Víctor Ramos Otero resaltó que el público tiene que cooperar y seguir los protocolos de distanciamiento social, lavado de manos y uso de mascarillas para tratar de controlar los contagios que, al momento, suman 13,992 casos positivos confirmados y 16,728 casos probables en Puerto Rico. (The Associated Press)

La población general no es la única que continúa recibiendo los severos golpes del coronavirus SARS-CoV-2, pues el repunte en contagios de COVID-19 que comenzó a finales del mes de junio también afecta adversamente a la comunidad de médicos, enfermeros y enfermeras, y otros profesionales de la salud que tienen la encomienda de atender no solo a las personas contagiadas, sino a las que sufren de otras condiciones.

El pediatra y presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, Víctor Ramos Otero, indicó a El Nuevo Día que, desde el inicio de la pandemia, el número de doctores contagiados con COVID-19 en la isla son 68, pero se han registrado sobre 30 casos desde el pasado 1 de julio hasta el presente.

“Nosotros somos los primeros que atendemos a los pacientes, así que corremos ese riesgo pese a todo el equipo de protección y los protocolos salubristas para evitar contagios. Aunque se hagan las cosa bien, hay un riesgo mayor. Hasta el 1 de julio se habían reportado 31 contagios de doctores y dos fallecieron. Hasta la fecha, vamos por 68 contagios y cinco muertes. Que me consta a mí, hay dos hospitalizados, pero están estables”, resaltó el galeno vía telefónica.

“A nivel internacional, el 10 por ciento de los contagios son de profesionales de la salud”, añadió Ramos Otero. El galeno mencionó, a modo de ejemplo, que el Colegio Médico del Perú ha registrado sobre 100 muertes de médicos desde el inicio de la pandemia.

Del mismo modo, desde el inicio de la pandemia se han reportado cifras de casi 300 enfermeros y enfermeras que se han contagiado con el novel coronavirus.

Ramos Otero resaltó que el público tiene que cooperar y seguir los protocolos de distanciamiento social, lavado de manos y uso de mascarillas para tratar de controlar los contagios que, al momento, suman 13,992 casos positivos confirmados y 16,728 casos probables en la isla.

El grupo de pacientes entre los 20 y 29 años domina con el mayor número de contagios (2,492), seguido del de 40 a 49 años (2,431) y el de 30 a 39 años (2,400).

“La realidad es que todo el mundo tiene que ayudar, todos tienen que seguir las reglas del uso de mascarillas, distanciamiento social y lavado de manos. Estamos en el momento más crítico desde que comenzó la pandemia en Puerto Rico porque tenemos transmisión comunitaria generalizada. Al principio tuvimos casos, después tuvimos brotes que se atribuyeron al (la reapertura del) aeropuerto y a actividades privadas”, explicó Ramos Otero.

“Pero cuando hay transmisión generalizada y llevas a cabo el rastreo de contactos, pues no es tan fácil definir dónde me contagié, a diferencia de antes, cuando eran más brotes. Ahora te puedes contagiar en cualquier sitio y de cualquier persona, pues no sabes quién es asintomático (que no presenta síntomas asociados con el COVID-19)”, añadió el galeno.

Ramos Otero añadió que el público no entiende que el novel coronavirus no existe en una burbuja aislada, que solo afecta a ciertos sectores.

De la misma manera que disloca todo el sistema económico, también disloca todo el sistema de salud, incluyendo el servicio a pacientes con condiciones crónicas que se han ido deteriorando porque no han visitado a sus médicos o que no han querido ir a un hospital por miedo a contagiarse. La gente tiene que cooperar... la gobernadora (Wanda Vázquez Garced) puede ordenar un lockdown, implementar medidas estrictas, pero si el público y los comercios no hacen lo que tienen que hacer, no hay un policía para cada negocio o para cada hogar (para velar por el cumplimiento de las reglas). Los negocios y la gente tienen que cumplir con las reglas porque si no, no hay manera posible de que podamos bajar los contagios”, subrayó Ramos Otero.

“Vemos, todos los fines de semana, las fiestas de four-tracks, de motoras, pero si no hacemos lo que tenemos que hacer, no solo el gobierno, sino a nivel individual, pues en algún momento esto se va a salir de control. ¿Cuándo? Eso yo no lo sé, pero, eventualmente, se va a salir de control como ha ocurrido en otros lugares”, recalcó el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos.

Finalmente, Ramos Otero enfatizó la importancia de llevar a cabo campañas educativas, tanto para promover el que las personas con condiciones críticas visiten a sus médicos, como para enfatizar en la población la importancia de seguir las reglas.

“Tenemos que hacer campañas educativas que le lleguen a los jóvenes porque es importante. Aunque a la mayoría no le da una infección severa, a cualquiera le puede dar una infección severa y morirse de esto, como hemos visto. Yo lo puedo decir mil veces (seguir las reglas), pero no es lo mismo que lo diga yo a que lo diga un influencer conocido por la juventud”, sostuvo Ramos Otero.