Foto publicada por el grupo "Salvemos a Playuela" del inicio de la construcción del acceso al proyecto Christopher Columbus Landing Resort. (Facebook.com / Salvemos a Playuela)

El presidente de Caribbean Management Group (CMG), desarrolladora del proyecto hotelero Christopher Columbus Landing Resort en el sector Playuela en Aguadilla, defendió la legalidad de los trabajos de remoción de terreno y la construcción de un acceso que conecta a una vía vecinal en el área y rechazó los planteamientos del abogado de la Liga Ecológica Puertorriqueña del Noroeste, Omar Saadé Yordán, entidad que intenta detener la obra desde finales de la década del 90.

Reynaldo Vincenty Morales reaccionó a un vídeo y una foto que el grupo comunitario "Salvemos a Playuela" publicó en su página en Facebook el viernes y sábado de la semana pasada, respectivamente. El vídeo muestra a un empleado de la construcción removiendo terreno, mientras que la foto cuestiona la razón para construir el acceso.

"Lo primero es que todos nuestros permisos están al día. Los permisos los hemos renovado durante todo ese tiempo y hemos seguido los requerimientos a medida que los reglamentos cambian. Cuando comenzamos a construir se sometió todo ante la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica), la EPA (Agencia federal de Protección Ambiental), el DRNA (Departamento de Recursos Naturales y Ambientales) y la Junta de Calidad Ambiental (JCA) y seguimos no los reglamentos de aquella época, sino los reglamentos actuales", resaltó Vincenty Morales a El Nuevo Día.

La Liga Ecológica, junto con ciudadanos y otras entidades que velan por el medio ambiente, han cuestionado la legalidad del proyecto desde que el entonces dueño de las 137 cuerdas de terreno en el sector Playuela, Koeninger Development, Inc., recibió el visto bueno para construir mediante una consulta de ubicación de la Junta de Planificación (JP) a finales de los 90. CMG adquirió los terrenos en el 2006 y se hizo cargo del desarrollo y construcción del complejo de hotel y villas.

Al momento, la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) ordenó a las partes a seleccionar una fecha para la celebración de una vista, pero el proceso se paralizó debido a la emergencia causada por la pandemia de COVID-19.

Saadé Yordán dijo, en entrevista con este diario, que la construcción del complejo es ilegal porque los permisos otorgados originalmente eran para una obra completamente distinta a la que CMG se propone desarrollar en la actualidad y, por ende, se debe notificar a las entidades pertinentes sobre los cambios para actualizar las autorizaciones. La Liga Ecológica también sostiene que los terrenos en el sector Playuela contienen flora y fauna diversa, y que algunas especies como palmas y tortugas se deben proteger al existir pocos ejemplares.

Sin embargo, Vincenty Morales insistió en que los permisos están al día, sostuvo que la EPA, el DRNA y la JCA nunca han alertado que estén construyendo en terrenos bajo protección nacional o federal y subrayó que la construcción no comprenderá todas las estructuras que están autorizados a erguir, sino un proyecto más simple que busca preservar la belleza y los recursos de la zona.

"La gente no quiere visitar una pelota de cemento; el público quiere visitar y experimentar la belleza de la naturaleza, y esa es nuestra meta. Mi arquitecto (Evelio Pina, de la firma Evelio Pina & Associates) fue la persona que diseñó Villa Montaña (Beach Resort, ubicado en la "frontera" entre Isabela y Aguadilla) y lo que queremos es estar más integrados con la naturaleza que Villa Montaña. Vamos a hacer menos construcción de la que tengo aprobada. Yo tengo permisos para remover sobre 600 árboles, pero solo hemos removido como siete u ocho", enfatizó Vincenty Morales.

"Tengo los permisos para construir 1,000 residencias, pero no las voy a hacer, como he dicho muchas veces", añadió el presidente de CMG.

Tanto Vincenty Morales como el ingeniero José de Jesús recalcaron que las primeras dos fases consistirán en un hotel de un máximo de tres pisos, con una serie de villas.

