Enfermedades, pésima transportación, asesinatos y adicciones son algunos de los serios problemas que sufre la isla municipio. Mira el videorreportaje.

Después de echar de sus tierras a la Marina de Guerra más poderosa del mundo, los viequenses pensaban que quedarían atrás más de 60 años de sufrimiento y que la calidad de vida de los residentes de la Isla Nena mejoraría.

Sin embargo, transcurridos casi 16 años de aquel triunfo ante la Marina de los Estados Unidos, múltiples viequenses entrevistados por este diario sienten que han ido en retroceso, que aquella consigna de “Todo Puerto Rico con Vieques” quedó en el pasado, y que son “rehenes” de servicios gubernamentales deficientes, encabezados por el vetusto problema con el sistema de transportación marítima.

“Se sobrevive. Estamos más atrás porque creíamos que íbamos a mejorar económicamente, que el gobierno central iba a crear un programa de desarrollo económico para los residentes, para ayudarnos con la transportación. Pero ni el cambio reciente, esa mudanza del terminal (de Fajardo a Ceiba), nos favoreció. Ya nadie clama por Vieques”, lamentó el viequense Marcelino Quiñones. 

“Por más de 60 años y hasta este momento, nunca hemos tenido ningún beneficio, de nada, del gobierno central. Lo que recibimos es maltrato, mala transportación, malos servicios, aumento en la incidencia de cáncer, dramática. Siempre trataron de tapar esas estadísticas”, agregó el sexagenario, con una evidente mezcla de impotencia y dolor en su rostro. 

Quiñones fue uno de más de una docena de viequenses entrevistados por El Nuevo Día durante una visita a la isla municipio. 

Los viequenses estaban ansiosos por hablar. Contaron que el problema principal sigue siendo la ineficiencia del transporte marítimo en manos de la Autoridad de Transporte Marítimo (ATM), mayormente debido a la irregularidad en los itinerarios y la reubicación del terminal a un espacio en Ceiba que dicen que no estaba listo para recibirlos. 

Además de crear un problema para transportar personas, los líos con la ATM provocan constantes desabastecimientos de artículos básicos, como huevos, pan o leche, apuntó la comerciante Jessica Díaz.

Ella es la dueña de Las Marías Mini Market y es un reto mantener las góndolas llenas, dijo. 

“Ahora mismo en la isla no hay agua potable, de botellitas. Yo era la única que tenía y se me acabaron. Queda (la del envase) de un galón”, afirmó Díaz durante una entrevista la semana pasada.

 “Tengo inspección del ProgramaWIC y la mercancía no me llegó”, añadió.

Aumenta el crimen

La seguridad es otro elemento al tope de la lista de las preocupaciones de los viequenses.

Los viequenses viven, sobre todo en las noches, entre tiroteos, relataron. Tanto así que en el periodo navideño no podían distinguir si escuchaban tiros o pirotecnia. 

Las estadísticas de la Policía sustentan las quejas de los viequenses. En el 2017 hubo dos asesinatos y, al año siguiente, la cifra subió a seis. Los escalamientos subieron de 51 en el 2017, a 74 en el 2018.

“La tranquilidad de Vieques se perdió. La calidad de vida aquí está pésima. Tan pronto me deshaga de mi casa, me voy. La lucha aquí en Vieques no ha terminado y no termina nunca”, soltó Carmen Salgado.

 El asesinato más reciente se reportó en diciembre. Un joven murió por los múltiples impactos de bala que recibió con un arma semiautomática mientras estaba en la plaza pública.

El alcalde, Víctor Emeric, señaló que desde el 2006 se han reportado unos 70 asesinatos en la isla municipio. En ese año comenzó una racha de violencia en Vieques tras dos décadas en las cuales apenas se reportaron crímenes, indicó.

“En Vieques esto no ha parado desde el 2006. Todos los años matan dos o tres. En el 2013 hubo 17 asesinatos”, dijo el alcalde.

Emeric argumentó que la criminalidad no se debe a la escasez de oficiales policíacos, pues Vieques  tiene asignados 30 policías estatales y 10 oficiales municipales.

A su juicio, los crímenes violentos se producen por “el trasiego de drogas, la competencia por los puntos de drogas. El problema es que aquí esto (la droga y el vicio) están tan entronizado que, de verdad, yo mismo pregunto qué se podrá hacer”. 

La tasa de desempleo en Vieques es de 12.8%, una cifra alta comparada con la tasa de desempleo de toda la isla de 8.3%, reportada en diciembre por el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos.

