Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Maritza Calvo perdió su vivienda en el barrio Limones, sector Vieques.

Aquel que descubra cómo terminar con los huracanes habrá aprendido a desmontar los vientos, a secar las lluvias, a detener las marejadas, a silenciar a los climatólogos; habrá aprendido, sobre todo, a devolverle la calma y la tranquilidad a Puerto Rico. Y, de paso, repondrá el sosiego a los residentes del pueblo de Yabucoa, que, a un año del paso del huracán María, viven en un presente indefinido todavía compartiendo porciones de agobio, tristeza y coraje.


💬Ver 0 comentarios