(GFR Media)

La Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico (UPR), de donde se han graduado más de 5,500 estudiantes desde el 1954, reunió este fin de semana a algunos de sus más célebres egresados durante la convención anual de la Sociedad de Médicos Graduados de esta institución.

“Ante el éxodo de médicos y la crisis de salud pública se hace imperativo reconocer la excelencia de nuestros galenos, sus aportaciones a la medicina local y mundial en su compromiso de velar con vehemencia por el cuidado de nuestro pueblo, aún a pesar de la situación actual”, comentó el doctor Carlos Portocarrero Blanco, quien culmina mañana, domingo, la presidencia de esta Sociedad, posición que hereda la doctora Verónica Rodríguez, egresada del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la UPR de la clase de 1978.

“La Salud como Agente de Cambio en Puerto Rico” fue el nombre del evento este año en su afán por promover el relevo generacional de médicos que ayuden a contrarrestar los efectos de la fuga de médicos y otros factores que ponen en riesgo el acceso a los servicios de salud.

Portocarrero Blanco explicó que la Sociedad de Médicos Graduados de la Escuela de Medicina de la UPR une a estudiantes y egresados, además de los que completaron sus residencias y prácticas médicas en esta institución. Durante la convención un grupo de estudiantes y residentes aprovecharon la ocasión para presentar sus proyectos de investigación.

“Con este sexagésimo aniversario queremos sembrar orgullo nuevamente y fortalecer nuestro compromiso para lograr servicios médicos adecuados que faciliten mejores condiciones de salud para nuestro pueblo”, resaltó el cirujano plástico.

El galeno recordó que la Escuela de Medicina de la UPR está estrechamente ligada a la historia de la medicina en Puerto Rico, donde en otros años el sistema de salud Arbona fue reconocido a nivel mundial y ayudó en ese entonces a aumentar la longevidad en la isla a más de 70 años.

La convención le fue dedicada al doctor Antonio Grillo López, egresado de la Clase de 1964 que hizo una subespecialidad en hematología y oncología y quien es responsable del desarrollo clínico del primer anticuerpo para el tratamiento del cáncer, conocido como Rituxan.

Durante el evento también se reconoció la trayectoria de otros galenos, incluyendo a los doctores Ernesto Rivé Mora (Clase 1965), Luis Báez Díaz (Clase 1976) y Carlos González Oppenheimer (Clase 1979). Mientras, el doctor Eduardo Santiago Delpín fue el orador principal de la convención.


💬Ver 0 comentarios