El gobierno municipal es el principal empleador de los viequenses, seguido por el gobierno central, detalló el alcalde.

Según el Censo federal, el 36.8% de la población de la Isla Nena vive bajo el nivel de pobreza. 

 Los recipientes del Programa de Asistencia Nutricional (PAN) ascienden a 3,878, equivalente al 44% del total de habitantes de Vieques. 

Pese a sus bellas playas y a la bahía bioluminiscente, en Vieques el turismo no es el motor de la economía, dijo Emeric. 

“El problema es la transportación marítima para que la gente pueda llegar”, apuntó Emeric, quien recordó que el hotel W permanece cerrado desde el paso del huracán María.

 Emeric reveló que pronto comenzará la construcción de un nuevo hotel de 118 habitaciones en la isla municipio, propiedad de una empresa hotelera que ya posee varias hospederías en la zona de Isla Verde. El 22 de febrero se colocará la primera piedra.

Pocas las opciones

Más allá de la falta de oportunidades laborales, los viequenses además denunciaron los pocos servicios disponibles para atender los problemas de salud mental de las personas, así como las pocas opciones de entretenimiento.

El ocio entre los residentes es evidente al transitar por las calles de La Esperanza e Isabel II, los dos poblados en los que se divide la isla municipio. Las canchas de baloncesto que podrían servir para niños y jóvenes están sucias, y ocupadas por los caballos que abundan en las calles.

La deserción escolar es común entre los estudiantes, particularmente, en el nivel intermedio, contó la maestra de ciencia, Elda Guadalupe, puesto que el currículo escolar “no apela a los intereses de los estudiantes”. 

En el año académico 2017-18, 75 estudiantes viequenses  abandonaron la escuela, según estadísticas del Departamento de Educación. Se trata de un 6% de la matrícula de las seis escuelas públicas de Vieques.

“Faltan oportunidades diferentes, como arte. Aquí idealmente deben haber cursos vocacionales, de ecoturismo, de historia, pesca”, dijo la maestra, con 15 años de experiencia.

Díaz, la comerciante, relató que ha optado por matricular a su hijo de 11 años en actividades extracurriculares una vez termina el día escolar en el único colegio privado en el municipio.

 “Para los niños o los jóvenes no hay nada de entretenimiento. No hay trabajo y, pues, se van por ahí”, agregó Díaz, quien lleva siete años viviendo en Vieques.

La falta de opciones también incide en los servicios médicos. El Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT) fue cerrado tras el azote del huracán María. La estructura ya comienza a exhibir signos de deterioro. En la parte trasera, algunos equinos se aprovechan ya del creciente pasto. 

El Departamento de Salud ubicó una sala de emergencias en la estructura que servía como el único refugio en el municipio, señaló Emeric.

Ni el Departamento de Salud ni la administradora de la sala de urgencias, Dora Berenguer, atendieron preguntas de este diario. 

Los líderes viequenses Robert Rabin y Nilda Medina lamentaron que no se sepa, de manera oficial, qué pasará con el CDT de Vieques. Desde el 2017 no se han atendido partos en Vieques y hace  unos meses que se instaló en la isla municipio una guagua para ofrecer diálisis. 

En la sala de urgencias no se ofrecen servicios especializados, dijeron Rabin y Medina. 

“Rayos X, dental, ginecología... Todo se da en vagones (alrededor de la sala de emergencias) y con intermitencia, porque las facilidades no son óptimas”, dijo Rabin. 

“Tenemos una situación, en términos de salud, de una población enferma, con muchos problemas por la contaminación militar con metales pesados, que no tiene los servicios (para manejar los problemas que genera esta contaminación) y un sistema de transportación que no le permite acceder a sus servicios médicos. Es un problema que va a empeorar próximamente”, sentenció Medina.

Paralelo a la carencia de servicios médicos, también se va acentuando el desplazamiento de viequenses. Un simple recorrido revela las casas abandonadas y otras en buen estado, pero vacías. 

Según el Negociado federal del Censo, del 2006 al 2010, un 73.1% de las viviendas estaban ocupadas y un 26.9% de las unidades estaban vacantes. Del 2013 al 2017, bajaron las casas ocupadas a un 50.1% y las vacantes subieron a 49.9%. 

“Lo que quiere decir que Vieques, al igual que Culebra, pero en mayor magnitud en la Isla Nena, se está convirtiendo en un second home para la gente”, sostuvo la demógrafa Judith Rodríguez. 


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