

9 de junio de 2026 - 11:10 PM


La Generación Z, que agrupa a los nacidos entre 1997 y 2012, consume menos alcohol que los Millenials y Baby Boomers, trascendió este lunes durante la tercera edición de The Bars Show en el Centro de Convenciones, en Miramar.
Según datos de la firma Gallup, jóvenes que hoy tienen entre 14 y 29 años en Estados Unidos, consumen aproximadamente 20% menos alcohol per cápita que las otras generaciones mencionadas. Los datos fueron presentados durante el foro “Código Z: Una generación que no bebe en la capital mundial del ron, Puerto Rico“.
De hecho, más de la mitad de los mayores de 21 años nunca ha tomado una bebida alcohólica en el mercado estadounidense. No se presentaron datos de Puerto Rico.
Johannes Bornemisza, director general de GALLO para Latinoamérica y el Caribe, quien fue parte del panel, relacionó los cambios en los hábitos de consumo a la inflación y el alto costo de vida, aunque las estadísticas también apuntan a que los jóvenes están buscando cuidar su salud.
Datos de Gallup arrojaron que el 53% de los adultos estadounidenses considera que el consumo moderado de alcohol es malo para su salud. En 2015, el número apenas ascendía a 28%.
“En algún punto de su vida todo el mundo comenzaba a tomar, y ese ya no es el caso”, afirmó Bornemisza. “Ahora competimos con bebidas no alcohólicas”.

Mientras, el economista Gustavo Vélez señaló los cambios demográficos de la isla como una posible explicación a la baja del consumo de alcohol en Puerto Rico. Aseguró que la caída en la población joven es en parte responsable por la baja en ventas en la industria del licor.
“En Puerto Rico hemos perdido más de medio millón de personas en seis años”, recalcó. “Por eso me gusta la idea de buscar mercado en Estados Unidos, donde tenemos un mercado potencial de más de cinco millones de puertorriqueños”.
Como una posible respuesta a este escenario, Vélez indicó que hay que adaptarse a los cambios poblaciones y crear una “estrategia sostenible”, aún cuando desde 2020 se han creado 1,000 nuevos restaurantes.
“Estamos viviendo una revolución gastronómica en Puerto Rico”, sostuvo. “Pero, la verdadera pregunta para la industria es qué tan sostenible es este crecimiento. Los próximos años estarán afectados por el estancamiento poblacional. ¿Qué tipo de mercado, entonces, tendrá la isla?"
Vélez agregó que, al tener menos jóvenes consumiendo alcohol y una población más envejecida, las marcas deberán ampliar el espectro de grupos poblacionales a los que apelan.
Bornemisza difirió de Vélez, al argumentar que no es sostenible sustituir una población por otra. El enfoque, aseveró, debe estar en atraer a la Generación Z.
“Los jóvenes nos lo están diciendo: son una generación retadora, que saca lo mejor de nosotros, y hay que esforzarnos por convencerlos”, puntualizó el ejecutivo durante el foro moderado por José Orlando Delgado, reportero de Negocios El Nuevo Día.
Por su parte, Rafael Meléndez, ejecutivo sénior de Circana, destacó que, con menos demanda en la isla, hay que comenzar a exportar a Estados Unidos.
“Hay que salir de la caja de Puerto Rico”, expresó. “Compañías como Don Q ya lo han hecho y han aprovechado el potencial de lugares como Florida, Texas, Nueva York y California”.
Entretanto, Adrianna Mestres, gerente de Alimentos y Bebidas del Centro de Convenciones de Puerto Rico, destacó que existe una oportunidad de crecimiento entre quienes llegan a la isla a celebrar eventos.
Los clientes extranjeros, aseveró, tienden a consumir productos locales, por lo que las marcas deben aprovechar para mercadear a través del orgullo patriótico y elementos culturales puertorriqueños.
“Esta industria tiene la ventaja de que el ron es puertorriqueño”, explicó Bornemisza, “Los jóvenes buscan productos locales, y a través de ellos redescubrir el país”.
De otra parte, los panelistas coincidieron en que los cambios en los hábitos de consumo requieren un mayor apoyo a las barras y restaurantes.
Entre las alternativas que existen, figuran la diversificación de marcas, la comunicación directa entre distribuidores y comerciantes locales e invertir en bebidas con menos alcohol para atraer a la juventud.
Durante el último año en Estados Unidos, las bebidas alcohólicas crecieron solo 2.4%, mientras que las no alcohólicas crecieron 6.2%. La participación del alcohol en el gasto total de bebidas bajó de 49% en 2020 a 45% en 2025.
“Hay que entender que valor no significa precio bajo”, dijo Bornemisza, “Valor es cuando el consumidor obtiene por lo que paga. La Generación Z compra marcas caras, porque pagan por experiencias, no por productos”.
La editora de Negocios Joanisabel González explica los temas económicos más importantes a nivel local e internacional.

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