Un infante recibe un regalo mientras los personajes buscan entretenerle. (semisquare-x3)
Un infante recibe un regalo mientras los personajes buscan entretenerle. (Ramón “Tonito” Zayas)

A menos de una semana de dejar oficialmente la judicatura para asumir sus funciones de primera dama del municipio de Guaynabo, Liza Fernández visitó ayer a los pacientes del Hospital Pediátrico con quienes compartió obsequios y música.

El alcalde Ángel Pérez Otero y la primera dama, Liza Fernández entregaron de primera mano todos los obsequios que llevaron.
El alcalde Ángel Pérez Otero y la primera dama, Liza Fernández entregaron de primera mano todos los obsequios que llevaron.

Fernández llegó acompañada a la institución médica de su esposo, el alcalde de Guaynabo, Ángel Pérez; y sus hijas, Valeria y Lorena. A ellos se unió un grupo de personajes infantiles -entre ellos Spiderman y Peppa Pig- que le robaron par de carcajadas a los niños.  

Para Fernández es, precisamente, hacia esta población infantil que busca dirigir gran parte de su tiempo desde la casa alcaldía. “Me alegra mucho que haya sido aquí la primera actividad en el Hospital Pediátrico visitando a los niños y traerle un poquito de alegría”, expresó Fernández que deja su silla como jueza superiora el 15 de enero.

“Mi principal enfoque como primera dama va a ser, en efecto, los niños…trabajar con Ángel todo esos proyectos que no sólo el prometió en campaña, sino aquellos que han surgido en el camino y poder trabajar ese lado social”, agregó Fernández

Entre esos proyectos está volver a operar la escuela para niños diagnosticados con autismo.  

Fernández había adelantado a El Nuevo Día -el pasado 28 de diciembre- su renuncia a la judicatura. La determinación respondía no solo a su interés de asumir su trabajo de primera dama de la ciudad de Guaynabo, sino además a su deseo de pasar más tiempo con sus hijas.

Está interesada, igualmente, en promover cambios en el Código Penal. “Me di cuenta que hace falta enmendar muchas leyes. Hay algunas cosas que se dejaron en el tintero, por ejemplo, cuando se enmendó el Código Penal en el 2012. Hubo leyes especiales que nunca se atemperaron a lo que dispone el Código”, compartió.

Las expresiones de Fernández se dieron tras compartir con los pequeños en el Hospital Pediátrico en respuesta a una invitación que les hizo la organización Compromiso, Alcance y Futuro (CAF), entidad que ofrece servicios académicos a niños que ven sus estudios interrumpidos por alguna condición de Salud, explicó Fabiola Leyte, directora de programas educativos.

CAF tiene un grupo de maestros que trabajan con sobre 70 estudiantes anuales. El servicio no solo se ofrece dentro de la institución médica, sino que se extiende al hogar en caso de que el menor aun no pueda regresar a la escuela. La mayoría de los participantes son pacientes oncológicos, pero también atienden niños con condiciones renales.

Uno de los personajes abraza a la niña Nayelis Zoé. (Ramón "Tonito" Zayas)

El tú poder ver la sonrisa de un niño no tiene precio. No hay dinero en el mundo que pueda comprar eso. No es tan solo el regalo que uno pueda traer, es ver esa sonrisa… esa es la paga. De verdad, que me siento honrado. Es una experiencia, para mí, inolvidable”, puntualizó el alcalde de Guaynabo.

Entre los pequeños atentos a los personajes estaba Natanel Pérez, de seis años, quien desde la cama de hospital buscaba con su mirada fija a Spiderman que se encontraba en el pasillo.

Natanael Pérez cuando conoció a Spiderman. (Ramón "Tonito" Zayas)

El pequeño, de Isabela, conservaba en su cama unos cuantos regalos que le dejaron los Reyes Magos, pero lo más importante que le solicitó fue “un camello que lo llevara de regreso a Isabela”, contó su papá, quien se quedó ayer con el pequeño en el hospital.

Es difícil, él es el tercero, porque ellos son trillizos y las hermanitas se quedaron allá y están bien tristes”, relató el progenitor, quien dijo que la familia viaja todos los días hasta San Juan ante la ausencia de un lugar donde quedarse.


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