor forma para combatir este problema es la educación, porque permite reconocerlo y visibilizarlo para así poder erradicarlo. Sostuvo que el discurso popular del “mestizaje” -el cual ha “utilizando la excusa de lo armonioso de las tres razas invalidado las desigualdades”-, así como la falta de una educación antirracista, han provocado, en gran parte, esta invisibilidad en los medios de comunicación.

“Hay que reconocer que esa armonía racial de la que se habla nunca ha existido en el país y que se necesitan unos procesos para sanar, pero para comenzar a sanar tienes que saber lo que tú tienes, reconocerlo, y comenzar una conversación sincera que redunde en unas representaciones dignas”, estableció.

Romero Joseph dijo que a pesar de que todavía queda mucho trabajo por hacer en el país en cuanto al tema de racismo y la racialización, ha observado algunos avances que le ofrecen esperanza, sobre todo, en el cine emergente. “Diría que hay más representación por parte de unas generaciones más jóvenes que pueden tener esa visibilidad”, comentó. “Por eso en la medida de que estas discusiones continúen, estas nuevas generaciones serán más sensibles al tema de la inclusividad que tanto se necesita”, concluyó.