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Tanto el carbón como sus cenizas se acumulan a la intemperie en la planta de AES Puerto Rico, en Guayama. (GFR Media)

El anunciado fin del carbón como fuente de energía para el año próximo generó ayer más interrogantes que respuestas, hasta el punto de que la propia empresa AES Puerto Rico no pudo precisar si se trata de una meta factible.

En declaraciones escritas enviadas a El Nuevo Día, el director de Complejo para el Caribe de AES Corp., Jesús Bolinaga, indicó que transicionar de una fuente de energía a otra “conlleva un proceso de varias etapas”, comenzado por la viabilidad y efectividad.

AES Puerto Rico genera el 17% de la energía en la isla quemando carbón. Anteayer, mediante un escueto comunicado de prensa, el gobernador Ricardo Rosselló dijo que inició conversaciones con la cogeneradora para que, a partir de 2020, no utilice ese combustible. Rosselló mencionó tres alternativas posibles: biomasa, fuentes renovables y gas natural.

“Para lograr una transformación de la matriz energética exitosa, se requiere trabajar una transición responsable de la energía existente térmica (diésel y carbón) a renovable y/o gas natural u otra alternativa viable”, respondió Bolinaga a la pregunta de cuán factible, en términos de tiempo, es lograr lo dicho por el gobernador.

Tampoco detalló para cuándo tomarían una decisión final sobre el futuro de la planta, al reiterar que “una transición responsable a energías renovables, o conversión de tecnología de combustible, conlleva una serie de análisis exhaustivos”. Sostuvo que la decisión que se tome proveerá seguridad y confiabilidad al sistema eléctrico, sin interrupciones ni costo elevado para la ciudadanía.

“Es muy prematuro indicar qué inversión y modificaciones serán necesarias para esta transición”, recalcó Bolinaga.

En términos similares se expresó el director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), José Ortiz, quien –desde la capital federal– se limitó a decir: “Todavía está trabajándose el cambio técnico y luego, el modelo comercial”. En noviembre pasado, en entrevista con este diario, Ortiz dijo que en AES Puerto Rico “están claros” de que no pueden quemar más carbón en la isla a partir de 2027, cuando oficialmente vence su contrato.

Ante la falta de información pública, el presidente de la Comisión de Salud Ambiental y Recursos Naturales del Senado, Carlos Rodríguez Mateo, dio ayer un plazo de cinco días a la secretaria de Recursos Naturales y Ambientales, Tania Vázquez, para que aclare el diálogo entre AES Puerto Rico y La Fortaleza.

“No tenemos claro cuál es realmente el alcance de esas conversaciones. Si son conversaciones o si hay un compromiso y cuál es ese compromiso”, dijo.

Vázquez confirmó que responderá “todo lo que esté dentro de la jurisdicción e inherencia” de su agencia.

Por otro lado, Arturo Massol, director asociado de Casa Pueblo, y Myrna Conty, coordinadora de la Coalición de Organizaciones Anti-Incineración, elogiaron la intención del gobernador de adelantar el fin del carbón en el país, pero advirtieron que pudiera ser una movida política, ya que 2020 es año eleccionario.

“El país está harto de falsas promesas y manipulaciones. Qué bueno que reconoce que no se puede quemar más carbón, pero que no lo diga, que lo haga. Y que lo haga antes de las elecciones, para que esto no sea un intento más de acallar o adormecer los reclamos justos de las comunidades”, dijo Massol.

Conty alertó, además, de que la biomasa “es incineración, pero de otra materia (vegetativa y orgánica), y con eso no estamos de acuerdo”. Incluso, el senador Rodríguez Mateo admitió que “tenemos que ver cuál será la definición de biomasa”.

Según Conty, tras el anuncio de Rosselló no queda claro qué pasará con las cenizas acumuladas en AES Puerto Rico, cómo y quién atenderá las denuncias de contaminación en el Acuífero del Sur, y por cuántos años más permanecería la empresa en la isla.

Javier Colón Dávila y José A. Delgado colaboraron en esta historia.


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