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La subestación eléctrica Charco Hondo fue una de las que se inundó con las lluvias del huracán María, por lo que será relocalizada a un sitio seguro. (Suministrada)

Las Piedras, Humacao, Naguabo y Yabucoa constituyen el distrito en el que la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) empezaría a construir, tan pronto como a fin de año, el nuevo sistema eléctrico de Puerto Rico, una iniciativa que se costeará con fondos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés).

En el denominado Distrito Eléctrico de Humacao se desarrollarían 29 proyectos para reforzar, reconstruir y soterrar líneas de transmisión hasta instalaciones críticas, y otros 13 de infraestructura de generación, transmisión y distribución, precisó el director ejecutivo de la AEE, José Ortiz.

La inversión en el distrito ascendería a $650 millones.

En entrevista con El Nuevo Día, Ortiz indicó que los primeros fondos de FEMA para la reconstrucción del sistema eléctrico, tras el paso del huracán María hace casi 20 meses, se recibirían en agosto, lo que permitiría la ejecución de diversas obras de eficiencia, resiliencia y estabilidad en la red.

“Una vez llegue el dinero, vienen las etapas de diseñar, subastar, adjudicar y movilizar. Eso va a tardar de tres a cuatro meses, y por eso decimos que el trabajo en tierra empezará a fin de año”, dijo.

En total, la AEE recibiría $3,500 millones de FEMA en agosto.

Con ese dinero, agregó Ortiz, se sufragarían otras tres iniciativas: soterrar las líneas de transmisión que sirven al aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, relocalizar o rehacer 18 subestaciones que se inundaron con María, y crear el llamado Corredor Farmacéutico de la Región Este. Con este último, compañías farmacéuticas, de biotecnología y suplido de gas, en Juncos, Las Piedras y Humacao, estarían conectadas con líneas soterradas.

Las cuatro iniciativas se desarrollarían simultáneamente, con diferentes tiempos de terminación.

Distritos eléctricos

Ortiz explicó que la AEE dividió la isla en 27 distritos eléctricos, y que el de Humacao se escogió para iniciar la construcción del nuevo sistema porque es el área por la que suelen entrar los huracanes.

“Todo lo que queremos para Puerto Rico se va a hacer en el distrito de Humacao. Será como un proyecto piloto del nuevo sistema eléctrico. Comenzar en un distrito también nos ayuda a estimar mejor los costos para los demás”, sostuvo.

“Estamos hablando de un sistema modernizado, de líneas soterradas, subestaciones aisladas por gas, ciberseguridad, relocalización de subestaciones y nuevos códigos de construcción, con mayor capacidad de resistir vientos”, agregó.

La mayor inversión se haría en Humacao, con $371 millones. Le siguen Naguabo ($117 millones), Las Piedras ($79 millones) y Yabucoa ($44 millones).

Según Ortiz, la AEE consultó con los alcaldes de los cuatro municipios qué instalaciones críticas deberían conectarse con líneas soterradas para asegurar –en teoría– la continuidad de sus servicios luego de una emergencia. Entre estas se identificaron plantas de filtración, hospitales, centros de comunicación, estaciones de bomberos, supermercados y centros de gobierno, entre otras.

“Nuestras plantas (termoeléctricas) no sufrieron con el huracán, así que podemos conectarlas a instalaciones críticas para que puedan ofrecer servicios y dar calidad de vida”, reiteró.

Los trabajos en el Distrito Eléctrico de Humacao demorarían tres años –una vez se reciban los fondos de FEMA–, y la intención es que múltiples contratistas desarrollen los proyectos.

Flexibilidad operacional

Por otro lado, la iniciativa del aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, en Isla Verde, supone una inversión de $140 millones.

Consiste en siete proyectos de soterrado de líneas de transmisión, y otros cinco para reforzar y reconstruir subestaciones y patios de interruptores, cuatro para rehabilitar líneas de transmisión existentes, y uno para construir un nuevo patio de interruptores.

Al igual que en el Distrito Eléctrico de Humacao, estos trabajos se subastarían entre varios contratistas. De acuerdo con Ortiz, la idea es que “compañías pequeñas locales” compitan por los proyectos junto a multinacionales.

“El aeropuerto se conectará al centro de transmisión de Sabana Llana, en Carolina”, dijo, tras afirmar que las mejoras redundarían en un sistema resiliente y le darían al aeropuerto flexibilidad operacional.

Resaltó que, con esta iniciativa, “se beneficiarán” instalaciones críticas que quedan en la ruta a trabajarse, entre estas, estaciones de bombas, plantas de filtración, hospitales, tribunales y comandancias policíacas.

Desde un punto de vista técnico, indicó que las subestaciones de la zona se rediseñarían para incorporar la tecnología conocida como “gas-insulated facilities” (GIS). Se trata de un mecanismo de protección que previene grandes apagones, pues los focaliza al área donde se reportan las averías.

La ejecución de esta iniciativa demoraría dos años.

Fuera de riesgo

Sobre la relocalización o reconstrucción de 18 subestaciones eléctricas, Ortiz comentó que son estructuras que “sufrieron mucho” con María por su ubicación en zonas inundables.

La iniciativa supone una inversión de $308 millones.

Las 18 subestaciones impactadas son Victoria y Acacias, en la región operacional de Mayagüez; Charco Hondo, San José, Arecibo Pueblo y Cambalache, en la región operacional de Arecibo; Dorado, La Virgencita, Cataño y Bayview, en la región operacional de Bayamón; Caparra, Tapia y Fonalledas, en la región operacional de San Juan; Río Grande, Río Grande Estates y Punta Lima, en la región operacional de Carolina; y Tallaboa y Pámpanos, en la región operacional de Ponce.

Según la AEE, 76 instalaciones críticas o “clientes prioritarios” se sirven de las 18 subestaciones.

“Vamos a reubicarlas en lugares más seguros, porque miles y miles de personas quedaron sin servicio cuando la inundación del huracán María les pasó por encima. También iniciaríamos con la iniciativa a fin de año, dividiéndola entre varios contratistas, y se completaría en un par de años”, dijo.

Como parte de los trabajos, se instalarían equipos resistentes a vientos de 200 millas por hora.

“Zona prioritaria”

La cuarta y última iniciativa es la creación del Corredor Farmacéutico de la Región Este, a un costo de $80 millones.

Se soterrarían líneas de transmisión, de 38 mil y 115 mil voltios, desde el centro operacional Monacillos, en San Juan, hasta Juncos, Las Piedras y Humacao, principalmente a lo largo de la carretera PR-30.

A las líneas se conectarían las farmacéuticas Amgen, McNeil, Medtronics, Janssen y Ethicon, así como algunas compañías de biotecnología y suplido de gas.

“En esta zona hay compañías que producen medicamentos y equipo médico que no se hacen en ninguna otra parte del mundo. Dejar estas instalaciones sin servicio eléctrico no solo implica que la gente de aquí no trabaje, sino que alguien en el mundo se queda sin el medicamento o equipo médico que necesita. Es una zona prioritaria”, afirmó Ortiz.

El Corredor Farmacéutico de la Región Este se dividiría en cuatro proyectos, que deben completarse en año y medio. Ortiz destacó que un hospital, una planta de filtración, una represa y un centro de operaciones de emergencias también se conectarían a las líneas soterradas, ya que ubican en la ruta de trabajo.

En términos globales, la AEE le solicitó a FEMA $17,000 millones para la reconstrucción del sistema eléctrico post-María. Ortiz espera que los fondos sigan recibiéndose durante el año y en 2020.


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