Una mujer camina por una de las calles que se inundaron tras el paso del huracán María en la urbanización Levittown, en Toa Baja. (GFR Media) (horizontal-x3)
Una mujer camina por una de las calles que se inundaron tras el paso del huracán María en la urbanización Levittown, en Toa Baja. (GFR Media)

Pese a que Puerto Rico siempre está en el ojo del huracán, el paso de los ciclones Irma y María en septiembre pasado tomó a miles de personas desprevenidas.

Según cálculos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia (FEMA, por sus siglas en inglés), más de un millón de personas han reclamado daños a sus residencias y edificios asociados a la destrucción total o parcial de los mismos, así como por el deterioro a la propiedad contenida en su interior. No obstante, el 60% de la pérdida que se acumuló, la que asciende a miles de millones de dólares, no estaba asegurada, dijo el comisionado de Seguros de Puerto Rico, Javier Rivera Ríos.

Este cuadro se repite en otros estados de los Estados Unidos, no solo afectados por huracanes, sino por inundaciones e incendios. Por tal razón, el Centro Nacional de Huracanes ha fijado su mira este año, como anticipo del inicio de la temporada de huracanes (1 de junio al 30 de noviembre), a reforzar el mensaje de que las personas aseguren sus propiedades con una póliza.

Uno de los principales énfasis que da la agencia federal es que las personas deben conocer sus riesgos para prepararse.

El huracán María y las marejadas históricas reportadas en marzo, en este caso, fueron puntuales en exponer cuán vulnerables están los residentes de Puerto Rico a enfrentar pérdidas a causa de la naturaleza.

“Debemos aprender de la experiencia”, afirmó Rivera Ríos.

¿Cuál es la experiencia?

El huracán María, por ejemplo, entró por la isla el 20 de septiembre causando devastación. El 100% del sistema eléctrico colapsó, decenas de comunidades quedaron incomunicadas por derrumbes e inundaciones, así como la cifra de muertes asociadas, la cual está en disputa, rondó en las 64 personas.

Según informó la portavoz de prensa de FEMA, Delyris Aquino, hasta el presente 1,136,557 personas han solicitado compensación de la agencia federal por los daños que tuvieron en sus residencias principales u otra propiedad contenida en su interior.

Tras aclarar que no todas las solicitudes fueron aprobadas, reveló que se han entregado a individuos $1,262 millones por losdaños, de los cuales $705 millones son por pérdida directa de la vivienda.

Por otro lado, un informe emitido el pasado mes por la compañía Estudios Técnicos precisa que se registraron 327,239 residencias con daños, de las cuales unas 35,000 resultaron destruidas en su totalidad.

El Departamento de la Vivienda, sin embargo, identificó en noviembre pasado, y de forma preliminar, que unas 70,000 unidades fueron destruidas totalmente por los vientos huracanados, las fuertes lluvias y las inundaciones. Esta cifra no se ha actualizado.

Entretanto, las 14 compañías aseguradoras de la isla han recibido 243,989 reclamaciones por daños, de las cuales se habían pagado a marzo pasado 124,498.

La marejada ciclónica, por otro lado, destruyó el icónico Paseo de la Princesa, inundó residencias y kioscos ubicados a la orilla de la playa en Loíza y dejó a la Policía sin su centro policiaco de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción en Vega Baja. Pero, principalmente, llenó de arena las carreteras que quedan en la zona marítima.

La Junta de Planificación ha hecho disponible en su página cibernética los nuevos mapas de inundaciones y erosión costera que podrían ayudarle a identificar sus riesgos.

Asegure su hogar

La presidenta de la Junta, María del Carmen Gordillo, explicó a endi.com que cuentan con un mapa interactivo en el que se puede buscar la residencia por número de catastro, número de cuenta de la Autoridad de Energía Eléctrica o código postal, entre otros, e identificar si está en una zona de peligro.

También cuenta con otros mapas más técnicos que incluyen otros aspectos, como lo es la erosión costera. Próximamente, adelantó la presidenta, añadirán información sobre deslizamientos.

Una vez identifique que estés en un área inundable, mi recomendación al individuo es que ya vaya haciendo un plan para moverse de la zona en caso de que se anuncie un evento de inundación, que no tiene que ser un huracán, puede ser una vaguada, una depresión. Las personas deben de estar ya preparadas para moverse a un sitio seguro, para asegurar la propiedad, hacer impermeabilizaciones, haciendo desagües apropiados para que el agua fluya. Que vayan identificando su propio plan. El estado tiene responsabilidad de señalar los riesgos, pero el individuo tiene la responsabilidad de no exponerse”, manifestó la funcionaria.

 Gordillo destacó la importancia de que estas residencias en riesgo cuenten con una póliza de seguro.

“Toda persona que esté en área indudable debe contener un seguro de inundación, independientemente tenga o no hipoteca. Mientras están pagando (hipoteca) tienes un seguro. Una vez pagaste tu hipoteca, quedas desprovisto”, explicó. 

La funcionaria detalló que de las miles de residencias de la isla, solo se tiene constancia de que unas 300,000 están aseguradas por compañías privadas a través de una hipoteca y otras 4,000 por FEMA.

“La mayoría no tienen seguro, porque cuando vemos el comportamiento de quién reside en zonas inundables, muchas veces son comunidades de bajos recursos, que se establecieron por invasiones, no podemos tapar el cielo con la mano. Otras se construyeron previo a que se estableciera el mapa, como es el ejemplo de Levittown, que hoy día está casi todo en zona inundable”, explicó.

(Captura / NOAA)

No obstante, el Centro Nacional de Huracanes pidió medir los riesgos mucho más allá de la zona en donde ubica el hogar. A modo de ejemplo, publicó estadísticas que aluden a probabilidad de que una residencia se afecte por una inundación, aun cuando no esté ubicada en una zona de riesgo.

Sus informes aluden a que una residencia hipotecada corre el riesgo de inundarse al menos una vez en los 30 años en que se paga la deuda, para un 26%. Mientras, destacaron que el riesgo aumenta si se mide por toda la vida a un 55%.

Por otro lado, el comisionado de Seguros comentó que adquirir un seguro es fácil. Solo recomendó estar bien orientado.

Destacó que las personas deben comunicarse con un representante autorizado o con la compañía de seguro para obtener orientación.

“No compre su seguro de forma desinformada”, destacó.

Dijo que las personas deben preguntar por los “personal package” o los “comercial package” para proteger la propiedad. Estos paquetes podrían incluir diferentes cubiertas para que reciba un rembolso de hasta un 98% de las pérdidas por inundaciones y cualquier evento natural, como huracanes o terremotos, así como por destrucción de la propiedad contenida en el interior de la vivienda, responsabilidad pública y fuego, entre otras cosas.

Rivera Ríos no pudo promediar cuánto cuesta adquirir un seguro para el hogar. Dijo que eso depende de muchos factores, como si está ubicado en un condominio, en una zona inundable, en el área rural, entre otras cosas.

Comentó, sin embargo, que hay muchas opciones que dan las 14 compañías de seguro ubicadas en la isla o a través de FEMA, que también tiene una póliza.

El funcionario afirmó que la compra de una póliza de seguro “no se tiene que ver como un gasto, es como una inversión, como un activo, de tener un techo seguro para cualquier eventualidad… La diferencia es insignificante cunado mires el beneficio que te da”.


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