Diferentes versiones de flores hiperrrealistas hechas en chocolate que se convierten en obras de arte y en un regalo inolvidable. (Suministrada)

Se dice que el arte siempre busca comunicar y provocar una reacción en el espectador de la obra. Y eso, precisamente, es lo que buscan los hermanos Sebastián y Cynthia Pamela Sánchez, creadores de Latier, un espacio donde el “chocolate de la más alta calidad”, se convierte en una obra de arte comestible.

“El enfoque y lema de nuestra compañía es ‘Beauty you can Taste’ (”Belleza que puedes saborear”), porque además de ser una obra de arte hermosa, que puedes apreciar visualmente, también lo haces al saborearla”, explica Sebastián, de 29 años, quien describe el espacio como un estudio de cocina, arte y diseño.

“Esto ha sido nuestro proyecto, toda nuestra preparación y experiencia de vida la hemos aplicado en este proyecto día y noche para poder desarrollar Latier”, explica el joven chocolatero, mientras describe la experiencia que ha tenido al entregar las órdenes.

“El impacto que tiene nuestro producto cuando se le entrega a la persona es de sorpresa y de no creer que se pueda comer”, agrega Sebastián, quien comenta que el nombre de la compañía alude a las últimas palabras de chocolatier que, en francés, significa maestro chocolatero.

Flores hiperrealistas

Con la próxima celebración del día del amor, el 14 de febrero, Sebastián está seguro de que será un regalo que muy pocas personas esperan.

“Ya no hay muchos regalos que puedas darle a alguien y que los sorprenda. Nosotros somos ese nuevo detalle de regalos que sabes que le va a quitar el aire a la persona” asegura el chocolatero, mientras explica que son flores “hiperrealistas” de chocolate que se presentan dentro de un “empaque muy elegante y teatral, como una obra de arte completa y de calidad superior”.

“Todas nuestras obras de arte están disponibles para cualquier evento u ocasión especial, con diferentes precios y tipos de flores”, agrega el empresario, tras indicar que tienen un suplidor de chocolate belga de la más alta calidad, que es la materia prima que utilizan para confeccionar sus creaciones.

Detalle de la flor confeccionada con chocolate belga.

Sebastián y Cynthia Pamela son los encargados de diseñar y crear cada flor, en la que dan rienda suelta a su creatividad y pasión por este alimento tan sagrado para las civilizaciones precolombinas.

Ambos hermanos indican que tienen un trasfondo educativo que los ha ayudado en este proyecto. Cynthia Pamela, por ejemplo, estudió en la Escuela de Artes Plástica y tiene una concentración en escultura, además de diseño en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Carolina. Mientras que Sebastián estudió biología molecular y psicología, además de tener estudios de filosofía, teatro, diseño y arte.

“Este es un proyecto que surgió a partir del ‘background’ multidisciplinario que tenemos y se va desarrollando hasta llegar a lo que hoy es Latier, una compañía de arte y diseño con chocolate”, afirma Sebastián. “Nosotros queríamos hacer un proyecto diferente y que incorporara muchos aspectos de todo lo que hemos estudiado para plasmar teatralidad”.

Pasión por el chocolate

Los hermanos Sánchez coinciden en que la pasión por el chocolate y el trasfondo educativo que ambos tienen los encaminó a desarrollar este concepto que creen es único en Puerto Rico.

“La belleza de la flor en su estado natural se aprecia a simple vista. Pero nosotros queríamos hacer algo que, además de admirarla, se puediera saborear. Tuvimos que superar muchos retos técnicos y de diseño, pero ya tenemos tres líneas de productos”, explica Sebastián, quien entiende que lo que hacen llena un vacío en el mercado artístico gastronómico.

“Ofrecemos un producto de alta calidad que incorpora el arte de una manera distinta. Por eso entendemos que somos una nueva propuesta que, además, tiene un sabor único y para una ocasión especial no tiene precio”, reitera el chocolatero.

Según explica Cynthia Pamela se trata de un proyecto que les tomó tres años desarrollar. “Lo venimos investigando, trabajando y puliendo, hasta que en el verano del año pasado lanzamos el primer producto”, afirma, mientras reitera que cada flor en chocolate impresiona por ser muy fiel a la natural.

En ese sentido, dice su hermano, Latier tiene un componente muy diferente a lo que hay en el mercado en la isla porque cada obra se inspira en la arquitectura y el diseño.

“Muchas veces cuando hago la entrega me preguntan si es una flor real. La flor no es real, es de chocolate. Pero nosotros desarrollamos nuestra técnica para crear una flor en chocolate hiperrealista, algo que no se había logrado antes. Es una obra de arte completa que contiene una flor que, si la miras de cerca, tiene hasta las venitas originales de las hojas de una flor” describe Sebastián, mientras su hermana Cynthia Pamela resalta que “todo es comestible, menos el empaque que es una cúpula de cristal”.

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Las flores de chocolate de Latier tienen tres rangos de precio y, según Sebastián Sánchez, se diseñan para eso y para diferentes ocasiones.

“Por ejemplo, tenemos una pieza pequeña de $80 con una flor rosada, que es una pieza muy bonita. La otra, de $150, es una elegante flor violeta con blanco que tiene una curva muy elegante y viene en una cúpula de cristal con base en madera que ayuda a preservar los aromas. Y nuestra obra maestra, que es una flor roja, sumamente elegante, viene en un empaque más grande con un diseño más elaborado, que cuesta $240”, explica el empresario.

Para encargar una o conocer más detalles de los productos, puedes comunicarte a través de la cuenta de Instagram, Facebook, en la página, www.latierpr.com y a través del teléfono (787) 923-7394

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