Carlos Pesquera lidera el Comité Interagencial de Inspección de Escuelas. (GFR Media)

Como parte de una estrategia para permitir que el sistema educativo abra los planteles que no tienen daños estructurales, las inspecciones de escuelas públicas en los próximos días se concentrarán en las regiones educativas del norte y este del país, incluidas las islas municipio.

El ingeniero Carlos Pesquera, quien lidera el Comité Interagencial de Inspección de Escuelas, destacó que la prioridad es completar las inspecciones en los municipios que forman parte de las regiones educativas de Arecibo, Bayamón, San Juan, Caguas y Humacao.

No hace sentido que una zona donde sabemos que no hubo daños, donde la escuela no sufrió daños, que no se puedan empezar las clases el 22 de enero, como ha sido anunciado”, expresó Pesquera.

“La estrategia es cómo atender la mayor partida de estudiantes para darle a ellos acceso a las escuelas lo más pronto posible. Así que miramos dónde está la masa crítica de estudiantes, que son las zonas metropolitanas de San Juan, Bayamón, Arecibo...”, añadió el ingeniero, quien destacó que tiene particular interés en que se puedan inspeccionar pronto los planteles en Vieques y Culebra.

Pesquera aclaró que las inspecciones no están diseñadas para determinar si las escuelas son sismorresistentes.

“Es súper importante que la gente entienda el alcance de las vistas oculares. El objetivo es determinar si hubo daños o no causados por los sismos a partir del 28 de diciembre”, expresó el exsecretario de Transportación y Obras Públicas.

Una estructura sismorresistente está diseñada para no colapsar en caso de un sismo de modo que se proteja la vida de las personas en su interior, incluso si la edificación sufre daños. El ingeniero Félix Rivera Arroyo, presidente de la Comisión de Terremotos del Colegio de Ingenieros, señaló que es necesario realizar estudios más profundos y estudiar planos, entre otras medidas, para determinar si los planteles resisten temblores futuros. Asimismo, se tiene que tomar en cuenta el tipo de suelo sobre el cual está construida la estructura.

“Se está llevando a cabo un tipo de inspección donde uno mira la condición de la estructura, si tuvo daños o no. No podemos garantizar que, en el futuro, esa escuela va a durar toda la vida”, señaló Rivera Arroyo, quien destacó que se pueden tomar medidas para fortalecer las construcciones.

El designado secretario de Estado, Elmer Román, detalló que 388 escuelas públicas han sido inspeccionadas por ingenieros estructurales, lo que representa el 45% de los 856 planteles que opera el Departamento de Educación.

Las inspecciones de escuelas comenzaron la semana pasada en la zona sur, a raíz del sismo de magnitud de 6.4 en la madrugada del 7 de enero. Pero luego que el sábado se registrara una réplica de magnitud 5.9, las evaluaciones en las regiones educativas de Ponce y Mayagüez se repetirán para identificar si las estructuras tienen daños adicionales, sostuvo el ingeniero.

El Nuevo Día ha solicitado, sin éxito, presenciar las inspecciones.

Ni Román ni Pesquera detallaron si el gobierno ya ha comenzado a recibir certificaciones que recomienden la apertura o clausura de planteles.

La recomendación final sobre cuáles escuelas pueden abrir las hará el Comité Interagencial que dirige Pesquera.

“Lo más importante es que esto va a permitir tomar decisiones de cuales escuelas van a estar disponibles. Hay escuelas afectadas en los municipios más críticos, pero se están visitando todas las escuelas por seguridad y compromiso, pero el grueso de las facilidades afectadas están en el sur”, expresó Pesquera.

El viernes, el secretario de Educación, Eligio Hernández, notificó que solo las escuelas que sean certificadas como seguras retomarán las clases el 22 de enero.

Una vez se completen las inspecciones, Pesquera adelantó que se propone comparar los datos de las escuelas que sufrieron daños en la región sur con aquellas que no. En particular, destacó que al menos uno de los planteles en Ponce que no sufrió daños estructurales y que es usada como refugio, la escuela vocacional Bernardino Cordero, formó parte del programa Escuelas para el Siglo 21 bajo la administración de Luis Fortuño.

“Quiero ver cómo se comportaron esas escuelas rehabilitadas, a las que se les hicieron unas reparaciones, para ver si en efecto funcionó lo que se hizo”, sostuvo Pesquera, excandidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista (PNP).


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