Personal médico atiende pacientes y posibles sospechosos de COVID-19 en el servicarro del CDT de Río Piedras.
Ayer el Departamento de Salud reportó 19 muertes por COVID-19 en Puerto Rico, 18 de ellos confirmados. (Ramón “Tonito” Zayas)

El nivel de positividad de COVID-19 en Puerto Rico parece haber bajado a poco más de 5%, pero un rezago en los datos que entran al bioportal del Departamento de Salud advierte que este número podría cambiar tan pronto entren cifras más actualizadas de los reportes de laboratorios del país.

“Hay una pequeña caída, (pero) esto hay que tomarlo con pinzas porque hemos visto que cuando se toman los datos de los fines de semana tiende a subir la positividad porque se están haciendo pruebas en hospitales y en clínicas”, dijo el doctor José Rodríguez Orengo, director del Fideicomiso de Salud Pública, en un mensaje publicado ayer en la página de Facebook del Fideicomiso.

Datos del Fideicomiso reflejan que en 51 municipios la positividad del virus es mayor a 10%, en 16 pueblos es de 16%, en otros seis está entre el tres y el cinco por ciento, mientras que en cinco es menor a tres.

Además, un mapa identifica a los pueblos con más casos positivos como: Maricao, Vega Baja, Vega Alta, Corozal, Toa Alta, Bayamón, San Juan, San Lorenzo y Las Piedras.

“Deberíamos ponerle más atención a esos pueblos donde anteriormente no estaban tan oscuros. Eso quiere decir que hay muchas más pruebas positivas en este momento. Hay pueblos adicionales que también se están convirtiendo en focos de infección”, sostuvo Orengo.

En un análisis sobre los casos moleculares registrados en los últimos meses hasta el pasado 10 de septiembre, Orengo señaló que el pico mayor fue el 17 de agosto, seguido del 24 de agosto y el 24 de julio. Agregó que con 70 casos activos por cada 100,000 habitantes Puerto Rico se encuentra en el color naranja de cuatro niveles evaluados acorde a la tasa de positividad: verde, amarillo, naranja y rojo. Por otra parte, el nivel de transmisión del virus se mantiene en menos de un porciento, la ocupación de personas en unidades de intensivo está entre el 30 y 40%, mientras el riesgo del virus se encuentra en nivel “medio”. Esto, dentro de una escala de cuatro niveles: crítico, alto, medio y bajo. Ante este cuadro el doctor Orengo, enfatizó en la importancia de continuar con el sistema de muestreo del virus y el rastreo de contactos, así como en la utilización de mascarillas, el distanciamiento social y el lavado frecuente de manos.

Por otra parte, Orengo comentó que la tasa de muertes por COVID-19 en Estados Unidos es de 59.7 por cada 100,000 habitantes, mientras en Puerto Rico es de 18.1 por cada 100,000 personas.

“Estamos viendo tendencias que nos preocupan”, dijo, no obstante.

Ayer el Departamento de Salud reportó 19 muertes por COVID-19 en la isla, 18 de ellas confirmadas en personas entre los 42 y los 98 años de edad, la mitad de ellos residentes de la región de Caguas.

Según el doctor Marcos López Casillas, gerente de investigación del Fideicomiso, un rezago en el reporte que hace Salud provoca que los casos y muertes anunciados diariamente por la agencia sean de días o meses anteriores. Mencionó que un análisis que realizó encontró que en septiembre se han reportado 50% casos menos que los registrados en agosto.

Sobre las muertes, indicó que muchas datan del mes de agosto, principalmente de personas mayores de 60 años.

“La mayoría (de estas muertes) fueron casos diagnosticados en agosto, algunos en julio. Fueron personas que estuvieron 30 a 40 días hospitalizados y lamentablemente murieron”, manifestó.

Sobre las dificultades en el reporte diario de Salud, señaló que este “no es muy certero” ya que carece de información actualizada por problemas en la entrada de datos al Bioportal.

“Hay que arreglar los datos de Salud. Eso mejoraría los reportes”, dijo al reconocer que la agencia está trabajando en ello. Agregó que, contrario a otras jurisdicciones, en Puerto Rico la carga mayor en el reporte de casos no la tiene el gobierno, sino los laboratorios privados. Indicó que aunque laboratorios grandes de referencia, como el Laboratorio Toledo, Laboratorios Borinquen y Laboratorio CorePlus, tienen sus sistemas de datos conectados al de Salud que aseguran la inmediatez en el reporte de casos, otros más pequeños no tienen esa facilidad, lo que provoca retrasos en sus reportes. Estos laboratorios más pequeños, dijo, han tenido dificultades en la integración de sus sistemas con el de Salud. Además, resaltó que los laboratorios enfrentan una carga mayor de trabajo pues procesan muchas otras muestras, además de las de COVID-19.

“Hasta que eso no se arregle no vamos a tener datos en tiempo real”, concluyó.