Mayda León Novoa, propietaria de sangría La Lola, en Peñuelas.
Mayda León Novoa, propietaria de sangría La Lola, en Peñuelas. (XAVIER GARCIA)

El coqueto lunar que exhibe la imagen de Sangría La Lola en su etiqueta tiene un significado especial que le otorgaron los ciudadanos que ayudaron a depurar este exquisito elixir con sabor a frutas del país.

Es que la marca en el rostro de la mujer que aparece en la botella, valida que el contenido está en su punto, tal como cuenta su creadora Mayda León Novoa, una peñolana de 60 años.

“Sabemos que es una mujer, tiene un lunar en su cara porque esta sangría cuando la presentábamos, el público nos decía: ‘Mira, tiene mucha guayaba, o esto’. Llegó un momento en que la gente nos dijo: ‘Está en su punto’. Así mismo dice la etiqueta que es la sangría artesanal que siempre está en su punto. Por eso tiene ese lunar”, indicó.

El producto comenzó como una práctica artesanal de la sangría que originalmente regalaba a sus familiares y amistades, y cuya receta más tarde expandió para explorar otros sabores, entre estos, parcha, guanábana y guava-piña.

“Participamos en una edición del Sangría Fest, el más grande en el mundo según el libro de récord Guinness, en el Centro de Convenciones de San Juan. Estaba la categoría casera, porque nosotros no teníamos los permisos, solamente hacíamos la sangría y la distribuíamos entre nuestros amigos y nuestros familiares,”, explicó. “Eso fue en el 2012, mi familia me acompañó y llevé la primera sangría de parcha a un Sangría Fest. Entonces prácticamente no había sangrías de sabores, solo la tradicional y alguno que otro sabor, pero no había de parcha. Eso fue algo bien innovador y para nuestra sorpresa ganamos primer lugar en nuestra categoría, había más de 60 sangrías en aquel momento y quedamos en primer lugar”, recordó.

Según Mayda, la respuesta del público fue tan abrumadora que hasta el coordinador del evento los motivó a que lanzaran el producto al mercado.

“Ahí estaban las agencias federales y allí mismo hicimos una cita en San Juan, y comenzaron a decirme lo que tenía que hacer. Así comencé y pude sacar toda la permisología. Para tú tener sangría u otro producto que contiene alcohol en Puerto Rico, tienes que tener un permiso federal. Así comenzó todo”, relató.

“Saqué el permiso federal, luego vine al Departamento de Hacienda y ellos me dieron el permiso para poder venderla en Puerto Rico. Más tarde, estas tres sangrías que son guava-piña, original y de parcha también tienen los permisos para poder venderla fuera de la Isla a donde Puerto Rico me permita importar. A cada sabor hay que sacarle un permiso diferente, cada sabor es una etiqueta con una aprobación, al igual que todo producto o sabor que saque es un permiso que tengo que sacar, tanto federal como local”, detalló.

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Fue en la Plaza Artesanal de Peñuelas que esta empresaria elevó la aceptación de su producto al utilizarlo para marinar los platos que confeccionaba para su negocio Café de La Lola. Aunque actualmente el espacio no está en operaciones, Mayda enfoca su esfuerzo en la distribución de la sangría.

“Esta es la sangría que más premiaciones tiene en el Sangría Fest. La de parcha tiene premiación de categoría abierta, en el año siguiente ganamos el primer lugar contra todas las sangrías que hay en el mercado, y tiene el reconocimiento del People Choice, entre otras”, reveló.

“La sangría de guava-piña tiene un tercer lugar, la sangría original tiene segundo lugar. Esta sangría tiene más de 11 premios. Inclusive, hemos ido a otros festivales de gastronomía y también hemos ganado premios”, esbozó con evidente orgullo.

Resaltó que “actualmente tenemos disponibles tres sabores y se distribuyen en Ponce, Peñuelas, Yauco, en el Viejo San Juan, Cayey, Aguadilla y Mayagüez, tanto en liquor stores como en restaurantes”.

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“En el último Sangría Fest, el lema de nosotros fue ‘La más buscada’, porque cuando llegamos a uno de los lugares donde la vendemos nos dijeron que es una de las sangrías más buscadas”, acotó.

La empresaria reiteró que se encamina a llegar a más lugares.

“Queremos enfocarnos en la producción porque siempre fue para el público local y otros negocios. Tenemos una maquinaria que está en proceso, ahora la hacemos a mano, artesanal. Queremos aumentar la producción para llegar a más lugares”, sostuvo.

Somos Peñuelas
Somos Peñuelas (El Nuevo Día)

“Era un secreto familiar y se decidió compartirlo. Hay mucha gente envuelta que me ha ayudado, en mi familia que creyeron en mi producto. La Sangría La Lola es un producto familiar, bien pueblerino. Así nos motivamos y ha llegado a ser el producto que hoy en día es”, concluyó.

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