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Peligran los servicios de salud en la Isla (semisquare-x3)
Buscar un médico que atienda sus enfermedades o las dolencias de un ser querido pronto será un lujo o requerirá que se tenga que montar en un avión para recibir tratamiento en el exterior. (Archivo / GFR Media)

El Hospital Auxilio Mutuo cerró dos pisos, abrió una ventana de retiro temprano entre sus empleados, cesanteó a otros y suspendió aumentos salariales. El Hospital de Niños  San Jorge también cerró dos pisos,   congeló plazas, despidió personal y  redujo beneficios marginales. En el Hospital Menonita, en Aibonito,  cerraron el cuarto piso y enviaron a un grupo de empleados a agotar sus días de vacaciones ante una baja en su censo de pacientes. Y el Hospital Damas, en Ponce, próximamente cerrará algunas áreas y despedirá empleados.

El sistema de salud en Puerto Rico está en crisis.

El año pasado se fueron 500 médicos y se estima que la fuga de este año será aún mayor. Esto agrava   la  escasez de ciertos especialistas. Por ejemplo, en todo el País hay un anestesiólogo pediátrico, dos alergistas pediátricos, seis cirujanos de la mano y ocho cirujanos de colon y recto.

Además, datos del Colegio Médicos advierten que  solo hay 90 ginecólogos que atienden partos. Con una tasa anual de unos  36,000 nacimientos, eso equivale a una proporción de 400 partos por obstetra al año o un parto por médico al día.

Ante este panorama, buscar un médico que atienda sus enfermedades o las dolencias de un ser querido pronto será un lujo o requerirá que se tenga que montar en un avión para recibir tratamiento en el exterior.

La cada vez más frecuente fuga de médicos, junto con la precariedad económica que enfrentan los hospitales del País, forman una combinación peligrosa que provoca dificultades en el acceso a los servicios médicos.

Los obstáculos mayores son en especialidades quirúrgicas y pediátricas, aunque la realidad es que abarca a todos los servicios de salud, ya que un junte de factores ha propiciado un aumento en la ola migratoria, especialmente de gente joven.

Retrasos en los pagos de los planes médicos públicos y privados, denegaciones de los seguros de salud a ciertos procedimientos, aumentos en los costos de los medicamentos y disparidades en los fondos Medicare y Medicaid que se asignan a Puerto Rico abonan a la situación.

Y coronando la incertidumbre, se encuentra el pronto vencimiento de los pagos más importantes a la deuda pública, cuyas fechas vencen el próximo 1 de mayo y el próximo 1 de julio.

 “Pienso que la Reforma (de Salud) va a colapsar este verano. Se va a crear una crisis (mayor) en julio, en ese segundo pago (importante a la deuda gubernamental), para presionar al Congreso (en la erogación de fondos a Puerto Rico). No hay nada más obvio que una crisis cuando se mueran los pacientes”, dijo el doctor Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico.

Ya no estira más el dólar

En Puerto Rico hay 71 hospitales de salud física, mental y de rehabilitación y  todos se han visto afectados por la crisis económica, según Jaime Plá, presidente ejecutivo de la Asociación de Hospitales.

“Todos han tenido que hacer ajustes, unos (hospitales) más que otros. Han revisado su número de empleados y plan de trabajo y tenido que hacer planes estratégicos, tomando decisiones basadas en las circunstancias que estamos viviendo”, dijo Plá.

Aunque esta organización no lleva el detalle de los pisos y áreas hospitalarias que han sido cerradas, Plá estimó que en el último año más de 3,000 empleados de hospitales han sido despedidos.

Solo hace unos días  se anunciaron 470 empleados cesanteados en el sistema de hospitales Hima San Pablo.

“El dólar ya no  se puede estirar más. Los hospitales hace cinco años no reciben un aumento en sus servicios y hay costos fijos muy altos, como los suplidos y los salarios, además de los gastos de luz y agua”, denunció.

Mientras, a nivel de la  Reforma de Salud, advirtió que ya no es suficiente un pago de unos $2,000 al año (por beneficiario) para cubrirles los servicios de salud a 1.6 millones de asegurados. También criticó los bajos reembolsos del programa Medicare y  atrasos en los pagos de los planes.

“Esa es una de las razones de por qué los médicos se van y por qué en los hospitales están evaluando si cerrar camas, eliminar algunos servicios o reducir personal”, sostuvo.

Denunció que algunos hospitales que les dan servicios a pacientes de Reforma han aceptado recibir pagos ‘capitados’ (suma fija por paciente) para asegurar algún flujo de efectivo, pero asumiendo el riesgo de los servicios de salud que esa población necesite. Sugirió que un financiamiento más adecuado ayudaría a salvar la industria de salud en el País.

Intentan retener especialistas

“La Reforma nos ha afectado grandemente, especialmente desde abril del año pasado, con los nuevos contratos (de administración). Molina (Healthcare) nos paga, pero tarde. Esta mañana estaba discutiendo con ellos un caso donde nos denegaron 29 días (de servicios) a un paciente. A ese paso no puedo”, comentó el doctor Pedro Benítez, director médico del Hospital Damas, en Ponce.

