El restaurante Calichi en Naranjito ofrece una experiencia gastronómica al aire libre. (Foto: Facebook Calichi)
El restaurante Calichi en Naranjito ofrece una experiencia gastronómica al aire libre. (Foto: Facebook Calichi) (Suministrada)

Quien tenga duda de cómo maximizar el concepto de espacios abiertos en un establecimiento de comida solo tiene que visitar el restaurante Calichi Gastrobar en Naranjito.

En plena pandemia de COVID-19 nació el nuevo espacio que combina cocina creativa y la buena mesa con ingredientes frescos y la libertad, literal, de comer al aire libre en medio de uno de los paisajes privilegiados del pueblo de “Los Changos”.

Calichi es una experiencia gastronómica en las montañas. El restaurante es abierto en su totalidad y lo que pinta las “paredes” invisibles es la naturaleza. Ofrece la sensación de vivir, disfrutar, comer y respirar en el campo.

Uno no imagina que en medio de la transitada ruta gastronómica de Naranjito -que alberga chinchorros, bares y restaurantes visitados por miles de personas- exista la combinación de sabrosa comida con una conexión directa con la naturaleza, en la carretera 152 de Naranjito a Barranquitas.

La entrada del restaurante se puede observar desde la carretera 152 en Naranjito.  (Foto: alexis.cedeno@gfrmedia.com)
La entrada del restaurante se puede observar desde la carretera 152 en Naranjito. (Foto: alexis.cedeno@gfrmedia.com)

Quizás eso explica como en los primeros cinco meses el restaurante fue visitado por más de 15,000 comensales con un horario de operación solo de jueves a domingo. A esta cifra se suman otros miles de visitantes en los últimos dos meses.

El establecimiento ubica en los terrenos que componen la Hacienda Entre Ríos, una zona que hasta hace unos años era silvestre y ahora es tierra fértil de cosechas de frutos, verduras y hortalizas que se utilizan en la cocina del chef Emanuel Berdecía y en la barra. El chef, natural de Barranquitas cuenta con experiencia en otros restaurantes en el área metropolitana.

Son pocos los que se aventuran a inauguar un restaurante con capacidad para 100 personas sentadas en medio de la histórica pandemia de COVID-19, con restricciones de capacidad y con la única esperanza “ofrecer y darle algo diferente a mi pueblo”, reveló Félix Maldonado, socio y propietario en una visita reciente de El Nuevo Día al restaurante.

Félix Maldonado y Erik García son los propietarios del restaurante Calichi Gastrobar en Naranjito. (Foto: alexis.cedeno@gfrmedia.com)
Félix Maldonado y Erik García son los propietarios del restaurante Calichi Gastrobar en Naranjito. (Foto: alexis.cedeno@gfrmedia.com)

Maldonado y su socio Erik García, ambos naranjiteños, albergaban tener un negocio propio que además de contar con el acostumbrado menú criollo que suele ser parte de la cocina central de la isla, deseaban combinarlo con la buena mesa y una variedad de etiquetas de vino. El concepto lo tenían definido hace mucho, especialmente Maldonado que en los últimos años se había dedicado a la industria de restaurantes, vinos y licores y conocía de primera mano si “podían probar suerte y dar el golpe”.

El 22 de octubre del 2020 dieron el golpe de sabrosura al combinar en la cocina una variedad de platos creativos bajo el concepto de la finca a la mesa.

“Nosotros queríamos abrir en abril del 2020 y nos cogió la cuarentena. Todos esos meses se trabajó con esta idea que viene rondando en mi cabeza desde el 2012. Empezamos la construcción y llegó el huracán María y cambió todo. Durante el ’lockdown’ dijimos ’es ahora o es ahora’. Teníamos todas las posibilidades. Una cocina distinta y creativa de platos que no necesariamente los consigues en otro lugar. Estamos en la segunda carretera más transitada los fines de semana en Puerto Rico, en una finca privada con uno de los mejores spots de este pueblo. No tenemos problemas de estacionamiento. El hecho de abrir en plena pandemia en un lugar abierto y seguro ha sido maravilloss. Llévamos meses a capacidad total”, explicó Maldonado, mientras organizaba la cava que recién inauguró.

