(Ramón “Tonito” Zayas)

La primera fase de las inspecciones de escuelas que realizan varias agencias de gobierno está dirigida solamente a detectar los daños que pudieron haber sufrido con los temblores de las pasadas dos semanas, pero la mitigación de daños o las estrategias para reforzar las estructuras se llevarían a cabo en una etapa futura que aún es incierta.

El director ejecutivo de la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI), Eduardo Rivera Cruz, señaló que tras analizar los hallazgos de esta primera ronda de inspecciones que se realizan en todas las escuelas, se entraría a una segunda fase en la cual se haría la evaluación sobre las posibles reparaciones. Ese análisis estaría a cargo del Comité Interagencial para la Inspección de Escuelas, liderado por el ingeniero Carlos Pesquera, nombrado por la gobernadora Wanda Vázquez como su asesor y encargado de la gerencia del programa para la mitigación de riesgos.

Rivera Cruz fue uno de los funcionarios que ayer se presentó a una vista pública de las Comisiones de Educación y de Seguridad Pública de la Cámara de Representantes para discutir los avances en las inspecciones de escuelas previo al inicio del semestre escolar.

A preguntas del representante independiente Manuel Natal, Rivera Cruz reconoció que las inspecciones oculares que se realizan no están dirigidas a certificar que los planteles son resistentes a terremotos.

“Estamos haciendo una inspección visual de los daños luego del evento”, dijo Rivera Cruz.

“Una inspección no garantiza que la escuela sea sismo resistente”, le comentó Natal.

“Eso es correcto”, contestó Rivera Cruz.

AFI, la Oficina para el Mejoramiento de Escuelas Públicas (OMEP) y la Autoridad de Edificios Públicos (AEP) son las dependencias de gobierno a cargo de evaluar los planteles del sistema público para determinar si son seguras para recibir estudiantes y empleados tras el aumento en la actividad sísmica que se ha reportado en la isla desde el 28 de diciembre.

Sin embargo, las inspecciones han sido objeto de múltiples cuestionamientos, particularmente luego que se supo que la escuela Agripina Seda, en Guánica, fue certificada como segura previo a su colapso el 7 de enero.

“Aquí hay desconfianza en el pueblo”, manifestó el presidente de la Comisión de Educación, el representante Rafael “June” Rivera Ortega. Su señalamiento fue secundado por otros legisladores en la vista como Natal Albelo, Jesús Manuel Ortiz y Denis Márquez.

La falta de información sobre la condición de las escuelas previo a los recientes sismos quedó en evidencia durante la vista pública, cuando en diversos momentos los funcionarios no pudieron responder cuestionamientos como cuántas escuelas cumplen con los códigos de construcción vigentes o cuántas fueron construidas con un diseño que hoy se considera unriesgo de colapso, conocido como “columna corta”.

El secretario de Educación, Eligio Hernández Pérez, se excusó de la audiencia tras ser citado, indicó Rivera Ortega. No obstante, la AEP se ausentó sin excusarse, al igual que el Departamento de Seguridad Pública, añadió. Ante esto, están citado para una segunda vista pública que se realizará el próximo miércoles.

Rivera Ortega señaló que Educación necesita crear una página de internet para brindar información detallada sobre cada escuela inspeccionada antes del 22 de enero, cuando se supone que comiencen las clases en las escuelas que sean certificadas como aptas para abrir.

“La preocupación del pueblo es que las agencias están diciendo que están haciendo el trabajo, pero no se le da información al pueblo. Ahí es que se crea la duda y la desconfianza con las agencias porque si está diciendo que está haciendo el trabajo, pues demuéstrelo con datos”, sostuvo Rivera Ortega a El Nuevo Día.

El legislador insistió en que se debe hacer público el listado detallado las condiciones de cada escuela.

“El pueblo tiene que saber el plan de acción también con las escuelas que tienen problemas”, sostuvo.

Tanto el secretario de Estado como la gobernadora Wanda Vázquez Garced han indicado que solo las escuelas que sean certificadas como aptas para abrir porque no presentan daños estructurales podrán recibir estudiantes a partir de la próxima semana.

En cuanto a las escuelas que sean clasificadas como “parcialmente aptas” debido a que presentan daños menores, el director ejecutivo de OMEP, Edward Rivera Muñoz, indicó que esos planteles no se abrirán hasta que se hagan estudios y se determine qué mejoras se realizarían. Rivera no detalló que medidas se tomarán en las escuelas en las que solo se observan daños en algunos de sus edificios.

¿Y si la escuela no sufrió daño, pero tiene la columna corta?, se le preguntó al director ejecutivo de AFI.

“Eso es parte de la segunda fase”, contestó. “Recuerda que los códigos se hacen para salvar vidas y en esas épocas ese era el diseño que se aprobó y tenía los permisos. Hoy se sabe que ese es el problema de esas escuelas. Se va a estar trabajando en una segunda fase”, agregó.

Según el Colegio de Ingenieros de Puerto Rico, alrededor de 500 escuelas han sido reforzadas para combatir este defecto. No obstante, la asociación profesional señaló que desconocen cuántas de estas escuelas continúan abiertas.

Rivera Cruz indicó que en 104 planteles que formaron parte del programa Escuelas para el Siglo XXI -incluyendo nueve de nueva construcción- se atendió este problema con obras de mitigación. Igualmente, Rivera Muñoz dijo que entre el 2001 y el 2002, la “columna corta” se reforzó en alrededor de 70 escuelas.

En un aparte con El Nuevo Día, Rivera Muñoz no pudo precisar cuántas escuelas de las 467 escuelas bajo la jurisdicción de OMEP tienen ese problema.

“Tenemos que hacer un inventario de esas escuelas”, dijo.


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