El exsecretario de HUD Shaun Donovan dijo que “no se puede subestimar el impacto del voluntariado” en la reconstrucción, particularmente en vivienda. (Vanessa Serra Díaz)

En el contexto de la reconstrucción tras los huracanes Irma y María, Puerto Rico necesita políticas de vivienda asequible que garanticen el pago de una hipoteca o renta, al tiempo que salvaguardan la estabilidad social y económica de las comunidades.

Esa fue la conclusión a la que llegaron ayer los expertos –locales e internacionales– que participaron en la actividad titulada “Vivienda asequible en tiempos de crisis: lecciones para Puerto Rico”, organizada por la iniciativa Blueprint del Centro para una Nueva Economía (CNE).

De acuerdo con los expertos, la asequibilidad no puede entenderse solo como un asunto de precios, sino como una combinación de factores, entre los que destaca la ubicación de una vivienda en relación con oportunidades laborales y educativas.

“Expandir el acervo de vivienda asequible requiere una estrategia abarcadora enfocada en disminuir el desparrame urbano, facilitar el acceso a empleos y servicios esenciales, asegurar la asequibilidad a largo plazo y evitar ejecuciones hipotecarias, desahucios o desplazamientos de comunidades”, dijo Raúl Santiago Bartolomei, investigador asociado del CNE.

Por su parte, el exsecretario del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), Shaun Donovan indicó que la coyuntura en Puerto Rico se presta para “reconstruir a escala de comunidad” y considerando las implicaciones del cambio climático.

“Es momento de construir resiliencia en las comunidades. Si los pobres y más vulnerables no se están recuperando, la respuesta no está siendo efectiva”, dijo Donovan, quien recomendó para Puerto Rico una iniciativa como “Rebuild by design”, implantada en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut tras el paso del huracán Sandy en 2012. “Rebuild by design” fue una competencia internacional, mediante la que se escogieron 10 proyectos innovadores para que las comunidades fueran más resilientes.

En esa misma línea, Vincent Reina, profesor auxiliar de la Escuela de Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Pensilvania, relató que ciudades como Filadelfia y Cincinnati han creado programas de reparación de viviendas con fondos federales o préstamos de bajo interés.

“Cuando hablamos de asequibilidad, siempre estarán los retos de acceso a capital para las familias y los ciudadanos con problemas de crédito. Eso es algo que pasa con o sin tormenta y hay que atenderlo”, señaló Reina.

En tanto, la planificadora Michelle Sugden-Castillo dijo que los fondos del Programa de Subvención en Bloque para el Desarrollo Comunitario para la Recuperación ante Desastres (CDBG-DR) “son una gran oportunidad” para crear iniciativas que atiendan las necesidades de vivienda en la isla. Señaló que es un programa “flexible”, que permitiría costear algo parecido a “Rebuild by design”.

Irma Torres, asesora legal de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico, resaltó, por último, que el modelo cooperativista “ha demostrado ser exitoso” en el área de la vivienda, e indicó que miembros del sector se están capacitando para aprovechar la oportunidad de fondos federales e impulsar más comunidades de este tipo.


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