"Del concepto del proyecto que se aprobó, un concepto sumamente grande, lo que pretendemos es hacer las calles de acceso, el hotel y unas villas. Esas son las primeras dos etapas que pretendemos hacer. El proyecto, en total, consiste de entre siete a ocho etapas y, dependiendo de cómo se den las cosas, se harán o no se harán. De las 137 cuerdas solo utilizaremos como 22 o 23 entre las primeras dos etapas. Todos los proyectos que reciban aprobación final serán proyectos verdes. El hotel está contemplado, en un 80%, como un proyecto verde. A la fecha, no hay una sola agencia que tenga comentarios sobre la fase ambiental de este proyecto", enfatizó De Jesús.

"Nosotros dejamos un espacio de 20 metros (unos 65 pies) de la zona marítimo terrestre que será para el uso exclusivo de las autoridades públicas y de las personas que entren a la playa. Será una área pública que las personas podrán utilizar sin ningún tipo de restricción. Después de eso hay otros 30 metros (casi 100 pies) donde no habrá estructuras permanentes. Así que nuestra primera edificación estará a 50 metros de la zona marítimo terrestre", añadió el ingeniero.

En cuanto a la acusación de "Salvemos a Playuela" de que empleados quemaron vegetación como parte del proceso de construcción, De Jesús lo rechazó categóricamente. El grupo publicó copia de un informe del personal del Cuerpo de Vigilantes del DRNA del 25 de mayo de 2017 que atendió una serie de incendios en la zona que afectaron la vegetación, como palmas sombrero, y especies de aves endémicas.

En el informe, el teniente Félix Ocasio Vargas describió que "varios incendios afectaron una gran área de vegetación. Se puede observar que estos actos fueron realizados de manera maliciosa y con la intención de realizar daños, ya que existe acumulación de basura para acelerar el incendio. Se recomienda llevar a cabo patrullajes preventivos".

"Como ingeniero del proyecto, si hubo una queja sobre algún tipo de combustión, fue completamente ajena a mi conocimiento. No hay práctica de ese tipo (en el proyecto) y eso no se puede permitir. Si me hablas de que alguien quemó la basura allí adentro, pues lo hizo sin el conocimiento ni consentimiento del desarrollador ni mío", recalcó De Jesús.

Mientras, el arquitecto Pina indicó que toma en consideración el medio ambiente y la naturaleza al momento de diseñar proyectos, razón por la que el desarrollo cuenta con disposiciones para recoger escorrentías mediante embalses, proteger la mayor cantidad posible de árboles y mediante la utilización de paneles solares para producir energía.

"Yo le dije al señor Vincenty que comparara el hotel Gran Meliá (en Río Grande) y el hotel St. Regis Bahia Beach Resort. Me dijo que le gustaba más el St. Regis, y cuando le dije que me señalara las diferencias, me mira. Le dije que la diferencia son los recursos naturales que tiene; cuando entras es como una selva tropical, pero para la construcción del Gran Meliá destruyeron un mangle para poner aquello todo pelado. Todos los sitios que son bonitos en Puerto Rico es porque han mantenido su encanto natural, se han integrado a la naturaleza, y a eso es que vamos nosotros", explicó Pina.

"Yo quiero recoger las aguas de lluvia, no quiero tener escorrentías que lleguen al mar; queremos recoger esas escorrentías en unos lagos de retención. También queremos recoger el agua de lluvia de los techos para las cisternas de uso secundario. Vamos a utilizar paneles solares y quiero aprovechar la vegetación. Nos han acusado de que queremos tumbar las palmas sombrero, que es otra falacia, porque esas palmas son las que nos dan un carácter único, así que no se van a tocar. No nos vamos a meter donde haya árboles. Yo soy un arquitecto que lo que me gusta es lo verde y soy bien cuidadoso con el medio ambiente", enfatizó Pina.


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