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Un estudio captó el descontento de los puertorriqueños luego del fenómeno. Destacamos las calificaciones que recibieron el mayor porcentaje en cada sector evaluado.

El 56% de las personas estimaron que las agencias del gobierno central fracasaron (“F”) o tuvieron un desempeño deficiente (“D”) al atender la emergencia causada por el huracán María en Puerto Rico.

Este porcentaje se elevaría a 80% si se suman los que califican la respuesta del gobierno central como mediocre (“C”). Estas malas evaluaciones aparecen en un capítulo especial de la encuesta anual de la firma Estudios Técnicos y la Asociación de Ejecutivos de Ventas y Mercadeo sobre el comportamiento de los boricuas.

La percepción tampoco es muy favorable en la evaluación de las agencias del gobierno federal. El 44% de los encuestados le dieron calificaciones de “D” o “F” al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE, por sus siglas en inglés). Del mismo modo, cuatro de cada 10 puertorriqueños  (39%) dieron notas similares a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés).

Las aseguradoras privadas fueron también de las peor evaluadas: un 52% de las personas no estuvo de acuerdo con su gestión poshuracán.  Los municipios tampoco consiguieron pasar la prueba de la gente, pues un 42% evaluó de manera negativa su actuación después de María.

Los que pasaron la prueba

Los únicos que tuvieron notas positivas fueron las organizaciones sin fines de lucro y los medios de comunicación. El 59% de los consultados entendieron que estas entidades comunitarias tuvieron una actuación excelente (“A”) o buena (“B”) durante la emergencia. En el caso de los medios, esta apreciación positiva la manifestó el 56% de los encuestados.

“Las organizaciones sin fines de lucro se crecieron de una manera sin precedente durante la emergencia tras los huracanes Irma y María en Puerto Rico. Este informe de Estudios Técnicos muestra que nuestra gente reconoce esa monumental ayuda de los miles de voluntarios de esas entidades de base comunitaria que estuvieron ahí en la calle desde el primer día para llevar agua, alimentos, y literalmente abrir caminos para la recuperación de las comunidades”, manifestó el presidente de la Red de Fundaciones de Puerto Rico, Rafael Cortés Dapena.

“Esto fue un evento sin precedentes y las estructuras sociales y de comunicación fallaron. Las comunidades fueron las que se movieron a responder, tanto las organizaciones formales como las informales”, interpretó Anitza Cox Marrero, directora de Análisis y Política Social de Estudios Técnicos.

Reaccionan los sectores

Aye, no fue posible obtener una impresión de La Fortaleza, la Oficina del Comisionado de Seguros o FEMA sobre las calificaciones que obtuvieron en la encuesta. Las entidades y gremios que sí respondieron coincidieron al recordar que el huracán María es uno de los más intensos y más dañinos en la historia de Puerto Rico.

“El huracán María constituye la mayor catástrofenatural de la historia moderna de Puerto Rico. Yo no podría autoadjudicarme una nota o expresar que una “C” es representativa del trabajo que hicieron los municipios en respuesta a la emergencia. Lo que sí puedo afirmar es que reconozco que los alcaldes y alcaldesas en su gran mayoría fueron el mejor ejemplo de liderazgo que se haya visto en Puerto Rico”, reaccionó el presidente de la Federación de Alcaldes (que agrupa a los funcionarios novoprogresistas) y ejecutivo municipal de Arecibo, Carlos Molina.

“Si vienes a Cayey la satisfacción de los ciudadanos, en relación con el manejo de los servicios del huracán es de ‘A’. Esa es mi percepción en la mayor parte de los municipios”, dijo, por su parte, el presidente de la Asociación de Alcaldes (que agrupa a los funcionarios populares) y ejecutivo de Cayey, Rolando Ortiz.

Iraelia Pernas, directora ejecutiva de la Asociación de Compañías de Seguro (Acodese), afirmó, por su parte, que la industria ya ha pagado el 89% de las reclamaciones que recibieron asociadas al huracán.

“Nunca antes habíamos enfrentado algo así. Son 262,000 reclamaciones presentadas a mayo 30 de 2018. La industria ha pagado el 89% de esas reclamaciones. Estamos hablando de una cantidad de sobre $3,000 millones. Dada la magnitud de la emergencia, tenemos que pensar que en el público siempre va a quedar alguien que no haya terminado su reclamación y pues tendrá una mala impresión de la industria, pero confío que cuando termine el proceso la industria se verá bien”, dijo Pernas.

La lección a aprenderse

Para el exdirector de manejo de emergencias en Puerto Rico, Epifanio Jiménez el problema fue que muchas entidades gubernamentales y organizaciones privadas llamadas a responder en una emergencia subestimaron el peligro que representaba el huracán y no se prepararon lo suficiente para enfrentar la catástrofe.

“El huracán (María) fue el peor de los escenarios y para eso es lo que hay que prepararse... Aquí las fallas fueron en todos lados. Creo que la mayoría subestimó el huracán”, sostuvo Jiménez.

Según el exfuncionario gubernamental, la única forma en que se puede evitar que esta situación se repita en un futuro es con adiestramientos, entrenamientos y simulacros en los que se ensaye la respuesta a una emergencia.

“Para mejorar, hay que practicar el peor de los escenarios. Creo que el asunto es la preparación y la práctica. Hay que adiestrar, entrenar y asegurar que los jefes de agencia y a todo el personal de emergencias para que sepan reaccionar”, sostuvo Jiménez.

Preguntas adicionales

La ejecutiva de Estudios Técnicos explicó que en la encuesta de esteaño se añadieron preguntas asociadas al huracán para medir, principalmente, el efecto del ciclón en la industria de las telecomunicaciones.

De ordinario, este estudio mide el comportamiento de los puertorriqueños en las plataformas digitales y móviles.

“La idea era tener ese perfil del consumidor post-María en aspectos bien particulares de acceso a medios digitales y otras instancias. En esa evaluación, se incluyeron otras de entidades más allá de la industria de telecomunicaciones para poder evaluar mejor los resultados”, dijo Cox Marrero. Las empresas de telecomunicaciones tuvieron una nota general de “C”, según el estudio.

La encuesta también reflejó, por ejemplo, que el 17% de los encuestados cambiaron de proveedor de internet en sus casas tras la tormenta. Del mismo modo, el 17% indicó que pasa menos tiempo en línea tras el ciclón.

También, se precisó el uso que le dieron a las telecomunicaciones en la medida que fueron normalizándose los servicios en la isla. Por ejemplo, el 71% dijo que usaron la internet para comunicarse con sus familiares y el 46% para buscar información sobre el desastre.

Solamente el 0.2% de los consultados dijeron que usaron la internet para buscar o manejar información de FEMA, a pesar de que durante los primeros días después del huracán la única forma en que esta agencia aceptaba pedidos de asistencia individual era llenando un formulario en línea.

En las preguntas adicionales de la encuesta, también se abordaron temas asociados a los daños provocados por el sistema atmosférico.

Por ejemplo, se precisa que el 58% de los encuestados sufrió algún daño a la propiedad, mientras que uno de cada 10 (9%) perdió ingresos durante la emergencia.

Una de cada cinco personas (21%), por otro lado, percibe, al menos como “probable”, una mudanza de sus hogares como consecuencia de los daños causados por el ciclón. No se detalla si esa mudanza sería para otra residencia dentro de Puerto Rico o fuera de la isla, como decenas de miles hicieron en los meses que siguieron el desastre natural.


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