El galeno advirtió que esta institución ya redujo jornadas de trabajo y próximamente cerrará áreas de medicina general y cirugías, además de despedir empleados. Entre otros factores, dijo, su censo de pacientes ha bajado a un 66% de ocupación.

“La medicina la están corriendo los planes. Ases (Administración de Seguros de Salud) les paga lento y ellos tardan hasta tres meses en pagarnos. Es un problema serio”, dijo.

Agregó que la escasez de especialistas agrava el panorama tanto para proveedores como para   pacientes que ahora tardan más  en conseguir una cita médica, lo que provoca que el servicio que necesitan se atrase.

“Hay necesidad de cirujanos y urólogos y (los planes) los  tienen (con pagos) capitados (fijos). A muchos (médicos) los planes no les dan número de proveedor y se tienen que ir (del País)”, dijo.

Explicó que  hantenido que pagarles a algunos especialistas del  presupuesto del hospital para que acepten hacer guardias. Mensualmente, dijo, la institución desembolsa $20,000 para ofrecer servicios de obstetricia y cirugía en su sala de emergencia. Y si llega un paciente de MMM necesitado de servicio de urología, tiene que ser  estabilizado y referido a otro hospital, ya que los tres urólogos que trabajan en el hospital no fueron contratados por la aseguradora, informó Benítez.

“El más que se afecta con todo esto es el paciente”, recalcó el galeno.

Pocos pediatras

Según informó Domingo Cruz, vicepresidente senior de operaciones del Hospital San Jorge, en los últimos meses se han ido cuatro pediatras y especialistas pediátricos del País.

“Eso (la fuga de médicos) es  una gran preocupación, un problema de salud pública. La edad promedio de pediatras (en el País) es  60 años, que están próximos a retirarse y otros más jóvenes están evaluando  opciones (de trabajo fuera del País)”, dijo.

Advirtió que la escasez de pediatras es tan grande que hay pueblos que no tienen uno, como en la región oeste, donde, aseguró, solo hay uno.

Resaltó que  todos estos factores provocaron que el Hospital San Jorge cerrara 34 de las 167 camas que tiene disponibles. “Estamos buscando ahorros para sobrevivir. Hemos empezado a ofrecer servicios (de salud) para adultos”, manifestó.

Cruz sugirió que se abra la red de contratación para todos los proveedores interesados en atender pacientes de la Reforma de Salud para que no se limiten los servicios, como ha ocurrido con la regionalización.

También abogó por la paridad de Medicare y Medicaid, por que se desarrolle más el turismo médico y por el otorgamiento de incentivos que alivien la carga económica de los hospitales.

“Si el año pasado por $250 millones que (el gobierno) dejó de pagar se creó un caos, esa misma cantidad equivale a (el presupuesto de) un mes de la Reforma (de Salud). (Si no se paga ese dinero) habría una crisis (de salud mayor)”, dijo.

Reinventando servicios

Para seguir operando algunos hospitales, han optado  por una reestructuración de su plantilla y servicios.

El Hospital Lafayette, en Arroyo,  radicó una petición de quiebra en noviembre del año pasado a través de su corporación matriz, Asociación Azucarera Corporativa Lafayette. A principios de este año, sin embargo, firmaron un acuerdo con el Hospital San Lucas para continuar  servicios.

“Nosotros hemos podido (subsistir) porque somos un sistema, pero los hospitales solos van a sucumbir, no van a poder, a menos que formen alianzas”, dijo el licenciado Pedro Meléndez, director ejecutivo del Sistema de Salud Menonita.

Según explicó, como el censo de pacientes de su hospital en Aibonito bajó,  convertirán el piso que cerraron en un área para atender pacientes psiquiátricos admitidos por una condición física.  “Hay que cambiar el paradigma, de tener hospitales llenos a vacíos, de mantener los pacientes saludables para que no se descompensen y terminen en el hospital”, dijo.

En el Hospital Auxilio Mutuo también están buscando nichos nuevos para contrarrestar el efecto que han tenido por la baja de un 15% de su censo de pacientes.

“El hospital que no tome acciones rápidas y continuas va a tener un problema serio”, dijo el licenciado Jorge Matta, administrador del hospital.

Por eso, anunció que  el hospital se encamina  a realizar trasplantes pediátricos de hígados, así como trasplantes alogénicos de médula ósea.

“Tenemos que hacer limonada de un limón”, dijo al coincidir en que  los atrasos en los pagos de planes médicos han sido un factor contribuyente a la situación que enfrentan.

Para Alfredo Volckers, vicepresidente de operaciones del sistema de hospitales Metro Pavía, entre los factores que han contribuido a la crisis  que enfrentan los hospitales del País se destaca la notable baja en las admisiones hospitalarias tanto por la migración como por controles más severos de las compañías de seguro en las autorizaciones.

Volckers urgió a los hospitales a formar alianzas para tener economías en el volumen de compras de suministros médicos.

“El reto mayor es actuar y estar más unidos que nunca inventando y creando iniciativas”, dijo.

Por su parte, Ramos comentó que la crisis mayor ronda fuera del área metropolitana, donde más del 90% de los pacientes son asegurados de la Reforma de Salud. El pediatra urgió a que se otorguen incentivos que ayuden a la industria y mantengan a los médicos en el País antes de que sea demasiado tarde rescatar los servicios de salud.


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