Wayne Stensby, presidente de LUMA Energy.
Wayne Stensby, presidente de LUMA Energy. (VANESSA SERRA DIAZ)

El principal oficial ejecutivo de LUMA Energy, Wayne Stensby, no precisó hoy, domingo, para cuándo se comenzará a estabilizar el sistema eléctrico del país tras semanas de continuas interrupciones y se reafirmó en su determinación de no hacer público el número de empleados de la entidad, así como tampoco sus nombres y salarios.

No obstante, aseguró que “no podemos olvidar que el sistema eléctrico de Puerto Rico es el peor de Norte América y se llegó a ese nivel tras décadas de negligencia. Por lo tanto, la restauración final probablemente va a tomar una década de arduo trabajo por parte de todos... va a mejorar año tras año, pero tomará una cantidad significativa de tiempo tener el sistema de electricidad que todos quieren aquí en Puerto Rico”.

“Los clientes verán y deberían ver reducir las interrupciones año por año, pero esto no se mide en semanas y días, o incluso meses. Francamente, el sistema está muy frágil y hay trabajo significativo por hacer”, dijo Stensby durante una conferencia de prensa virtual donde actualizó los trabajos de LUMA a cuatro meses de haber asumido la operación de la transmisión y distribución de la electricidad.

Afirmó que independientemente de los trabajos que la empresa pueda realizar al sistema de transmisión y distribución de electricidad, dependen de una generación más “estable” para garantizar el servicio, lo que está en manos de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Mejorar el sistema de transmisión y distribución es tan efectivo como la capacidad de suministrar energía desde instalaciones generadoras, por eso es importante que también continuemos con la transformación de la generación”, afirmó.

Esa reducción en el número de apagones depende también, dijo, del lugar de residencia del cliente, así como de qué parte del sistema de transmisión y distribución le sirva.

Explicó que, durante las interrupciones de servicio, la empresa inicia restableciendo la electricidad en las instalaciones esenciales en las áreas de salud y seguridad, como hospitales y cuarteles de la Policía; y luego trabajan la averías que impactan un número grande de consumidores, seguido por los hogares y negocios particulares.

“Quizás sea diferente a lo que PREPA acostumbraba a hacer, sin embargo, es un enfoque estándar y asegura que cada cliente en Puerto Rico tenga voz. LUMA ya no es a quien conoces o quien tiene influencia. Ponemos a todos los clientes primero”, alegó.

Stensby rechazó especificar la cantidad de empleados con que cuenta la empresa, así como los cargos que estos ocupan y sus salarios.

“No, no voy a proporcionar un desglose detallado de las estadísticas de empleo de nuestra empresa. De la misma manera que cualquier otra empresa privada no proporcionará un desglose público... no te voy a dar sus números de teléfonos, sus direcciones y no te voy a decir el salario que devengan”, señaló.

Como parte de su trabajo investigativo, la Cámara de Representantes demandó a LUMA Energy para que le entregara los documentos sobre sus finanzas y empleados desde que asumió el control de la red eléctrica el pasado 1 de junio. El pasado 8 de septiembre, el Tribunal Supremo de Puerto Rico le ordenó a la empresa a entregar la información, pero al momento esto no ha ocurrido.

A través del proceso, LUMA ha alegado que la información solicitada es confidencial y que el representante Luis Raúl Torres, como presidente de la Comisión cameral de Desarrollo Económico, Planificación, Telecomunicaciones, Alianzas Público-Privadas y Energía, carece de legitimación activa para solicitar la documentación en disputa.

Específicamente sobre el caso y los próximos pasos legales a seguir, si alguno, Stensby no quiso pronunciarse.

La empresa, se limitó a decir Stensby, cuenta con unos 3,000 empleados y aunque estos son suficiente, continuarán “reclutando y contratando” personal, según vayan ejecutando su programa de mejoras capitales. Alegó que el acceso a esta información “tiene la intención de continuar hostigando a los empleados de LUMA”.

Dijo que LUMA está a cargo de 65 proyectos para un total de $2,800 millones en fondos federales. Esto incluye 23 proyecto de transmisión, otros 23 de generación y 15 subestaciones. Actualmente, dijo, se han contratado servicio de seis firmas de arquitectura e ingeniería para desarrollar las obras.

Los primeros proyectos a desarrollar son una subestación en Cataño y las subestaciones de las islas municipio de Vieques y Culebra. Estos trabajos deben comenzar a mediados del 2022 y el periodo de construcción debe tomar entre 12 y 18 meses.

Hay otro ocho proyectos ante la consideración del Negociado de Energía para su aprobación inicial.

“El desarrollo de proyectos en su totalidad es amplio, lo hemos estado trabajando desde que iniciamos operaciones el 1 de junio en coordinación con nuestras contrapartes de COR3 y FEMA”, sostuvo al señalar que la integración de LUMA es el primer el “primer paso significativo” en ruta a la transformación del sistema eléctrico del país.

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