La senadora Ana Irma Rivera Lassén.
La senadora Ana Irma Rivera Lassén. (Teresa Canino Rivera)

El Senado aprobó hoy, miércoles, con el mínimo de 14 votos en su sesión legislativa un proyecto de ley que obligaría a los hogares de cuidado de adultos mayores demostrar al Departamento de la Familia que han tomado las medidas necesarias para evitar el discrimen por orientación sexual o identidad de género.

También deben prohibir toda modalidad de abuso corporal, verbal, emocional o piscológico por orientación sexual o identidad de género, real o percibida.

Votaron en contra el portavoz penepé Thomas Rivera Schatz y sus correligionarios Keren Riquelme y Gregorio Matías. Se abstuvieron Wanda Soto, Marissa Jiménez, William Villafañe y Nitza Morán.

Votaron en contra los populares Marially González y Ramón Ruiz Nieves.

El Proyecto del Senado 427, de la senadora independentista María de Lourdes Santiago, también dispone que todo hogar de cuidado de personas mayores presentará a Familia una certificación en la que asegure que las personas residentes del hogar fueron informadas respecto a las protecciones que ofrece la política interna del establecimiento. Además, deberá demostrar que los empleados recibieron los adiestramientos necesarios para poner en práctica la política interna prohibiendo la discriminación por orientación sexual o identidad de género.

Cualquier hogar de adultos mayores que incumpliera con la propuesta ley se expondría a una multa de no más de $500 por cada violación y la pérdida de su licencia.

Al defender la medida, Santiago indicó que resulta apremiante proteger a la comunidad de adultos mayores LBGTTIQ+ y que dicha necesidad se hizo evidente en una serie de charlas en las que participó.

“Presentamos este proyecto atendiendo, en particular, las peticiones de organizaciones como AARP, Waves Ahead, que se dedica a gestionar vivienda para adultos y adultas mayores de la comunidad LBGTTIQ, procurando que se generara una causa específica para prohibir el discrimen por orientación sexual o identidad de género, real o percibida, en estos hogares de cuido”, dijo Santiago, al insistir en la necesidad de que los empleados tengan el conocimiento para atender estas personas con dignidad, decoro, integridad y solidaridad a las personas bajo el cuidado de estos hogares.

La senadora de Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), Ana Irma Rivera Lassén, sostuvo que, aunque pudiera parecer que se han logrado avances en el trato digno a la comunidad LBGTTIQ+, “los retos existen y son duros”.

“En este caso hablamos del derecho fundamental a la vivienda digna, que debe ser un derecho libre de discrimen”, dijo Rivera Lassén. “Es palpable el discrimen contra adultos mayores por orientación sexual e identidad de género en centros de cuidado que enfrentan miedos, intimidación, acoso y abuso en algunos de estos establecimientos”.

“Pensemos en vidas y pensemos en necesidades”, apuntó el portavoz alterno Carmelo Ríos al defender el proyecto. “Seamos más responsables en el discursos o busquemos más soluciones”.

Proponen una enmienda

La senadora de Proyecto Dignidad, Joanne Rodríguez Veve, propuso una enmienda a los fines de que las organizaciones religiosas que manejan hogares de adultos mayores no tuvieran que cumplir con la ley.

La enmienda fue derrotada, pero fue secundada por su autora y los penepés Keren Riquelme, Henry Neumann, Gregorio Matías y Wanda Soto.

El portavoz Rivera Schatz no estuvo en el hemiciclo cuando se votó por la enmienda, pero luego consignó su apoyo a la propuesta de Rodríguez Veve.

Tras el rechazo a la enmienda, Rodríguez Veve, quien sostuvo que la Legislatura se apoya una medida de corte socialista, afirmó que el cuerpo legislativo se disponía a aprobar un proyecto inconstitucional y que choca con jurisprudencia y leyes federales como la Ley de Libertad Religiosa.

La legisladora no estableció un vínculo entre las creencias religiosas y el respeto a la comunidad LBGTTIQ+, como le señaló el senador del MVC, Rafael Bernabe, quien recordó que los dueños o manejadores de un hogar donde se respeta la comunidad LBGTTIQ+ no tienen por qué preocuparse por los efectos de la medida.

“Esta medida no tiene nada que ver con religión”, sostuvo Bernabe.

“Hay hogares que tendrían que renunciar a sus creencias religiosas”, insistió Rodríguez Veve, quien en varias ocasiones se le advirtió durante su turno que no podía referirse por nombre o por posición legislativa a los senadores de MVC, Santiago y otros que rechazaron con su voto la enmienda.

“Tiraron al zafacón la jurisprudencia”, sostuvo Rodríguez Veve. “Es que estamos ante una verdadera dictadura ideológica”, agregó.

“Me pregunto si ustedes, compañeros, podrán entender que para respetarnos mutuamente hay que salvaguardar los derechos del sector creyente”, insistió.

El proyecto fue enmendado para eliminar ciertos requisitos a los hogares de hogares mayores como permitir que parejas LBGTIQ compartieran un cuarto sin necesidad de ser un matrimonio y permite que las parejas se les provea privacidad durante las visitas de su pareja.

Matías quiso destacar que apoyó la enmienda porque “cree en la democracia” al referirse a que cada senador penepé puede votar a conciencia.

“No es una delegación de anarquía o que obliga a alguien a votar a favor de algo en que no cree”, dijo Matías, al describirse como conservador. Sin embargo, argumentó que rechaza medidas en que, según él, se benefician a uno sectores sobre otros.

“Entonces estoy discriminando”, afirmó el senador en forma irónica.

Neumann, por su parte, dijo que la enmienda de Rodríguez Veve le tomó por “sorpresa” y que no se preparó para votar sobre la propuesta. No se retractó, sin embargo, de su voto.

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