Los 11 jóvenes podrían enfrentar cadena perpetua. (El Comercio)

Un joven de 19 años asesinado, once implicados y toda Argentina en vilo por el crimen. La pelea a las afueras de una discoteca en Villa Gesell, balneario ubicado al este de la provincia de Buenos Aires, que provocó la muerte de Fernando Báez Sosa a manos de un grupo de jugadores de rugby ha conmocionado a todo el país.

Videos registrados por testigos del enfrentamiento que tuvo lugar durante la madrugada del sábado, muestran cómo el grupo de agresores rodean a la víctima hasta dejarla inconsciente en el piso, donde sigue siendo golpeado por al menos dos de ellos.

Al ver inconsciente a la víctima, los agresores huyen. Fernando quedó tendido en el piso, sin camisa y sangrando. Los testigos llaman a las unidades de emergencia, primero llega la policía y los bomberos, quienes intentan reanimar al joven estudiante de Derecho. Para cuando llega la unidad médica, Fernando estaba sin pulso.

A las 6 de la mañana, tras ser trasladado al hospital Arturo Illia, es declarado muerto a causa de un traumatismo severo de cráneo.

“Mi solidaridad con la familia de Fernando, salió de casa para vacacionar y regresó en un cajón”, dice uno de los mensajes que circulan en Twitter junto a la etiqueta #RugbiersAsesinos, tendencia desde el fin de semana.

Los agresores, oriundos de Zárate, una ciudad ubicada a unos 400 kilómetros hacia el norte, que también habían viajado a Villa Gesell para vacacionar, fugaron a la casa que alquilaban a unas tres cuadras del lugar.

Pocas horas después, la policía llegó hasta el domicilio y arrestó a los 10 jóvenes de entre 18 y 20 años que se encontraban ahí. La mayoría pertenecía al equipo Arsenal Zárate Rugby Club. Un poco más tarde, las autoridades informan que el undécimo sospechoso, de 21 años, había sido atrapado en Zárate tras conseguir huir con la ayuda de su padre.

Los investigadores detallaron que la pelea inició al interior de la discoteca Le Brique y que ambos grupos fueron expulsados del establecimiento por personal de seguridad. El origen del conflicto se desconoce con certeza, debido a que los once detenidos se han negado a declarar ante las autoridades.

Una de las hipótesis más firmes apuntan a que se habría iniciado debido a un pogo (un tipo de baile que se caracteriza por los choques entre quienes lo practican) en el que la víctima y uno de los jugadores de rugby se habrían pisado, además habrían provocado la caída de una botella de licor que poseía el grupo agresor.

Posible cadena perpetua

La investigación está a cargo de los fiscales Walter Mercuri y Verónica Zamboni, quienes detallaron a los medios que el delito tipificaría como un “homicidio agravado por concurso premeditado de dos o más personas y alevosía”, lo que podría llevar a que los responsables sean condenados a cadena perpetua.

Inicialmente, se especuló que los agresores serían acusados de “homicidio en riña”, lo que se sanciona con una pena de entre 2 y 6 años de prisión.

“El hecho es un homicidio en riña en la medida de que el muerto se defienda. Cuando el muerto no se defiende empiezan a jugar otros factores al momento de decir que hay dos o más personas involucradas y alevosía”, explicó al portal argentino Infobae el abogado Christian Poletti.

La Fiscalía adelantó que ha identificado a tres jóvenes que golpearon a la víctima en la cabeza, por lo que serían los primeros en afrontar los cargos planteados por Mercuri y Zamboni. El resto, sin embargo, no estaría exento de esta pena pues el Código Penal Argentino no diferencia entre autores y partícipes necesarios en este tipo de casos.

Repudio de la comunidad deportiva

Un viejo refrán dice que el rugby es un deporte de villanos practicados por caballeros, en alusión a que pese al evidente y constante contacto físico que implica el desarrollo del juego, el deportista debe mantener el comportamiento tanto con el rival como con el público.

“El respeto por los compañeros de equipo, los oponentes, los oficiales del partido y los involucrados en el juego es primordial", resalta la World Rugby, máximo ente en este deporte, como uno de los valores principales del mismo.

Por ello, los recientes actos en Villa Gesell -y los otros mencionados- ha provocado diversas reacciones en los clubes y la federación de rugby de Argentina. Pero, a la vez, un llamado de atención a los mismos entes para buscar una solución al problema.

“Lamentamos lo acontecido y repudiamos enérgica y contundentemente cualquier hecho de violencia. Nos solidarizamos con los amigos y familiares de Fernando por su lamentable pérdida”, dice parte del comunicado emitido por el Arsenal Zárate Rugby Club publicado poco después de conocerse el caso que involucró a sus jugadores.

La Unión Argentina de Rugby (UAR), federación de esta disciplina en ese país, también emitió un comunicado en el que se declaran “profundamente consternados” por el caso y se solidarizan con la familia de la víctima. Además, la UAR promete establecer programas de prevención.

“Ante esto, inmediatamente, la Unión Argentina de Rugby ya trabaja en redoblar los esfuerzos y generar un programa específico de concientización que colabore para que estos casos no sucedan nunca más”, . “Lo implementaremos junto a las 25 uniones provinciales para que se traslade a los clubes, conscientes de que podemos ser parte de la solución a la violencia entre los jóvenes, independientemente de que no sea una exclusiva responsabilidad nuestra”.


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