Personal de un restaurante en Hong Kong limpia uno de los mostradores en el local. (Suministrada)

Un amigo y hombre de negocios quedó atrapado por la pandemia del COVID-19 en la próspera ciudad de Hong Kong, en Asia. Ahí vive algunos meses del año como parte de su vida profesional. Regularmente, los viernes en la noche acostumbraba salir a compartir con amigos y cenar en uno de tantos restaurantes de la ciudad. Eso era lo normal antes de la pandemia. Pero, pasadas unas semanas casi infinitas de confinamiento, el gobierno permitió abrir algunos restaurantes si cumplían con múltiples nuevas restricciones. De nuestras largas conversaciones de cómo era la vida antes y después de la pandemia, pude extraer algunos detalles sobre su nueva experiencia de ir a un restaurante en esa ciudad.

Lo primero que notó al llegar al popular distrito comercial fue la poca cantidad de personas en las calles y largas filas para entrar a los pocos restaurantes abiertos. Claro, pudiera ser por el distanciamiento social y temor al contagio. No había el bullicio ni el ambiente fraternal que acostumbraba ver y oír antes de la pandemia. De inmediato, se dio cuenta además, que parece que el coronavirus no sólo había contagiado a millones de personas y matado a cientos de miles, había cambiado la forma de disfrutar una cena, de compartir con amigos o tomarse un simple trago.

Al caminar hacia el restaurante vio dos policías que hacían su patrullaje por las aceras de la céntrica avenida. Notó que vestían muy diferentes a como lo hacían antes de la pandemia. Ahora, su uniforme no consistía de chalecos antibalas, máscaras contra gases ni pistolas. Su vestimenta era otra. Mostraban mascarillas sobre su nariz y boca, también un protector de acrílico transparente que les cubría toda la cara, guantes azules, botas negras brillantes y un largo pedazo de madera de casi 6 pies. Además de velar por la seguridad y el orden, sus funciones adicionales eran velar por el cumplimiento con las nuevas normas de salud e higiene pública. Cada ciudadano tiene que tener puesta su mascarilla, guantes y mantener el distanciamiento social, es compulsorio. De igual forma, los oficiales velarán que los restaurantes cumplan con múltiples requisitos de salud e higiene que le impusieron para operar y mantener su Permiso de Uso Provisional. Es provisional, ya que está condicionado a que cumplan con los nuevos requisitos.

La experiencia de ir a un restaurante después del coronavirus

Según se observó en Hong Kong, tanto los clientes, empleados y la administración deberán cumplir con sus responsabilidades. Entre sus observaciones están las siguientes:

1. Primero, no espere entrar al restaurante con la rapidez como lo hacía antes, cuando se presentaba al recibidor, solicitaba una mesa y proseguía acompañado por la mesera. Ya no es así.

2. El restaurante está limitado por las autoridades para permitir la entrada a solamente el 50% de la capacidad de clientes (En Puerto Rico, ese número será 25%). Esto implica, tener que esperar fuera del restaurante en un área designada por ellos si no hay mesa disponible a su llegada. En esa área debe mantener los seis pies de distancia social, aún entre sus amigos o demás personas. Por otro lado, puede esperar en su auto hasta que lo llamen por teléfono cuando le corresponda su turno de entrar. Si no está dispuesto a esperar de esta manera, entonces, debe acudir a otras opciones que se ofrecerán más adelante.

3. Una de las opciones convenientes para ir al restaurante y no tener que esperar, es hacer una reservación. Para esto, debe indicar el número de personas que lo acompañarán y proveer los datos de su tarjeta de crédito, ya que por los nuevos límites en la capacidad, no llegar a la hora de su reservación ni cancelar, se hará un cargo a su tarjeta pues son espacios que no se ocuparon. De llegar a la hora acordada, antes de entrar, será necesario cumplir con nuevos requisitos.

4. Asegúrese de tener sus mascarillas, guantes y utilizarlos en todo momento en su vida social. Si no tiene puesto ese equipo, al intentar entrar al restaurante, no le permitirán la entrada ni esperar en el área designada.

5. Si el restaurante está lleno a la capacidad permitida y decide esperar en el área designada afuera del restaurante, se le entregará copia del menú en papel desechable para ayudarle a seleccionar sus alimentos antes de entrar. Antes, verificarán que usted y sus acompañantes tienen puestas las mascarillas y guantes. Segundo, le tomarán la temperatura a todos. Finalmente, si alguien refleja tener fiebre, le negarán el acceso al área de espera a esa persona y llamarán de inmediato al personal médico de la ciudad para seguir el proceso correspondiente para su evaluación médica y minimizar los posibles riesgos de contagio con el COVID-19, si ese fuera ese el caso.

