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Según el director de la OCIF Rafael Blanco Latorre, es de esperarse que ocurra alguna intervención desde La Fortaleza porque las presiones políticas “son así”, pero quien dirige la agencia es quien debe no dejarse amedrentar. En la foto, la exgobernadora Wanda Vázquez al salir del Tribunal federal luego de pagar miles de dólares de fianza.
Según el director de la OCIF Rafael Blanco Latorre, es de esperarse que ocurra alguna intervención desde La Fortaleza porque las presiones políticas “son así”, pero quien dirige la agencia es quien debe no dejarse amedrentar. En la foto, la exgobernadora Wanda Vázquez al salir del Tribunal federal luego de pagar miles de dólares de fianza. (Carlos Rivera Giusti/Staff)

La alegada conspiración perpetrada por la exgobernadora Wanda Vázquez Garced, el banquero Julio Herrera Velutini y otros acusados, en la que -a cambio de donativos políticos- se intentó descarrilar el funcionamiento de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF) y la Red para la Detección de Delitos Financieros (FINCen), ha puesto una mácula en una institución clave para el funcionamiento de una economía y una sociedad democrática, dijeron varios entrevistados.

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