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Varios de los estudiantes de TASIS sembrando uvas playeras. De pie, desde la izq., Jorge Bauzá , director científico del programa del Estuario; Brenda Torres, directora del Estuario de la Bahía de San Juan y Dorián López, maestro de TASIS. (Luis Alcalá del Olmo)

El Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, una organización sin fines de lucro, ha diseñado un programa piloto de apoderamiento de líderes estuarinos con estudiantes de grado 12, del colegio TASIS de Dorado y su maestro Dorián Ortiz.

Brenda Torres Barreto, directora del Estuario de la Bahía de San Juan explica  que este programa piloto pretende proveerles a los estudiantes una plataforma de acción social y ambiental. “La idea es familiarizarlos con los temas de la sustentabilidad, particularmente con los del Estuario.

“Estamos llevando a los estudiantes a distintas iniciativas que desarrolla el Estuario, para la restauración de los ecosistemas”, subraya.  “Todo el trabajo que están realizando estos jóvenes, se está documentando con el objetivo de llevar, más adelante, este programa a grupos de estudiantes de escuelas públicas”, agrega Torres Barreto. 

En cada una de las iniciativas que desarrolla el Estuario y en la que  trabajan los estudiantes, se realizan diferentes pasos. Primero, tienen que llegar al lugar y analizar la situación. Luego, tienen que elaborar el proyecto que hay que desarrollar con entes de interés, en este caso la comunidad. El tercer paso, es la ejecución y el último paso, es el reporte. Todo esto lo que los estudiantes están experimentando en este programa piloto.

 Visita a la Laguna del Condado. “El 11 de enero, los jóvenes de TASIS fueron a la Laguna del Condado a monitorear la calidad del agua en cinco puntos. Esta es una actividad que el personal del Estuario realiza semanalmente. Ese mismo día, se llevaron las muestras al laboratorio del Estuario para analizarlas. Al día siguiente, se leyeron los resultados (se tardan 24 horas) y los mismos estudiantes los reportaron por las redes. Ahí pasaron por todo el proceso”, destaca Torres.

Playa Aviones. La semana pasada, el grupo de TASIS visitó la playa Aviones, en Piñones, Loíza para realizar varias actividades, entre estas, el perfil de playas y el proyecto de restauración de dunas.

“El perfil de playas es una actividad que personal del Estuario realiza mensualmente para identificar si la costa está acrecentando o erosionando. Para esto, medimos en metros desde un punto de referencia a otro, por segmentos. Los estudiantes están ayudando a medir”, señala Ivangs Rivera, biólogo ambiental del Estuario.

Por su parte, el doctor Jorge Bauzá Ortega, director científico del programa del Estuario indica que el proyecto de la restauración de las dunas es una forma de mitigación del cambio climático.

“Aquí había dunas de unos 40 pies que fueron eliminadas para utilizar la arena en la construcción del aeropuerto y otras construcciones. Estamos observando un ascenso del nivel del mar de unos 2 a 3 milímetros al año promedio, causado por el calentamiento global y esto se traduce en erosión costera. De ahí la importancia de volver a crear las dunas”, manifiesta Bauzá Ortega.

Para esto fines, están utilizando dos estrategias. Una mecánica es la de colocar verjas de bambú como barreras, para que cuando el viento traiga la arena, choque contra estas verjas y se deposite ahí para que se vayan formando nuevas dunas.

El otro método es el biológico. A unos 30 pies, detrás de las barreras de bambú, los estudiantes sembraron uvas playeras, un arbusto nativo, para crear una barrera natural que ayude a formar más dunas.

“Van a sembrar los arbustos a dos pies de distancia cada uno y lo van a cubrir con la misma arena. Queremos que ustedes se apropien de esta siembra. Esto va a ser parte de su legado”, plantea Bauzá a los estudiantes.

La iniciativa de restauración de dunas es un proyecto del Estuario de la Bahía de San Juan con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y la Agencia de Protección Ambiental.

“Estas son algunas de las muchas actividades que le dan al joven una perspectiva del trabajo que conlleva mantener una sustentabilidad en una isla como Puerto Rico. Es apoderarlos a través de actividades. Todo proyecto que hacemos está ligado a la comunidad, a lo que les afecta”, abunda Torres Barreto.

Ese mismo día, se dirigió a los estudiantes Milagros Quiñones, una de las líderes comunitarias del área de Loíza. “Piñones es de todo Puerto Rico. Hemos tenido líderes que nos han impartido conocimiento. La gente de aquí ha protegido este mangle de los que han querido desplazarnos. Hemos sobrevivido por el amor que le tenemos a este espacio”, recalca.

Estudiantes comprometidos. Los estudiantes están comprometidos con el trabajo que están realizando. Una de las jóvenes participantes es Giovanna Nieves va a estudiar Ciencias Ambientales en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras para después continuar Leyes para concentrarse en las leyes ambientales y de protección de animales.

“Escogí este seminario porque aplica a lo que quiero estudiar. Esta ha sido una experiencia súper importante  para mí. Estamos aprendiendo cómo ser un líder para la comunidad y para Puerto Rico. Estamos trabajando por el medioambiente y para reestablecer la belleza natural de Puerto Rico”, expresa Giovanna. 

De igual forma, dice sentirse el estudiante Miguel Zapata. “Con este trabajo siento que estoy dejando una marca para mejorar el ambiente en el futuro”, sostiene.

Dorián López, maestro de Historia de los grados 11 y 12 en TASIS Dorado explica que estas actividades  forman parte del Exploration Week que se celebra en la escuela. “Los estudiantes de escuela superior de TASIS se integran en distintos seminarios en los cuales tienen la oportunidad  de involucrarse  en la cotidianidad de varias disciplinas y familiarizarse con distintos campos profesionales. A su vez, esto forma parte del currículo de civismo y trabajos comunitarios”, dice.

ESTUARIO DE LA BAHÍA DE SAN JUAN.  Se trata de un gran ecosistema donde se mezclan las aguas dulces con el mar, en toda la costa desdeToa Baja hasta Loíza. Esta zona incluye los ríos y quebradas, desde el monte hasta la playa. En sus aguas viven especies en peligro de extinción, como el tinglar y el manatí, y ocurren actividades cruciales para el desarrollo económico y la seguridad alimentaria de la Isla.


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