Continúa recibiendo respaldo medida de Jenniffer González para atraer la manufactura a la isla​ El proyecto de ley aseguraría la cadena nacional de suministros médicos y desarrollaría zonas de desventaja económica (Suministrada)

La comisionada residente en Washington D.C., Jenniffer González Colón, alabó hoy, la orden ejecutiva más reciente del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la cual dijo que “sienta las bases para mover a Puerto Rico en el camino de traer a Puerto Rico manufactura”.

La orden ejecutiva exige a todos los jefes de las agencias federales que limiten la competencia a aquellos medicamentos esenciales, contramedidas médicas e insumos críticos que se producen en Estados Unidos.

La política de Trump pretende acelerar la aprobación de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, en inglés) para los productores estadounidenses, y recopilar información de esta industria como parte de un análisis de la cadena de suministros.

Esto, explicó González Colón, cubre tanto a equipos médicos, suministros médicos, mascarillas, guantes, gafas, respiradores. Se busca también acelerar las normas de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés).

“Permite que tengamos desarrollo de cadena de suministros nacional robusta, utilizando a Puerto Rico como eslabón”, opinó.

Además, González indicó que la orden va a la par con el proyecto de ley que presentó en el Congreso en julio, y que el senador federal Marco Rubio presentó esta semana, en el Senado federal.

“Esta orden es cónsona con lo que hemos estado trabajando con la oficina”, indicó.

La legislación de González Colón y Rubio otorga créditos contributivos a empresas farmacéuticas y manufactureras de productos médicos que se establecen en zonas empobrecidas como Puerto Rico.

La medida ofrece créditos de 40% por salarios e inversiones, 40% por las compras a negocios minoritarios y 30% por las compras locales.

Si la empresa proviene del extranjero, los créditos contributivos aumentan a 60% en créditos contributivos para salarios y beneficios marginales y un 50% en compras de bienes y servicios dentro de una zona económicamente afligida.