La protesta se hizo al mediodía. (semisquare-x3)
La protesta se hizo al mediodía. (Gerardo E. Alvarado León)

La Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier) realizó hoy una manifestación para exigirle a la gerencia de la Autoridad de Energía Eléctrica(AEE) que defienda la contratación de 46 empleados tras el paso de los huracanes Irma y María y que son, a su vez, familiares de otro personal de la corporación pública.

En julio pasado, El Nuevo Día reveló que, en las semanas posteriores a los ciclones, la AEE contrató a 264 empleados de emergencia, de los cuales el 17% tenía alguna relación de parentesco con otros trabajadores. Específicamente, la AEE reclutó a 46 trabajadores que eran hijos, hermanos, tíos, primos, cuñados o yernos de empleados regulares, tanto unionados como administrativos.

La contratación se dio en virtud de una orden ejecutiva del gobernador Ricardo Rosselló, que flexibilizó -temporalmente- los requisitos de reclutamiento en el gobierno.

La AEE consiguió una dispensa de la Oficina de Ética Gubernamental, y los 46 familiares de empleados fueron contratados para ocupar varios puestos: trabajador no diestro (34), trabajador general especial de edificios y terrenos (8), trabajador general de edificios y terrenos (1), técnico de relés por corriente portadora e instrumentos (2) y operador de equipo para purificar aceite aislador (1).

Hoy, en un piquete frente a la sede de la AEE en Santurce, el presidente de la Utier, Ángel Figueroa Jaramillo, dijo que la gerencia de la corporación pública “no defendió la necesidad” de los 46 empleados y, en consecuencia, Ética Gubernamental no renovó la dispensa.

“La Autoridad no defendió la permanencia de estos empleados, pese a que los trabajos relacionados con la emergencia (de los huracanes) no han terminado. Al parecer, había la intención de renovarles el contrato porque se reunieron conmigo un par de veces, pero al final no los defendieron”, sostuvo.

El líder gremial añadió que estos empleados, al ser reclutados como personal de emergencia, no cobraban beneficios marginales. Su salario por hora se ajustaba a lo que establece el convenio colectivo entre la AEE y la Utier.

Rechazó, asimismo, que los 46 empleados hayan recibido “beneficios extra” por tener familia en la AEE.

“Ética Gubernamental le pidió a la Autoridad que justificara la necesidad de los empleados y la gerencia no lo hizo. La Autoridad no respondió, y estos empleados ahora están en la calle. De hecho, hay algunos que no tienen trabajo desde agosto, pese a que son empleados muy capaces. Fueron ellos los que le dieron luz al país después del huracán y ahora la AEE les da la espalda”, reiteró Figueroa Jaramillo.

Teorizó que la AEE no insistió con la dispensa en Ética Gubernamental “para no enfrentar la discusión pública” e imputaciones de nepotismo.

“Pero insistimos en que son empleados necesarios y en que la Autoridad debe defender su permanencia ante Ética Gubernamental. Además, hay algunos casos cuyos familiares ya no están en la Autoridad”, dijo, al mencionar, por ejemplo, al exdirector ejecutivo Justo González. Entre los 46 empleados había dos sobrinos del exfuncionario.

Dos participantes de la manifestación, que hablaron con El Nuevo Día bajo condición de anonimato por temor a represalias en su contra, contaron que se quedaron sin trabajo en septiembre pasado.

“Lo que queremos es justicia y que nos devuelvan el trabajo”, dijo uno de los hombres.

Responde la Autoridad

Finalizado el piquete, el director de Recursos Humanos de la AEE, Marc Thys, rechazó el planteamiento de la Utier, y afirmó que la gerencia agotó todos los mecanismos para retener a los 46 empleados.

“La determinación de Ética Gubernamental fue que no se podía hacer un trámite posterior con estos empleados una vez termina la emergencia (de los huracanes)”, dijo Thys.

Agregó que él, personalmente, solicitó una nueva dispensa para los trabajadores y Ética Gubernamental mantuvo su determinación.

“Hubo el mismo resultado que con la dispensa anterior. Quien interpreta ese aspecto de la ley es Ética Gubernamental y respectamos su dictamen al final del camino. Somos una agencia de ley y orden. Agostamos todos los remedios y, al final, respetamos la decisión y la acatamos”, expuso.

Según Thys, la dispensa original otorgada disponía que, si la AEE tenía la intención de renovarles el contrato a los 46 empleados, debía consultarlo antes con Ética Gubernamental.

“Comparecimos en varias ocasiones para ver si se podían renovar los contratos, pero el estado de derecho en Puerto Rico, y es lo que sostiene Ética Gubernamental, es que uno no puede reclutar familiares de uno en una empresa. Eso cae bajo las normas de nepotismo. Si violamos esas normas, estaríamos sujetos a sanciones”, aseveró.

“Antes de analizar si vamos a renovar los contratos, verificamos como primer paso que se cumpla con la normativa vigente. Ese primer paso era que, sin la autorización expresa de Ética Gubernamental, no podíamos hacer ningún movimiento de personal”, insistió.

En cuanto a los demás trabajadores de emergencia contratados después de los ciclones, Thys indicó que, aquellos que tuvieron “buenas evaluaciones” y no confrontaron ningún “impedimento colateral”, ahora son empleados temporeros de la AEE.


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