Jesús M. Ríos Rebollar se siente agradecido   de las personas que lo han apoyado a él y a su padre en este negocio por los pasados 43 años.
Jesús M. Ríos Rebollar se siente agradecido de las personas que lo han apoyado a él y a su padre en este negocio por los pasados 43 años. (XAVIER GARCIA)

Escuchar la palabra “dumplings” podría transportar a muchos a imaginar ese suculento manjar típico de la cultura china. Sin embargo, una adaptación de la exquisita receta ha sido el secreto para que, desde el 1979, el ponceño Jesús M. Ríos Rebollar, haya captado la atención de sus comensales hasta convertir estas tortas de harina de trigo en las preferidas de mucha gente.

No pasa un día en el que Ríos Rebollar, actual propietario de El Trigal –donde venden el producto-, reciba con una sonrisa a los clientes que, diariamente, se detienen en su establecimiento para consumir los “domplines” más famosos de la ciudad ponceña.

Todo comenzó cuando su padre y fundador del negocio familiar, Jesús Ríos Pérez, quien trabajaba como taxista, decidió apostar por la gastronomía como fuente de ingreso principal.

Y, tras alquilar el edificio que hace esquina con la calle Reina y la calle California, en Ponce, comenzó a vender almuerzos y frituras.

Al año de la apertura de la fonda, Ríos Pérez integró al menú los suculentos “domplines”, producto que le robó la atención a los otros platos y se convirtió en protagonista de la carta.

¿Y qué son los “domplines”? El ponceño de 53 años explicó que, “son tortas de harina de trigo que se fríen en aceite”. Se pueden consumir solas o rellenas.

La variedad de rellenos que incluye El Trigal en su menú son pastrami, pernil, bistec, pollo, jamón ahumado, pavo, tripleta, dupleta, y “Los estrellaos”, que llevan queso, jamón y huevo en el interior. Por otro lado, venden alcapurrias, rellenos y empanadillas de carne y pollo.

“Estar 43 años en un sitio no es fácil. Hay que darle duro de verdad. Yo me levanto a las 2:00 a.m. todos los días”, expresó Ríos Rebollar quien a diario llega al local a las 3:00 a.m. para preparar la cocina y recibir a los clientes que llegan a partir de las 6:00 a.m.

A eso del mediodía, ya ha vendido las exquisitas frituras y aprovecha la tarde para preparar la masa y las carnes del próximo día y, de esta forma, asegurar la frescura de sus productos.

Según el ponceño, toda la mercancía se vende bien, pero los favoritos son los “domplines” de tripleta y pastrami.

“Son buenísimos. Son los mejores de aquí, El Trigal. Mi favorito es el de bistec”, comentó Rafael Rivera, cliente que, cada vez que tiene la oportunidad, visita el negocio familiar.

Para Ríos Rebollar el “ingrediente” secreto y la clave del éxito ha sido el cariño con el que realiza su trabajo.

Con ese mismo cariño y entusiasmo, la familia Ríos decidió expandir el negocio y abrió un segundo local, en la carretera 132 en dirección a Peñuelas.

El Trigal opera de lunes a sábados de 6:00 a.m. a 1:00 p.m. Los consiguen a través de su página de Facebook como El Trigal o llamando al 787-202-2216.

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