Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (semisquare-x3)
Alberto Hernández viaja a la UPR desde su casa en Vega Baja en un decrépito Camry de 2000. (Xavier J. Araújo Berríos)

Alberto Hernández sabe lo que es que a su decrépito Camry del 2000 le reviente la transmisión y verlo después un año cogiendo moho y polvo en su casa, sin tener dinero para echarlo a andar. Sabe lo que es perder el semestre en sus estudios en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) por carecer de transportación y no ser elegible para beca al regresar, por haberse dado de baja durante el periodo anterior. 


💬Ver 0 comentarios