6. De nadie en su grupo tener fiebre, entrega en recepción el papel del menú con sus selecciones de alimentos y bebidas. Procede a acompañar al mesero hasta la mesa asignada. Ya sentados, le indicarán que se quiten las mascarillas y guantes y que se limpien sus manos con el producto higiénico que estará disponible en su mesa. También, le proveerán toallas humedecidas con agua caliente para eliminar de sus manos cualquier olor o residuos del producto. Antes de su llegada a la mesa, otro personal se encargó de limpiarla con los productos higiénicos autorizados y colocarán un rótulo indicando que ya está lista.

7. No se sorprenda al ver a todo el personal usando guantes, mascarillas y protector facial de acrílico, es lo requerido y con lo que tendrán que cumplir con las autoridades para mantener vigente el Permiso de Uso Condicionado que le han otorgado. Por eso es condicionado, sujeto a que cumplan con las nuevas reglamentaciones.

8. Las mascarillas solamente se podrán quitar mientras permanezca en su mesa para compartir con sus amigos, disfrutar las bebidas e ingerir los alimentos. Si es necesario ir al baño u otra área del restaurante, es compulsorio utilizar su mascarilla y guantes. Al regresar a su mesa, se los quita y deberá limpiar sus manos con el producto higiénico disponible en su mesa.

9. El personal supervisor del restaurante velará que cada cliente y empleado cumpla con las nuevas reglamentaciones implantadas. Si un cliente incumple con alguna de ellas, el supervisor del área se lo indicará con cortesía una primera vez. De repetir su incumplimiento o negarse a seguir las normas de salud e higiene, se le solicitará gentilmente a la persona que abandone el restaurante. De inmediato, el supervisor notificará el asunto a la guardia de salud e higiene de la ciudad.

10. De ser necesario ir al baño, ir a la barra a pedir una bebida o caminar dentro del restaurante, deberá utilizar la mascarilla, sus guantes y velar por la distancia social. Los pasillos y áreas comunes han sido rediseñados para caminar y esperar en cumplimiento con la distancia. Si hay que esperar, deberá hacerlo según se indica en las marcas en el piso, ya sea en la fila hacia el baño o en la barra. Los asientos en las barras se han eliminado para así cumplir con el distanciamiento social. De interesar permanecerse de pie con su trago o bebida, deberá hacerlo en el área designada para eso y manteniendo la distancia según las marcas en el piso.

11. Al momento de pagar la cuenta, será necesario que la persona del grupo a cargo de eso utilice su mascarilla y guantes al entregar la tarjeta de crédito, al firmar la cuenta o al mostrar algún código desde el teléfono celular. De no tener su equipo de protección puesto, el mesero se lo indicará. Cuando lo ya lo tenga puesto, entonces, el mesero lo atenderá y procesará el pago.

12. Tenga en mente que a todos los empleados del restaurante también le tomarán la temperatura antes de entrar a su jornada de trabajo, al salir y que usen su equipo protector. Para esto, la administración tendrá que se mantener un registro de cumplimiento requerido por la agencia de salud.

13. Si prefiere no pasar por todo este proceso de cotejos, esperas y cumplimientos de salud e higiene, verifique si el restaurante tiene la opción de recoger los alimentos y bebidas por un área especial o ventana que le sea más fácil adquirir los mismos.

14. Los restaurantes le proveerán utensilios metálicos sellados con plástico y otros utilizarán unos desechables también sellados.

15. Los restaurantes deberán tener un rótulo para colocarlo en las mesas indicando “YA ESTÁ LIMPIA”, en referencia a que se utilizaron los productos aprobados por la agencia de salud antes de su llegada a la misma. El rótulo deberá estar escrito al menos, en inglés, mandarín y francés, entre otros.

16. No se sorprenda al ver con frecuencia rótulos en las calles y comercios en múltiples idiomas o ilustraciones recordándole las nuevas prácticas de salud, higiene y distancia social en esa ciudad.

Este nuevo escenario en Asia para salir a cenar y compartir con amigos luego de la pandemia nos demuestra que, si hay algo constante en la vida, es el cambio. Esperemos que los nuevos controles y medidas de salud e higiene implantados en los restaurantes en esa ciudad sean provisionales y no permanentes. Que pronto, muy pronto, la ciencia desarrolle esa vacuna efectiva tan esperada que nos permita regresar a la normalidad de compartir abiertamente. Sí, para hablar, de mostrar afecto, reír de cerca o de lejos y abrazarnos sin restricciones, sin mascarillas ni guantes en restaurantes y en ningún sitio. Que ese equipo se use sólo en los hospitales, por el personal médico y por los enfermos a proteger, como antes.


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