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Los empleados de las agencias ambientales aún no tienen una fecha exacta de regreso al edificio. (GFR Media)
Los empleados de las agencias ambientales aún no tienen una fecha exacta de regreso al edificio. (GFR Media)

La Unión de Empleados de la Junta de Calidad Ambiental denunció hoy, jueves, las condiciones “deplorables” del edificio que alberga las oficinas de esa y otras agencias, en Río Piedras, al que regresarían a trabajar cuando se levanten las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19.

Por virtud de la Ley 171-2018, la Junta de Calidad Ambiental se fusionó con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), al que también se adscribieron la Autoridad de Desperdicios Sólidos y la Compañía de Parques Nacionales. Las cuatro dependencias ubican en el Edificio Cruz A. Matos, en el sector El Cinco.

“Desde el huracán María (en 2017) para acá, ese edificio ha padecido de hongo y los cristales que se rompieron nunca se han arreglado. Desde la avenida, al frente, se puede ver un panel de madera puesto en el área de Radicaciones. Las condiciones del edificio son deplorables”, dijo a El Nuevo Día el presidente de la Unión, Miguel Rivera Santos.

“Hemos tenido varias reuniones virtuales con el secretario (del DRNA, Rafael Machargo), quien se comprometió a un sinnúmero de cosas, pero no ha cumplido. Prometió proveer materiales para que los compañeros puedan ir a la oficina a buscar equipo y prometió comprar ‘laptops’ para poder trabajar remoto, pero nada”, agregó.

Según Rivera Santos, el edificio de las agencias ambientales también tiene problemas con los acondicionadores de aire. Mencionó, específicamente, que “el aire del ala B no funciona”.

En una carta que la Unión le envió ayer, miércoles, a la gobernadora Wanda Vázquez, se menciona que en el edificio hay “falta de limpieza en general, falta de pintura en el exterior, falta de limpieza en los cristales que se encuentran llenos de limo, hongos y hay varios rotos o despegados por donde se filtra el agua cuando llueve, y baños dañados”.

“Uno de los mayores problemas es el hongo que existe en los conductos de aire, que afecta la salud de nuestra matrícula  y los visitantes que asisten a diario. Además, tiene diferentes grietas en las paredes, incluyendo el área del puente peatonal que conecta desde el estacionamiento multipisos hacia el edificio, que no han sido arregladas”, se añade en la misiva, de la que este diario obtuvo copia.

Los empleados de las agencias ambientales aún no tienen una fecha exacta de regreso al edificio. Rivera Santos indicó que, antes de volver, requerirán a la gerencia certificaciones de que las instalaciones fueron desinfectadas e higienizadas según los protocolos aplicables.

“Le pedimos a la gobernadora que vaya presencialmente al edificio para que vea cómo está”, puntualizó.

La Unión de Empleados de la Junta de Calidad Ambiental agrupa a 196 empleados, de los cuales, según Rivera Santos, solo el 5% está trabajando ahora, incluyendo el personal de Emergencias Ambientales.

Responde el DRNA

En entrevista separada, el portavoz del DRNA, Joel Seijo, confirmó que una de las unidades de aire acondicionado del edificio está dañada y que la otra opera a un 70% de capacidad.

“Son ‘chillers’ (enfriadores) de más de 20 años. Se encargaron unas piezas para el ‘chiler’ que está apagado, pero como el equipo tiene 20 años se tienen que mandar a hacer. La compañía encargada de los trabajos se llama Standard Refrigeration”, dijo Seijo.

Añadió que el DRNA sometió a la Administración de Servicios Generales (ASG) una solicitud de compra para nuevos acondicionadores de aire, pero no ha sido aprobada.

La agencia también está a la espera de que la ASG publique la subasta para los trabajos relacionados con la reparación de cristales, pintura y remoción de hongo del edificio. “Ya todo eso está aprobado y a la espera de subasta”, indicó.

En cuanto a las grietas en las paredes, Seijo mencionó que, tras el terremoto del pasado 7 de enero, un ingeniero estructural inspeccionó el edificio y no encontró daños estructurales.

También, dijo que una compañía –cuyo nombre no ofreció– desinfectó las instalaciones tras la declaración de la pandemia de COVID-19. Los trabajos se hicieron siguiendo los protocolos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés).

Según Seijo, los cinco sindicatos que agrupan a los empleados del DRNA y las agencias adscritas se reunieron con Machargo y acordaron “reactivar” el Comité de Salud, con miras al eventual regreso al edificio. “El Departamento está a la espera de que las uniones designen a sus miembros para reactivar los trabajos”, subrayó.







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