El secretario de Educación, Eligio Hernández Pérez, se reunió con la presidenta de la Asociación de Maestros, Elba Aponte, y la secretaria general de la Asociación de Maestros- Local Sindical, Grichelle Toledo, previo a anunciar cómo iniciarían las clases en las escuelas públicas. (Suministrada)

Varias de las organizaciones que agrupan a maestros y padres de estudiantes elogiaron, con cautela, la decisión del gobierno de ofrecer educación a distancia durante el primer mes del año escolar, en momentos en que se ha reportado un aumento dramático en la cantidad de contagios con coronavirus en la isla.

“En estos momentos en donde los casos se han disparado lo más sensato es que en los primeros meses se trabaje combinando módulos instruccionales y recursos tecnológicos en lo que la situación de emergencia se va normalizando”, sostuvo la presidenta de la Asociación de Maestros, Elba Aponte Santos.

“Luego, dependiendo cómo vaya fluyendo la pandemia se pueda tomar la decisión de que se incluyan clases presenciales para que los estudiantes retornen a las escuelas de forma escalonada y coordinada, en grupos pequeños y horarios alternos, porque ciertamente ese contacto maestro-estudiante es necesario”, añadió la presidenta de la Asociación, el representante sindical de los maestros.

Funcionarios de gobierno anunciaron hoy que las clases en escuelas públicas y privadas solo podrán ofrecerse a distancia durante el mes de agosto. En las escuelas públicas, el secretario de Educación, Eligio Hernández Pérez, informó que las clases a distancia comenzarán el 17 de agosto y se espera que se pueda hacer la transición hacia una modalidad híbrida -que combine la educación a distancia con clases presenciales algunos días en semana- para el 17 de septiembre.

Sin embargo, la presidenta de la Federación de Maestros, Mercedes Martínez, cuestionó cómo se garantizará el acceso de todos los estudiantes a la educación a distancia cuando Hernández ha reconocido, en múltiples ocasiones, que la agencia no podrá entregar computadoras portátiles y tablets, ni garantizar el acceso a internet, a todos los estudiantes para agosto.

“Ni los módulos, ni WIPR sustituyen el contacto directo con los maestros. Es un error, de nuevo, discriminar contra cientos de estudiantes que no tiene acceso a internet. Cuando el 56% de los estudiantes de las escuelas públicas viven bajo el nivel de pobreza, y esa misma cantidad puede tener problemas de acceso a equipo tecnológico, vuelve a negársele el derecho a la educación y vuelven a dejarlos atrás”, expresó Martínez.

Entre los estudiantes más rezagados se encuentran los que están matriculados en Educación Especial, cuyos servicios educativos y sus terapias se vieron afectados tras la interrupción de las clases presenciales por la pandemia, destacó la portavoz del Comité Timón de Padres de Niños con Impedimentos, Carmen Warren, quien sostuvo que el anuncio del Departamento de Educación dejó muchas preguntas sin contestar.

“Lo que ha creado el anuncio es mucho disgusto, mucha más incertidumbre y preocupación”, expresó Warren, al cuestionar qué estrategias educativas se utilizarán con estudiantes con condiciones severas que requieren apoyo constante y directo de un maestro para poder aprender.

“Tenemos una situación muy complicada, no tenemos todas las respuestas, pero pensamos que si se usa la sensatez y la sensibilidad, nosotros tendríamos otras ideas en esta crisis. Así como el gobierno insiste en decir que esta crisis es de todos, de la misma manera es obligación de todos ser partícipes de la forma en que vamos a resolverla”, sentenció Warren, al solicitar que se tomen en cuenta las recomendaciones de grupos de padres y maestros.

La presidenta de la Federación de Maestros destacó que el Frente Amplio en Defensa de la Educación Pública (Fadep) le entregó a la agencia en mayo una serie de recomendaciones que fueron acogidas, como el uso de programas educativos trasmitidos a través de la Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública (WIPR) para complementar la enseñanza, la contratación de sicólogos escolares y fomentar la educación a distancia. No obstante, Martínez cuestionó la decisión de no reducir la cantidad de estudiantes por grupo, ante los retos que supone atender a más de 25 menores, a la vez, de forma remota.

El secretario de Educación señaló que una vez se comience la modalidad híbrida, los grupos se dividirán a la mitad, de modo que no haya, posiblemente, más de 15 estudiantes dentro de un salón.

“El secretario habló de contratar enfermeros, contratar sicólogos, que bueno, pero no dijeron nada de contratar más maestros. Eso no. Si contratan más maestros entones se pueden garantizar los grupos pequeños que se necesitan y se pueden atender los rezagos que tendrán los estudiantes”, expresó, por su parte, la presidenta de la Unión Nacional de Educadores y Trabajadores de la Educación (Únete), Liza Fournier.

Fournier alertó que no se han tomado las medidas necesarias para garantizar la seguridad de personal docente y no docente que debe trabajar desde las escuelas. Por ejemplo, Martínez destacó que no se ha mencionado la posibilidad de realizarle pruebas al personal docente y no docente de las escuelas para diagnosticar el COVID-19.

“Dentro de lo malo, esto es lo menos malo, pero todavía hay que velar por la salud y la seguridad de todos. Ahora mismo, no hay las condiciones en las escuelas para que los maestros puedan regresar”, expresó Fournier.