Maldonado destacó que aunque en la ruta gastronómica existen una variedad extensa de ofertas culinarias, Calichi es distinto.

“Siempre quería crear en Naranjito un restaurante que no tuvieras que llegar hasta San Juan para disfrutar de la buena mesa, que la gente pudiera tener tiempo de familia y que fuera totalmente abierto para que se sientan seguros en medio de una pandemia y con la incertidumbre que genera. Lo hemos logrado porque han sido miles las personas que nos han visitado. Son más de 800 personas por fin de semana y la gente regresa. Aquí hemos recibido a nuestra gente local y turistas”, mencionó con orgullo Maldonado, quien dijo que la promoción que hasta ahora ha tenido el lugar es “de boca en boca”, ya que no ha invertido en publicidad.

De igual forma precisó que el servicio de reservaciones, al menos de viernes a domingo, implementado por la pandemia ha resultado idóneo para operar de manera estructurada y ofrecer el servicio de calidad que se han propuesto dar como parte de la experiencia culinaria.

Hasta el momento operan por reservaciones, aunque los jueves se aceptan comensales sin reservación. Los viernes también han recibido a turistas locales y del exterior que llegan hasta el lugar y son atendidos por alguno de los 25 empleados que operan el restaurante.

Las tardes de los jueves son diferentes en Calichi, ya que cuentan con una plataforma de música en vivo para talentos del patio.

Ingredientes locales con distintas creaciones

Quienes hayan escuchado hablar de las diferentes ofertas culinarias de Naranjito tienen que al menos haber oído o visitado las famosas longanizas de Nando en el barrio Cedro Arriba en el mencionado municipio.

Don Nando es un agricultor que junto a su familia estableció hace décadas un establecimiento de longanizas. Esas mismas longanizas son las protagonistas en el risotto de Calichi que muy bien combina con las chuletas de cordero o con el churrasco. El rissotto con las chuletas de cordero es uno de los platos más solicitados en la cocina. La famosa chuleta can can, la pechuga en crema de parmesano y el ribeye son otros de los preferidos de los visitantes.

Las chuletas de cordero sobre un risotto de longaniza es uno de los platos favoritos en el menú de Calichi.
Las chuletas de cordero sobre un risotto de longaniza es uno de los platos favoritos en el menú de Calichi.

De igual forma los majados elaborados con las verduras y viandas cosechadas en la finca o por manos agricultores del municipio resultan el acompañamiento perfecto para las carnes, pescado o el pollo.

El menú cuenta además con una variedad de tapas y aperitivos, sopa y una rica ensalada elaborada con las frescura del queso del país con “candy walnut”.

“Hemos procurado que algunos de nuestros ingredientes sean de Naranjito o de pueblos limítrofes. Los plátanos son de Guadiana, las verduras son de la misma finca, toda la longaniza es de Nando, el queso de país y otras frutas son cosechadas en el campo. El dulce de papaya es hecho por la abuela de Félix. Lo que queremos en futuro es que casi todo el menú sea de la finca a la mesa”, detalló García, quien menciona que el otro gran atractivo de Calichi es la coctelería.

Las más de 130 de etiquetas de vino parecen dar la bienvenida a los comensales, ya que la cava se encuentra a mano derecha, una vez entras al restaurante.

En esa línea, Maldonado, aclaró que “la cava es lo mío”, ya que cuenta con más de una década en la industria de vinos y licores. El propietario es consciente de qué prefieren los visitantes de la zona central y a su vez qué podía ofrecer distinto en la barra, siendo un pueblo con tantos lugares con venta de bebidas alcohólicas.

Además de la amplia variedad de vinos y espumosos, en Calichi muchos llegan en busca de refrescantes cocteles. Entre ellos se destacan el Calichi Martini, el Kiwitini, El Analgésico, Black Coco-Jito y Arnis Mule.

El establecimiento cuenta con salas de estar al aire libre para quienes deseen conversar o esperar su reservación.

Si desea vivir esta experiencia culinaria en el campo alejado del bullicio citadino debe reservar a través de su página en www.calichigastrobar.com bajo el espacio de reservaciones o llamar al (787)-399-5912.

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