Leonard Prophil.
Leonard Prophil. (Adriana Díaz Tirado)

El líder haitiano radicado en Puerto Rico Leonard Prophil puntualizó este viernes que alrededor de 72 personas venían en la embarcación que llevaba unos tres días en alta mar y naufragó ayer, jueves, a unas 10 millas náuticas de la Isla de Desecheo, al oeste de Puerto Rico.

“Los familiares de las personas que estaban en esa embarcación comenzaron a llamarme tras enterarse de la noticia. (…) Venían 72 personas en esa embarcación. Había menores. Te lo digo porque los familiares me han llamado. Me han dicho que sí, que había niños en esa embarcación. La mayoría eran hombres”, contó Prophil en entrevista con E Nuevo Día.

El portavoz del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés), Jeffrey Quiñones, precisó esta mañana que se recuperaron con vida 38 personas. Sin embargo, negó que hubiera menores de edad entre los sobrevivientes.

El Instituto de Ciencias Forenses se encuentra haciendo las autopsias de 11 mujeres que formaban parte de la embarcación. La agencia exhortó a la población haitiana y dominicana en la isla a llamarles al 787-765-0615 de tener información de alguna de las víctimas para poder identificarlas.

Prophil señaló que esa embarcación que estuvo varios días en el puerto sin poder salir porque la Marina de Guerra estaba rastreando el área.

“Cuando tuvieron la oportunidad, aprovecharon para salir (desde República Dominicana). La embarcación estuvo tres días en el mar”, dijo.

De acuerdo con los relatos de sobrevivientes, los inmigrantes que toman este peligroso trayecto en alta mar sufren hambre y los suministros como el agua se acaba.

“Cuando se pierde (la embarcación), pueden durar hasta siete u ocho días en el mar. Es un viaje bien criminal”, lamentó Prophil.

Insistió que se siente muy agradecido con la labor que ha hecho la guardia costera con sus compueblanos. “Todavía no hemos ayudado a personas (del naufragio de este jueves) porque están en un proceso de investigación. Cuando lleguen a nosotros, vamos a llamar a los familiares que tienen en Estados Unidos”, apuntó.

“Agradezco muchísimo por la labor maravillosa que está realizando la guardia costera porque le han dado un trato humano a los haitianos. Ahí no hay maltrato. De hecho, me han contado haitianos que han venido que dicen que, especialmente en esos viajes que duran cinco días, y los arrestan y los encierran en una cárcel en República Dominicana, en la que los maltratan. Sin embargo, aquí en Puerto Rico los han tratado diferente”, reiteró Prophil.

Por otra parte, el padre Olín Pierre-Louis contó, en entrevista separada, que la violencia que se vive en Haití antes y después de los terremotos, el huracán María y el asesinato del presidente Jovenel Moïse contribuye a que las personas huyan en masa y arriesgándolo todo.

“Mi país está viviendo mucha pobreza. Todo el mundo sabe que los jóvenes en Haití no pueden vivir en ese infierno. Aunque el viaje es peligroso, ellos dicen que es mejor que quedarse. El gobierno maltrata. Me da mucha pena todos esos jóvenes que pierden su vida. Es terrible porque la vida es sagrada y son muchos jóvenes”, dijo.

El sacerdote indicó que, cuando llegan a la isla, comienzan con vacunarles contra el COVID-19 y darles comida y ropa porque lo han perdido todo. Al momento, todavía no han podido asistir a ninguno de los sobrevivientes del naufragio del jueves.

Además, Prophil explicó que las condiciones en Haití son “terribles” ya que el crimen armado y el secuestro obligan a sus compueblanos a arriesgar su vida en alta mar en busca de escapar del caos y tener mejores condiciones de vida.

“La persona está arriesgando su vida para buscar mejor vida porque en Haití no se puede vivir. Es tan difícil la situación. No hay vigilancia y han usado Haití como un puente para las drogas y armas de fuego. Por eso todo el mundo está armado en Haití. (…) Hay niñas con 15 años embarazadas”, denunció.

Conmovido, relató como hace tres meses secuestraron a su sobrina y fue rescatada por patrulla de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que protegen la embajada americana en Haití la rescató y la llevaron al hospital.

“Ha sido una situación bien dura para mí. (…) La secuestraron cuando regresaba de la embajada americana y le dieron muchísimos golpes en la cabeza”, narró al compartir unas imágenes de la joven agredida.

“Alguien podría preguntarse: ¿Por qué vienen aquí? ¿Qué vienen a buscar? Pero no se ponen en los zapatos de lo que está pasando”, denunció sobre el discrimen que sufre su comunidad al llegar a Puerto Rico.

Los haitianos al llegar a la isla se enfrentan con muchos retos porque las instituciones ni los hospitales no hablan creole. “Es bien difícil y gracias a Dios que está el programa 330 en el municipio de San Juan que ayuda a personas sin hogar. Me abrieron la puerta y he llevado varios haitianos a ese programa”, dijo Prophil.

“De parte de toda la comunidad haitiana en Puerto Rico queremos agradecer al Coast Guard en Puerto Rico por el trato maravilloso que han dado”, reiteró el líder.

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