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Philip Alston, relator de la ONU (horizontal-x3)
Philip Alston, relator de la ONU. (Archivo)

Washington - En su informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el relator independiente sobre Pobreza Extrema, Philip Alston, reafirmó la falta de protecciones sociales en la política pública de la Junta de Supervisión Fiscal y expresó que después de la ley Promesa no debe haber duda de la situación colonial de Puerto Rico.

Alston, quien a nombre de las Naciones Unidas estuvo en Puerto Rico entre el 10 y 11 de diciembre de 2017, advierte en el documento que no le corresponde sugerir cual debe ser la solución a la falta de soberanía política de la Isla, pero que la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo de EE.UU. y la ley Promesa le dan al Comité de Descolonización “una buena razón” para concluir que “la isla no es ya un territorio con gobierno propio”.

El relator hará la presentación formal de su informe, que se divulgó hoy, ante el Consejo de Derechos Humanos, en Ginebra, el próximo 21 de junio. Tres días antes, el Comité de Descolonización, que suele abogar por la libre determinación e independencia de Puerto Rico, volverá a sesionar en Nueva York en torno al caso político boricua.

Una de las recomendaciones que ha hecho el Comité de Descolonización es que la Asamblea General de las Naciones Unidas, que en 1953 sacó a Puerto Rico de la lista de territorios sin gobierno propio, retome el debate sobre la isla.

“Puerto Rico tiene un déficit fiscal y un déficit de derechos políticos, y los dos no son fáciles de desenredar”, indicó Alston en su informe, que recoge sus visitas oficiales del 1 del 15 de diciembre de 2017 a Puerto Rico, y las ciudades estadounidenses de Washington D.C., Los Ángeles y San Francisco (California), Montgomery (Alabama), Atlanta (Georgia) y Charleston (Virginia Occidental).

La misión oficial de Alston, profesor de Derechos Humanos en la Universidad de Nueva York (NYU), estuvo dedicada a “examinar el impacto de la pobreza extrema en el disfrute de los derechos humanos”.

Recordó que se reunió en San Juan con la directora ejecutiva de la Junta de Supervisión Fiscal a cargo de las finanzas públicas de Puerto Rico, Natalie Jaresko, y que hay “poca indicación de que las preocupaciones sobre las protecciones sociales son parte, de una manera significativa, del análisis de la Junta”.

En una entrevista con El Nuevo Día en diciembre, al regresar de Puerto Rico, Alston había acentuado su temor de que las medidas de austeridad de la junta  “hundan a los pobres en una situación de mayor pobreza”. 

Con respecto al status, el profesor Alston indicó que muchos con los que habló consideran que Puerto Rico es una colonia y que el Congreso de EE.UU.“está feliz con dejarles en un limbo”, sin representación con derecho al voto en el pleno del  legislativo federal ni la posibilidad de gobernarse a sí mismos.

En el apartado en que se refiere a cómo las comunidades pobres sufren los efectos de la exposición a cenizas de carbón, destacó el caso de los vecindarios de Guayama que están cerca de la planta de la empresa Applied Energy Systems (AES).

El relator independiente de la ONU sobre Pobreza Extrema concluyó que “Estados Unidos permanece  como una sociedad crónicamente segregada”, en el que los negros tienen una probabilidad 2.5 veces mayor que un blanco de vivir bajo los niveles de pobreza.

Alston recomendó que EE.UU. tome medidas para evitar que en sus ciudades se criminalice al pobre, para lograr que también se vele por la clase media y se reconozcan las consecuencias dañinas de la extrema desigualdad social y económica.


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